jueves, 29 de enero de 2015

Sobre el uso de armas mortales

En quince años, después de más de doscientas mil muertes, hemos aprendido todas clase de violencia. Hemos aprendido la verbal, la psicológica, la pasiva, sí esa que viene como el lobo en La caperucita roja, que cuando te le acercas y le tocas la cara te contesta ¡para comerte mejor! Nos han comido, nos han desagarrado miembro por miembro en un proceso que ha terminado por devastar un país que tenía no sólo todas las posibilidades, sino todas las ganas.

Llevamos quince años de carabina en la nuca. Todos. Desde el empresario, hasta el trabajador, el empleado público, el político, el luchador social, el abogado, el médico, el periodista, el ama de casa, el artista, el desempleado. Todos estamos a merced de este régimen, sea porque necesitamos un certificado para importar y vender lo que sustenta nuestro negocio y hogar, o porque necesitamos un documento tan vulgar como una cédula. Un juez aquí ya no es juez, es un burócrata más que sella y firma papeles según lo que le manden.

Para el ciudadano ahora incluso la comida pasó a hacer un trámite público. Casi como un pasaporte. Ya no es cuestión de que usted quiere y necesita espinacas, si usted las quiere comprar depende de cómo están regulados desde los precios hasta la cantidad que puede comprar. Cuándo. Cómo. Bajo qué condiciones. Todo es un trámite y todo depende de la circunstancia que decida el régimen. Ni el comerciante, ni usted. No es culpa de quien se la vende, el que se la vende está tan atado de manos como el consumidor. Tarde o temprano vendrá el estado a decirle que la forma como él vendió era un delito, porque sí, porque le conviene y la ley de que no hay ley lo ampara. Porque puede matar aunque no sea soldado y no haya protesta. Porque en una dictadura vivir es en sí una forma de protesta. Querer algo es una forma de protesta. Aspirar, desear, y ni se diga pensar son formas de protesta. Menos masivas y llamativas, pero que igual son castigadas, con este tipo de armas. Sí, usted tal vez no marche, pero cuando se le antoja Harina PAN y no se resigna a hacer cola, es más se molesta, usted protesta.

La Guardia en los mercados no está para el orden, ni para la repartición. Tal vez para algo de corrupción para declarar el fin de la cadena productiva y el comienzo de la cadena represiva. Todos queremos pensar que esto es producto de la idiotez y la improvisación, pero no lo es. Esta debacle es el uso de un arma mortal que es tan exportada como un Kalashnikov y que tal vez no funcione con pólvora sino con algo mucho más sutil pero que al final genera los mismos sentimiento: miedo e impotencia. 

Una forma más clara de ver esta violencia está en los medicamentos. Porque al fin y al cabo, a punta de resiliencia si el azúcar es lo que falta entonces uno le pone dulzura mental a la amargura que siente en la lengua. Después de un tiempo uno desarrolla una fuerza psicológica bestial para adaptarse a toda la basura que le toca vivir. Por esto es que yo creo que después de esto los venezolanos nos convertiremos en gurús de la autoayuda, somos capaces de ver cómo bueno cosas que flotan en un océano de porquería, de putrefacción y muerte.

La tragedia con los medicamentos es que el poder mental y la mente positiva tienen sus límites. Si uno tiene una infección hay que combatirla con antibióticos. Uno se puede rezar un cadillo, una culebrilla y puede que funcione, pero lamento decirlo, – y no es por tumbarle el negocio a los brujos, ni el empuje a los grupos de oración- pero no se reza un cáncer, ni una alergia severa, quien necesita catéter, pues lo tiene que tener. Porque de vuelan vuelan, pero de que curan curan. Hay gente que ha muerto de mengua. Sí. En el cementerio ya hay una población que ha podido salvarse de haber tenido los recursos necesarios. Es una tragedia como una bomba.

