jueves, 26 de junio de 2008

No es Superman...pero tiene tremenda S en el pecho.


No es una casa.
No es salón para recibir amigos.
No es un negocio de catering.
Es....un restorán.
Sí, en pleno corazón de los chorros. Pronto esta urbanización será como Los Palos Grandes, donde encima de un ancianato puedes tener un restorán de comida rápida coreana y al lado de un kinder un lugar de apuestas de 5 y 6. En realidad la ordenanza no lo permitía, pero el alcalde pensó que los borrachos servirían de ejemplo para los niños...para que aprendan qué no hacer cuando sean grandes. Es decir, total mentalidad neobolivarianaquintorepublicanatropical.


La gente se queja de Chavez, habla paja de la oposición y cuidado y van a misa y todo, pero cuando les conviene se lanzan a hacer lo que les da su regalada gana. "Si quiero montar un restorán en una zona residencial, pues lo monto y ya. Total, si lo hicieron en chuao ¿ Por qué yo no puedo en los chorros?” Yo espero que a este señor cocinero, o chef porque ahora dirige su restorán, no se le ocurra ver películas como Il Padrino. No vaya a ser que se sienta Don Corleone y empiece a matar gente, o que tal si ve Meteoro y se lanza con carro y todo del puente de la Cota Mil para abajo, porque como la mentalidad es hacer lo que hacen los demás sin pensar y sólo “porque puedo”, pues es obvio que hay varias neuronas muertas y cero sentido común dentro de esa cabeza, no hablemos de sentido de respeto por los vecinos y por la ley.


Irónicamente este restaurante no es para nada el ejemplo del venezolano emprendedor, que se arriesga, que se mata trabajando y que forma parte de la construcción de un país mejor. Más bien es el contraejemplo del flojo, que no quiere ni salir de su casa para trabajar, que no quiere hacer el esfuerzo de buscar un local porque está bien difícil y bien caro y del vivo que como jamás le van a dar ni medio permiso en las alcaldías (a menos que se compra a una pila de gente) menos aun va a declarar impuestos. Y que no me venga con que no le va a pagar impuestos a la revolución, porque si bien desde muchos puntos de vista eso puede ser una razón, no es una excusa.


Ahora lo peor del caso, es que este chef que se las tira del Gato de Shrek, ve a los vecinos con su cara de burro con sueño y les dice que él en realidad no tiene un restorán. No. Según el pana, dicho a vox populi en la asociación de vecinos: el montó este lugar para invitar a sus amigos. Es decir compró neveras, hornos y cocina industrial para hacer cenas íntimas con gente que quiere y adora y quiere compartir la vida.

Yo la verdad que no he probado la marihuana pero es más o menos lo que se necesita para creer que alguien de verdad pueda andar en esa nota. Osea pues, ni Bill Gates. A lo mejor la culpa es de uno y el problema son los amigos que uno tiene (una nota para ellos por cierto: comprénse las neveras e inviten…¿hasta cuando parrillas, quesitos y vinos).

Pero así será restorán que el amigo ya está publicando cosas como el menú de la semana, con frasesitas como: “ideal para complacer a un cliente, para soñar con la luna y el cantar de las aves mientras te deleitas los sentidos con deliciosas combinaciones celestiales de gastronomía artística y delicada.” He aquí el de esta semana:


APERITIVO-COCINA MINIATURA

aceitunas sicilianas líquidas rellenas de anchoas y rebozadas\ pan con chicharrón o que se me ocurra…..

ENTRADAS caldo clarificado, morcilla líquida, langostino, aroma de trufa, tomillo\ tartar atún macerado en soya dulce y ajonjolí, foie gras a la plancha\ tiradito de bacalao fresco o linguinis con vieiras…

SEGUNDO costillitas de cordero, salsa de porto, emulsión de coliflor

POSTRE panacotta con fresa y salsa de chocolate suchard

Mmmmm...la verdad que suena rico, y más para mi que soy fan del chocolate Suchard, pero al saber el trasfondo lo que da es pena. Prefiero comerme una pelua en Arepafactory hecha por alguien como Harold quien sí se fajó con su local con todas las de la ley.

Seguramente este chef Gato de Shrek seguirá allí, le irá bien y tendrá una cuerda de seguidores fanáticos que dirán que los vecinos de los chorros son unos amargados de lo último que no se dan cuenta de que hay que apoyar las artes culinarias en Venezuela y tal y que se yo, pero seguro esos mismos que dicen ser tan abiertos y flexibles son los primeros que el día que alguien pasea su perro cerca de la puerta de su casa, deje usted montar un negocio en las adyacencias, arman tremendo zafarrancho trancan calles y queman cauchos diciendo que los canes en cuestión dejan sorpresas de mal gusto y manchan las rejas de las casas cuando hacen pipí. Pues ese día acuérdense de lo rico que comieron en los chorros y a callar.

1 comentario:

maranga dijo...

pero mira, a ese pana le tiene que ir muy bien en la vida... más bien deberías presentármelo y hacernos todos amigos, porque para ser tan generoso e invitar esas exquisiteces sin cobrar un centavo!!! porque me imagino que la comida es gratis si es para los panitas...????