domingo, 23 de noviembre de 2008

La Democracia es lo Peor que Tenemos,

Pero es lo único que tenemos. Creo que fue Winston Churchill quien lo dijo.Viene como anillo al dedo la noche de hoy.
Yo estoy al borde del vómito. No me provoca comer chocolate.
Me llega un mensajito que dice que la oposición perdió en casi todo y que sólo se ganaron 6 estados.
Un mail que dice que se ganaron 11.
Una página toda sospechosa que habla de tendencias y que Primero Justicia fue el gran perderedor. Sospechoso. Pero la info está allí.
Llega otro mensaje que dice que se ganó como en 8.
Llega otro mensaje más que dice que el gobierno no quiere reconocer que perdió en lugares emblemáticos.
En la casa cada quien adopta la posición más incoherente. Más primitiva. Nos volvemos seres extraños. Unos caminan de un lado al otro. Sin parar. Pensando. Pensando. Pensando. Otros se pegan a la tele esperando el mensaje. La señal. Se entregan al deporte de leer las caras:
- Ajaaa. Fulano tiene cara de felicidad. Se está riendo. Mira lo dice con cara de risa.
- Ajaaa. Mira al otro tiene cara de cagaoo. Está desecanjado. Mira. Mira. Mira.
Un deporte. Todo se analiza. Desde los movimientos de la cámara, hasta la cara de los locutores. Todo es una señal. Todo el mundo tiene una teoría. Una idea. Una sensación. Un feeling. Todo el mundo está preparando su: Yo sabía. Te lo dije. Eso era así porque sí.
No puedo más. No me da el alma. Si no me hubiera voluntariado para trabajar, porque creo que es mi responsabilidad me hubiera tomado un taffil y una vodka. Un buen palo y mañana a seguir, porque seguir seguimos siempre.
El celular no pierde. Todo el mundo está al borde.
Vivimos unas vidas a veces demsaiado exitantes. No sé que karma estamos pagando. Creo que lo que más pesa la noche de hoy es que estamos pagando justos por pecadores. Pero no terminamos de darnos cuenta de cuál es el pecado y realmente quiénes son los pecadores. Quizás de cierta forma seamos todos. Después de todo el que esté libre de pecado que tire la primera piedra.
El problema con estos procesos no es lo que se gana o lo que se pierde. Porque por más cursi que sea algo siemrpe se gana por mucho que se pierda. El problema de estos procesos es lo que uno aprende del ser humano. Lo que uno descubre de la gente que tiene cerca. Los solidarios. Los que hablan y no hacen nada, que son la gran mayoría. El problema de este proceso es que nada termina por saberse porque no se confía en nadie. Y realmente eso es lo triste. Eso es lo que desilusiona, lo que enerva. No sólo que se juegan muchas cosas, sino que el juego no está claro y que nos damos cuenta que no exigimos que así lo sea. Que no somos ciegos. Somos mudos.

1 comentario:

Toto dijo...

El pronostico en este pais es si Nitu sonrie o no.