El Ministerio de la Defensa puede decir lo que quiera. Puede dar todo el permiso del mundo a que soldados y fuerzas de un orden que funciona en pro del caos dispare contra nosotros. Aquí tenemos para escoger tragedia. Aquí la muerte ya no es algo que llega, ni que te sientas a esperar, sino que esquivas todos los días inconscientemente. En Venezuela hoy en día no hace falta desafiar a nadie para estar en peligro, hace falta poco menos que estar vivo para que te maten. Sin razones, como la canción de Mecano, y que te entierren y ya está.

Aquí se han llevado a gente en todo tipo de situaciones en secuestros, en fiestas, en altercados, en ajustes de cuenta, en tiroteos con policías, con bandas y también se mata sin razón. Casi por deporte. Niños que no llegan a la pubertad han levantado armas en nombre de algo que no entienden ni ellos, ni quienes se las dieron, o que tal vez si lo entienden bien porque buscan justamente matarlos por dentro para que no sientan nada a la hora de disparar. ¿A quién más van a matar?

Y no es sólo la muerte física. No es sólo un tema de balas y sangre. Nos han venido matando desde hace años las ganas, la identidad, la fuerza, la convicción. Nos han venido matando los sueños como si eso no importara, como si fuera un lujo o el producto de una desviación, una enfermedad. Como si querer un futuro fuese un defecto, que ni un privilegio ya. Nos han matado a punta de callarnos de distintas maneras.  A punta de plata, a punta de soborno, a punta de humillaciones, a punta de hacernos dependientes en todo sentido. Dependemos del gobierno para la comida, para las medicinas, para pasajes aéreos, para educación, para gasolina, para documentos, para ventas, para traspasos, para votar, para informarnos, para caminar por la calle. ¿Qué más armas ahora? 


A estas alturas una pistola más o una pistola menos no es el tema que hará la diferencia. ¿Cuál será la diferencia? Que si no hala el gatillo el hampa común lo harán soldados con permiso. ¿Acaso están presos los que mataron a Geraldine Moreno, a Génesis Carmona? ¿Acaso están presos los que golpearon a Marvinia? ¿Es que de verdad es necesario decir públicamente que tienen permiso? No señores, eso ya lo sabíamos. Que estaban usando las armas ya lo sabíamos. Que pueden disparar ya lo sabíamos. Que nos estamos muriendo, también lo sabíamos. Otro insulto más a nuestra inteligencia es hacer como si nosotros no nos diéramos cuenta que matar era desde siempre la estrategia. 

martes, 27 de enero de 2015

Maya Angelou, A pesar de todo me levanto

Mis queridos lectores. En medio de unos días complicados escribo poco por aquí.  Pero quiero dejarles este poema de Maya Angelou, porque su poesía, a pesar de que fue escrita con otro momento histórico en mente y corazón nos puede servir de inspiración a los venezolanos en momentos tan duros. Además, creo que siempre hay une espacio personal para declarar que a pesar de las circunstancias uno se levanta. 


A PESAR DE TODO ME LEVANTO


Podrás inscribirme en la historia
Con tus mentiras amargas y retorcidas,
Podrás arrastrarme en la basura misma
Y a pesar de todo, como el polvo, me levantaré.

¿Te desconcierta mi insolencia?
¿Por qué te acosa la melancolía?
Porque camino como si tuviese pozos de petróleo
Bombeando en mi sala de estar.

Igual que las lunas y los soles,
Con la certeza de las mareas,
Igual que las esperanzas que alto vuelan
A pesar de todo me levantaré.

¿Querías verme destruida?
¿Con la cabeza inclinada y los ojos cerrados?
Los hombros caídos como lágrimas.
Debilitada por mis gritos conmovedores.

¿Te ofende mi arrogancia?
No lo tomes tan a mal
Porque me río como si tuviera minas de oro
Cavándose en el patio de atrás.

Puedes dispararme las palabras,
Puedes cortarme con los ojos,
Puedes matarme con tu odio,
Y a pesar de todo, como el aire, me levantaré.

¿Te desconcierta mi sensualidad?
¿Te resulta una novedad
Que baile como si tuviera diamantes
En el medio de mis muslos?

