domingo, 15 de junio de 2008

Fat Bottomed Girls you Make the Rocking World Go Round

Freddy Mercury no pudo decirlo mejor. Fat Bottomed girls. You make the rocking world go round. Supuestamente yo hoy en día pertenezco al mundo de las flaquitas, o quizás no tanto, digamos mejor, con más atino, al de las flacas o de las normales. Sin embargo, esa no es la realidad de mi escencia. Fueron las circunstancias las que me empujaron hasta allá.
Durante mucho tiempo fui en mi casa el centro de atención cada vez que me llevaba algo a la boca porque "no me podía comer eso". Cuando tines unos aparentes 15 kilos de más cada cucharita de arroz cuenta y siempre hay alguien para recordártelo, pero a pesar de mi gordura y el estrés de los demás porque fuera flaca (siempre por mi bien, para que fuera más feliz, para que me viera linda) yo siempre me sentí bien conmigo misma. Hasta los 17 años adoré mis curvas, me sentía una casi mujer voluptuosa y Marilinesca y jamás me sentí gorda. Siempre pensé que me vería smoking en un traje de baño, aunque la realidad con toda su celulitis y algo de rollos nada estéticos se empeñaran en decirle a otros lo contrario.
Lo cierto es que tengo que admitir, que padezco un trastorno alimenticio. No sé si llamarlo anorexia o qué. En realidad no sé que nombre tenga, pero lo cierto es que ya llevo 12 años disfrutanto pocos bocados, sintiento que la comida es el enemigo y frustrandome porque siempre hay un policía interno o externo que se empeña en recordarme que "aunque te veas flaca por fuera por dentro tienes una gorda que tarde o temprano va a tratar de salir. "
Por más que te digan que te ves linda, que comas, etc...etc... lo cierto es que los ojos de todo el mundo están allí para ver como tu cuerpo se comporta, para ver qué haces con tu boca como si fueras una bomba de tiempo. No es que quienes te rodean realmente vayan a condicionar su amor por tí a cómo te ves. Menos tus padres y tus hermanos, y tu pareja en el fondo se enamoró de ti por otras cosas. El problema es que pasas a ser un objeto de comparación, contigo misma, con los demás.
He llegado a un punto en mi vida que no sé si añorar aquellos días cuando fui una feliz ballena o si más bien lo mejor será aceptar que debo despedirme de los atracones de brownies los domingos por la tarde, del quiosco de chucherías y como dice un chamo que trabaja conmigo, pensar que la comida no tiene ningún valor y es algo secundario y buscar otro tipo de placeres.
Estoy conciente de que quién llevará las riendas del asunto soy yo. Que en el fondo muchas veces el escrutinio de miradas que yo sentía mientras comía o me servía casi nada en un plato era algo producto de la maldad de los fantasmas del trastorno alimenticio y no de la conciencia o inocencia de quienes me rodean. Esto es una búsqueda, es un reto al que hay que ponerle el pecho.
Ahora, lo cierto es que, digan lo que digan los desgraciados medios de comunicación e información son unos grandes culpables. Porque que en gran parte han logrado transmitirnos a muchas mujeres y hombres que la belleza está en algo que no existe.
Por eso hoy más que nuncaFAT BOTTOMED GIRLS MAKE THE ROCKING WORLD GO ROUND, porque son felices y mi único consejo para aquellas que tienen unos kilitos de más y no le paran, es simplemente lo que dice Freddy Mercury en esa misma canción: JUST GET ON YOUR BIKES AND RIDE.

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