miércoles, 27 de agosto de 2008

JUST DO IT


Ok. Yo soy medio corredora, tampoco fajada, pero me gusta. No soy deportista nada más por adelgazar, ni por "ponerme dura", nada de eso...nada más un paseito para la playa para que salte a la vista. Yo hago ejercicio para sentirme bien. Cuando llego al punto en que me da más fastidio que entusiasmo, simplemente, paro.
Lo cierto es que durante mucho tiempo estuve pensando en una de esas famosas carreras de 10K que ahora están de moda. Que sí Gatorade, que si Caracas Rock, que si Locatel, hoy en día si no has hecho un 10K no eres nadie. Claro que yo jamás he aspirado a ser "alguien" en el mundo del deporte. Soy feliz en mi cota mil con mi IPod, sin que ningún viejo de 45 años de esos que parece que se hubiese tragado un catálogo de Adidas (con unos shorcitos demasiado cortos, que por más duras que estén esas piernas JAMAS se van a ver bien y lo que hacen es mandar una ALERTA VIEJO VERDE) me pase por al lado y yo me pique.
Sin embargo este año una amiga me habló con tanto entusiasmo de la carrera de 10K de Nike, que me inscribí. Estoy asustada. Me siento como si fuera parte del equipo de Oro a la Revolución en un deporte así como kayak, y yo que de milagro sé lo que es una canoa.
Lo mejor de todo es que Nike se equivocó y me puso en la categoría de los que corren como animales. Sí. Me temo que este domingo cuando salga a correr con el equipo amarillo ("los que hacen menos de 50 minutos"), me van a pasar por encima los verdaderos corredores como si yo fuera una lata de Polar Light de Anoche.
Y no es la primera vez en la vida que me sucede. Osea, entiendo, si fuese musculosa, alta o algo fornida. Pero creo que al ver a Manuela lo último que uno puede pensar es: aja..deportista. Sin embargo cuando tenía como 17 años nadaba en el Teo Capriles o más bien iba de orilla a orilla en la piscina tratando de no ahogarme y alguien se enfermó y no pudo participar en una competencia. El entrenador miró a su al rededor y en pleno agosto lo mejorcito que había era la hermana descarriada de Flipper, es decir yo.
Fuimos un viernes a final de la tarde a una competencia en el Valle Arriba Athletic Center. Al llegar las competidoras se veían como mesas de planchar por delante y por detrás. Yo en esa época tenía tetas, culo, revolveras, caderas, barriga, celulitis, todo, es decir TODO lo que uno no puede tener para ganar una competencia.
Como era la primera vez que hacía algo mi familia fue a "apoyarme". En mi casa era el evento: A Manuela la escogieron para una competencia. No mamá. No "Me escogieron". No quedó más remedio porque mejor perder porque el competidor murió en la carrera que perder por forefight.
Total que todos presentes con filmadora en mano. Mi papá se puso a filmar desede el momento en que los nanadores teníamos que ponernos en el taquito ese de donde te lanzas. (no me sé los términos técnicos y no voy a tirármelas de que sí). Yo tenía un traje de baño rojo y él, fiel a su pasión paternal le puso todo el zoom posible a ese trajebaño rojo en todo el medio de la piscina ligando que por un milagro ganara. Dieron el pitazo y al agua patos. Entre patadas y brazadas los lentecitos se veían entrando y saliendo de la piscina, llegar a la otra orilla. Se hunde el cuerpo, da una megavuelta olímpica de esas que parecen un baile de pretzels y vuelve a salir. Y así mi papá va narrando todo, y de repente dice:
- Va ganando!!! Va ganandooo!!!...Ganóooo gaaaanóooooooo!!!!!!
A lo que mi hermana contesta:
- No papá. Esa no es....
Y le voltea la cámara hacia el carril más pegado al borde de la piscina, el último de todos. Donde yo, cual león marino después de un almuerzo en el Urrutia voy luchando por mi vida, luchando por el aire y por evitarme la humillación de que alguien se tire al agua a rescatarme pensando que de verdad me esoty ahogando.
Menos mal que jamás me tomé el deporte en serio, pues al estilo de cualquier gringa gringuísima para mi el punto fue nada más competir. Asumía mi gordura y al ver a las ganadoras mi consuelo fue:
- Tú tendrás una medalla...pero yo tengo tremendas lolas.
Y así quedamos a mano.
Lo cierto es que me temo que el domingo se viene algo igual. Voy a ir con los amarillos, con los megacorredores, estoy además en la misma categoría de los chamos de 20 años. Se ve que el que hizo la división tiene algo así como 22. Mi pana, for your information, una vez que cumples 25 el cuerpo no es el mismo y estamos en desventaja total. Pero buen... lo que me dije a mi misma cuando me di cuenta de que voy a ser de nuevo mascota de campeonato fue los mismo que dice Nike: JUST DO IT.

1 comentario:

Facility manager dijo...

jeje, yo estoy en la categoría de los viejos verdes, pero con conciencia y barriguita bien administrada.
En resumen, lo que importa no es la edad cronológica, sino la biológica. Lo importante es, por lo menos, aparentar 10años menos de lo que se tiene.
Suerte en la carrera amiga,
FM