Desde los cobertizos de una vergüenza histórica
Me levanto
De un pasado enraizado en el dolor
Me levanto
Soy un océano negro, impetuoso y extenso,
Fluyendo y embraveciendo soporto la marea.
Dejando atrás noches de espanto y miedo
Me levanto
En un nuevo día asombrosamente claro
Me levanto
Con los talentos que mis ancestros dieron,
Yo soy el sueño y la esperanza del esclavo.
Me levanto.
Me levanto
Me levanto.


Maya Angelou- Estados Unidos

***

Still I rise


You may write me down in history
With your bitter, twisted lies,
You may trod me in the very dirt
But still, like dust, I'll rise.

Does my sassiness upset you?
Why are you beset with gloom?
'Cause I walk like I've got oil wells
Pumping in my living room.

Just like moons and like suns,
With the certainty of tides,
Just like hopes springing high,
Still I'll rise.

Did you want to see me broken?
Bowed head and lowered eyes?
Shoulders falling down like teardrops.
Weakened by my soulful cries.

Does my haughtiness offend you?
Don't you take it awful hard
'Cause I laugh like I've got gold mines
Diggin' in my own back yard.

You may shoot me with your words,
You may cut me with your eyes,
You may kill me with your hatefulness,
But still, like air, I'll rise.

Does my sexiness upset you?
Does it come as a surprise
That I dance like I've got diamonds
At the meeting of my thighs?

Out of the huts of history's shame
I rise
Up from a past that's rooted in pain
I rise
I'm a black ocean, leaping and wide,
Welling and swelling I bear in the tide.
Leaving behind nights of terror and fear
I rise
Into a daybreak that's wondrously clear
I rise
Bringing the gifts that my ancestors gave,
I am the dream and the hope of the slave.
I rise
I rise
I rise.

Maya Angelous- Estados Unidos

martes, 20 de enero de 2015

¿Por qué unos muertos cuentan más que otros?

Creo que el día que pierdes la inocencia no es el día que ves algo horrible, ni que te das cuenta que el ser humano es capaz de la maldad, sino más bien cuando te das cuenta de lo indiferente que podemos ser ante las perores atrocidades y sufrimientos.
La semana pasada se llevaron a una veintena de personas en Francia. Par de días más tarde cuatro millones estaban en la calle, declarando, apoyando, solidarizándose, indignadas, dolidas, confundidas y tratando de vencer el miedo. Esa misma semana en Nigeria Boko Haram usó como bomba a una niña de diez años. No sólo no pasó nada, sino que días más tarde secuestra a un centenar de mujeres, el año pasado ya había secuestrado en Camerún a 50 niños. Ya podemos decirlo, Boko Haram es algo casi rutina en Nigeria.

No sé si es que el ser humano se acostumbra o se cansa, o no lo quiere ver. Quizás la reacción en París es tener la barbarie tan cerca. Algo que de resto parecía de películas. Para un mundo tan convencido de que la vida civilizada y los valores democráticos y el imperio de la ley es posible es muy difícil imaginar que no lo es. Es algo que paraliza. Que conmueve. Que aterroriza.

Reconozco que no sé cómo abordar este asunto, porque por más que le he dado vueltas a la cabeza no logro llegar, ni siquiera acercarme a una conclusión en relación con la pregunta: ¿Por qué 17 muertes en París importan más o levantan más ira, más indignación colectiva, más reacción apasionada que casi el mismo número en Nigeria? Eso contando que el Boko Haram el año pasado mató más de diez mil personas.

También me lleva a pensar que no hay indignación mundial por los más de 200,000 muertos que se ha llevado la revolución en Venezuela. No hay declaración oficial, ni nadie toca el tema. No hay simposio, ni siquiera un debate, ni una pregunta. Bono no está haciendo un concierto por nosotros y aunque Jared Leto dijo algo cuando recibió el Oscar otros no lo hicieron porque…o no era el lugar, o no era la idea, o es que no se quieren involucrar, porque sus razones tendrán. Y así al final es el ser humano. Nada es blanco o negro. Todo es relativo. Todo depende. Y las cosas no se pueden ver desde ángulos tan rectos. Sino que cada verdad tiene más bien una pendiente.

Llegamos a pensar que tantas declaraciones universales de derechos realmente significan algo. Y tal vez en la intención lo haga. Y quizás cuando se reúne la ONU por poner un ejemplo, los delegados tomen muy en serio su misión y su trabajo. Pero la verdad, a juzgar por los resultados y el poco avance que hay en desarrollar el tercer mundo hay que reconocer que no ha sido muy bueno. Que los valores están trastocados, que importan muchas cosas antes que la vida. Que es una falacia y una utopía muy grande pensar que la solidaridad con la vida y el sufrimiento ajeno mueven a los gobiernos y a las empresas. Es más, si algo hay es lástima, pero más allá, casi nada, y que a la final, para mucha gente, hay seres humanos cuyo sufrimiento es mero daño colateral.

Tal vez sea que en realidad el mundo está dividido entre lo civilizado y lo salvaje. Y si escoges o te toca vivir en lo salvaje, por las razones que sea tiene que acostumbrarte a todas sus  características. Entre ellas que la condición de víctima es algo que no se entiende y que por ser tú uno de los salvajes no eres tan inocente como quienes viven en el primer mundo. Porque pareciera, al menos en un primer acercamiento, en serio pareciera, que las vidas valen menos. O así lo toma el mundo, y cuando digo el mundo no es nada más los grandes medios de comunicación, las empresas y los grandes organismos internacionales, sino toda esa gente, entre la que me incluyo a veces, que estamos más pendientes de comentar la forma en que Miley Cyrus saca la lengua y no tanto en lo que pasa en países como Nigeria.

Por otro lado es verdad. Tampoco podemos irnos al extremo, y tratar de tomar el peso del mundo en las manos. Pero algo está vuelto mierda en el mundo. Un mundo en que un futbolista gana más que un maestro. Y sí, sé que el argumento económico es hasta lógico, que el señor mueve industrias y no sólo un balón. Sin embargo, hay que tomar en cuenta que los valores de este planeta están trastocados y que realmente no hay un balance. No es por ser apocalíptico, pero la gente cada vez piensa menos lo que hace, y sobre todo lo que dice. Cada vez hay más excusas para no ver y no pensar. Vivimos muy confiados, pero a la vez con mucho miedo. Y por eso nos declaramos impotentes y esa declaración de impotencia también sirve para alimentar la creencia de que somos inocentes del todo  y de que nuestras acciones e incluso las opiniones no importan.

No se trata de salir a frenar la barbarie por mano propia. Pero sí de hacerse las preguntas necesarias, de ver en qué nos parecemos a quienes viven estas atrocidades y cuáles son las formas de mostrar nuestra solidaridad. Porque en el silencio, en la indiferencia, en el miedo a tocar estos temas y a no ayudar a quienes por algún motivo están oprimidos a alzar la voz, también sin querer participamos de ello. No somos tan culpables como a veces nos quieren hacer sentir, pero tampoco somos tan inocentes como creemos. Lo que sucede en algún desierto, aquel ataque despiadado en nombre del poder y del dinero no nos es tan ajeno como quisiéramos pensar. El mundo está más conectado de lo que creemos, y no tenemos las manos tan limpias.


¿Por qué? ¿Por qué importa menos? Le doy la vuelta y no encuentro la respuesta. Siento como un dolor, como si no perteneciera a la raza humana, o peor, como si tuviera ganas de renegar de ella. De unirme a otra especie. Y no entiendo. Si alguien tiene una respuesta, aventúrese a responder. Porque pareciera que la historia nos da vueltas, que el horror nos pasa por encima, que hacemos muchas promesas, pero seguimos destruyéndonos. ¿Qué les falta a los hombres que tienen el poder para actuar distinto? ¿Qué es lo que falla? ¿Qué es lo que le pasa a los hombres de a pie que renuncian a su poder? No al físico, ni al de las armas, ese no lo queremos ya, digo, al del pensamiento. ¿Qué pasa?

jueves, 15 de enero de 2015

Sobre las declaraciones de el Papa

No entiendo las declaraciones del Papa en cuanto al ataque a Charlie Hebdo. No las entiendo y las cuestiono. No estoy de acuerdo con eso de que "si alguien ofende a mi mamá puede esperarse un puñetazo". Pues no habla por mí. Si alguien me ofende, a mí, a mis creencias, a mi familia, a cualquier cosa que considere sagrada puede esperarse una denuncia, un debate, cualquier respuesta que no implique una agresión física, pues eso no solucionada nada. No creo en límites en la libertad de expresión, creo que así como se debe respetar una Fe, quienes la profesan tienen que entender que sus creencias para otros no son sagradas, y esa es la base de la tolerancia. Es muy fácil hablar de ser tolerante pidiéndole a otro que no se exprese, que se calle, que no ofenda, más complejo es aceptar que la verdad del otro es distinta, la perspectiva, la visión y sí, lo sagrado. Y que si la tolerancia no implica aguantar insultos, sí exige una forma de defenza que no caiga en ofender al otro.  No me identifico con estas ideas y las considero peligrosas. Gran cantidad de abusos se han cometido limitando a la gente en su derecho a denunciar y se enmascaran regímenes que censuran hablando de lo "conveniente" "responsable" que es expresar tal o cual idea. Del mismo modo, el apaciguamiento de los pueblos sometidos por poderes absolutos y autoritarios llega cuando se limita a las personas, principalmente su derecho a expresar sentimientos negativos como miedo, frustración y angustia. Yo me pregunto entonces si el Papa está de acuerdo con los azotes del bloggero en Arabia Saudita, porque las autoridades allá consideran que agrede su fe. Dónde se pone el límite? Quién lo pone? 

Algunas notas sobre educación


Imagen de Gemma Latimer tomada de www.gemmalatimer.com 


Si nosotros aspiramos a una reconstrucción y a un futuro mejor lo primero que tenemos que reconstruir, de forma tan urgente como solventar la inseguridad y el desabastecimiento es nuestro sistema educativo. Necesitamos un sistema:

1.     Que enseñe a la gente lo que es un sistema democrático, como funciona y en qué se basa. Sus pilares.

2.     Que su premisa sea la formación en valores. No puede ser que en un colegio sea normal que la gente se copie, se robe exámenes, falte el respeto a los profesores y no pase nada. Debe haber disciplina y respeto. Los valores de los colegios deben estar alineados con los valores de la nación. Así se construye una visión de país y ciudadanos íntegros.


3.     Que transmita la noción del papel que se juega como individuo en una comunidad y la importancia de estar al servicio de ella. De lo crucial que es que cada persona contribuya con el desarrollo del país en distintas áreas y el compromiso que tiene, desde ceder un asiento en el metro, hasta programas de medicina rural. Un sistema que forma ciudadanos socialmente responsables.

4.     Que entienda que la educación más que la distribución de información es desarrollo de pensamiento crítico. Una persona puede saber muchas cosas, puede tener almacenada mucha información, pero de nada sirve si con ella no puede sacar conclusiones, si no tienen capacidad de análisis y discernimiento.


5.     Que desarrolle la creatividad, que forme individuos que sueñen, que aspiren, que no se frenen ante los obstáculos.

7.   Que desarrolle sentido de identidad y de pertenencia con el país, con la familia, y sí con el mundo, que de una imagen global de cada aspecto de la vida del ser humano. Que no limite el mundo al concepto estricto, sino que invite a la mente a expandirse. 

En realidad no importa cuántos procesos como estos pasemos, ni cuántos artículos de opinión leamos y lo más doloroso es que podemos vivir cosas terribles y momentos muy duros, pero si no hacemos esfuerzos conscientes de desarrollo de inteligencia y pensamiento no vamos a lograra nada. El esfuerzo en educación no es sólo para los niños, sino es un esfuerzo global, porque después de más de catorce años de un deterioro tan grande tenemos que tener la humildad de entender que tenemos que reeducarnos todos. Tenemos que empezar por analizar nuestra historia, desde el pasado remoto hasta el más reciente. Intentar dilucidar los hechos y sacar nuestras propias conclusiones. Cambiar nuestra aproximación a la política, esa noción de que todo en nuestra vida institucional está en manos de una sola persona y recobrar la confianza en el poder que tenemos como ciudadanos. Tenemos que reencontrarnos con nuestra constitución y las bases de nuestro sistema. Y también tenemos que aprender el funcionamiento de un nuevo sistema económico de productividad, las bases del desarrollo tanto industrial como laboral.

La educación es todo. Es a través de la educación que vamos a tener al político comprometido y honesto que haga un equipo plural. A los empresarios que van a crear los trabajos que a su vez son la fuente de sustento para la gente, que ayudarán a que haya movilidad social, es decir a que la gente pueda mejorar la calidad de vida y surgir de la pobreza. Médicos comprometidos con un sistema de salud excelente, rentable y accesible. Ingenieros que trabajen tanto en infraestructura como en desarrollo tecnológico para competir a nivel internacional. Abogados que vayan armando a través de su trabajo dogmático y teórico una práctica jurídica que proteja al ciudadano que arme un sistema de deberes y derecho claro y estable en el que cualquier área de la vida tanto pública como privada esté regida por la ley y por no las arbitrariedades de quien sustente el poder.

El país que queremos, que decimos soñar, libre, abierto, en el que una persona se pueda desarrollar en cualquier campo. En que la prosperidad sea posible con trabajo. En que se imponga el respeto y no el atropello. Un país de propuestas políticas y sociales serias y sin demagogia pasa por un sistema educativo bien pensado y moderno, abierto y estructurado para el desarrollo del ser humano y el fomento de valores ciudadano. Y todo al final depende de sus maestros. Porque el sistema puede ser maravilloso pero si el recurso humano no da la talla no sirve de nada. Eso implica prepararlos y pagarles bien, debe haber incentivos, no sirve pensar que el maestro es un mártir o un misionero que debe trabajar a cambio de nada o que es una persona sin aspiraciones en la vida.


En este país no falló la política, no falló un presidente, no fallaron la constitución de 1961 y sus leyes, ni falló un congreso, ni fallaron los partidos, ni fallaron las fuerzas armadas, ni fallaron los partidos, ni fallaron quienes votaron por un golpista, ni fallaron los que no votaron o ni hicieron suficiente. O sí fallaron, pero no fallaron solas, sino que se fracturaron por que fallaron los ciudadanos que las componían. Falló la educación. Una sociedad bien educada, como dijo Vargas Llosa, no la puede embaucar nadie, no compromete su democracia, ni su libertad, ni se deja llevar por la demagogia. Una sociedad educada tiene las herramientas para ser próspera y los ciudadanos prósperos no caen en trampas de resentimiento. El petróleo baja y no lo podemos subir, pero nuestro mayor recurso, el humano si podemos subirlo. Y la inversión no es tan grande, ni toma tanto tiempo como se piensa. Lo que hace falta es compromiso, no de un político sino de la sociedad entera. El futuro no está “en un líder”, está en los maestros.

miércoles, 14 de enero de 2015

¿Qué es la Meditación Orgásmica?



En estos días me encontré con esta crónica de la revisa Salon. El tema del erotismo y la sexualidad para mí es un cosmos maravilloso para explorar. Ahora como todo uno se pregunta, ¿dónde están los límites? Hace dos o tres semanas puse en mi Instagram una foto leyendo a Anaïs Nin. Inmediatamente hubo un comentario estilo “estás leyendo porno”. Nada malo, de hecho lo hizo un amigo a quien sé que le gusta el tema y que no lo hace por juzgarme ni nada por el estilo. Me ha ocurrido que cuando digo sin pena que leo literatura erótica y que es más, me parece sano a hacerlo, sale alguien a “aconsejarme” que cambie de tema o intente taparlo. Muestra de que seguimos siendo una sociedad pacata y retrógrada. Aunque creo que la mayor muestra de ello es cuando un tipo piensa que porque tú eres abierta con el tema puede mandarte un comentario ofensivo o de mal gusto. Cuando me pasa eso me provoca guindarme a llorar, porque no sé qué es peor, si las mujeres que quieren que te cubras y que sigas viviendo como si el sexo fuera algo sucio, malo que debe esconderse porque es pecado y hay que hacer como si no nos gustara, o si los hombres que porque eres abierta con un tema y hablas sobre él te consideran una puta. Escoja usted su muestra preferida de machismo.

Después hay cosas como esta. Para quienes no hablan inglés, en resumen, es una especie de organización o taller de meditación orgásmica. La idea es llegar al orgasmo no por el placer sexual, per se, mucho menos por conexión con otra persona o como un acto de amor con un tercero, sino como un ejercicio de exploración espiritual interna. La idea es hacerlo estimulando el clítoris. Se supone que la experiencia es muy profunda tanto para hombres como para mujeres que a través del ejercicio logran conectarse consigo mismos en otro plano. O algo así.

En el caso de la cronista, ella asistió a un taller, y durante la mañana hicieron toda la explicación y en la tarde era la parte práctica. Tenía que encontrar una pareja que tenía que ser un desconocido y dejar que este estimulara su clítoris, siguiendo la explicación de la mañana. Ella cuenta como le dio un poco de pena, el intercambio con el señor, muchacho, porque pareja pareciera que no es la palabra indicada, al principio al menos aunque al final termina siéndola. Al final hay una serie de reglas, guantes, lubricante y creo que eso es todo, no sé si está prohibido que intercambien información personal, pero qué sabe uno.

El caso es que al final la práctica sexual es algo tan personal y que en cierta forma ha sido menos explorado de lo que nos atreveríamos a pensar. Para muestra el botón de 50 cincuenta sombras de Gray. La cantidad de mitos, falta de información, conceptos errados, lugares comunes y clichés en torno a la sexualidad asusta. De vez en cuando hablo con una amiga y no salgo de mi sombro. Todavía vivimos en una era en la que hay gente que le da pena comprar condones. Porque a veces pareciera que es más fácil hablar de lo tolerantes que podemos llegar a ser en cuanto al extremismo terrorista que de sexualidad, sobre todo la femenina.

Ahora me pregunto, en qué momento separamos la sexualidad de todo lo demás. ¿Esto es sexualidad, es espiritualidad, es las dos cosas? ¿No estará en el fondo rayando en lo sínico? ¿Cómo es que dices que un acto sexual no es sobre el orgasmo sino sobre otra cosa? ¿Y quién lo dice?

¿Qué decirle a una pareja que de repente quiere practicar esto como quien practica yoga? ¿Qué argumentos de los dos lados? Y lo ¿qué pasa con la gente que va de buena fe, pero entonces le toca a alguien que más bien está porque lo ve desde otro ángulo? ¿Se logra la conexión? ¿Importa? ¿No importa? El acto, la meditación, es de uno, es de dos.

Lo vuelvo a leer y concluyo que no es algo que yo haría. Por alguna razón hay algo en todo esto que me hace sentir que le roba a la sexualidad, e incluso a la meditación o profundización que se pueda conseguir a través de ella de su erotismo. A la vez, me parece que roba a la meditación de cierto componente intrínseco de paz interna, de orden de ideas, de concentración en lo que somos y en lo que nos rodea, que simplemente no es compatible con el acto sexual y con la intervención de otra persona.

Decían las abuelas que de todo hay en la viña del señor, pero yo soy sincera esto no lo vi venir.