lunes, 15 de diciembre de 2008

La Obra


De Émile Zola. Se dice que esta es la obra más autobiográfica de Zola, donde entre otras cosas plasma su relación con el gran pintor impresionista Manet. Lo cierto es que Manet se enfureció con Zola a leer la obra y tiene toda la razón. Zola, como escritor, hace en este sentido gala de una prepotencia extraordinaria y deja al género de la pintura como un género artístico prácticamente desahuciado, a merced de las academias y de la ignorancia no sólo del público burgués, incapaz de entender el arte y su significado, sino además incapaz de sensibilizarse ante prácticamente nada. Zola además castiga a los grupos de artistas que luego de compartir ideales de genio y grandeza terminan por odiarse en su madurez, culpándose unos a otros por sus fracasos, sobre todo económicos y sociales, sin que quedase ningún tipo de respeto artístico. El personaje del pintor, Claude Lantier, quien es el personaje principal de la obra queda como un incapaz, que a pesar de su gran genio, su talento y su visión artística no logra consagrar ninguna tela y se suicida. El personaje del escritor, Sandoz, al final triunfa y se hace famoso y aunque menos genial es más sensato. Parte interesante de este libro es la descripción de las obras, la interacción entre los artistas y sus visiones sobre cosas como la música "el primer idioma" y ese Paris tan añorado del siglo XIX. Este es un libro que puede ser apasionante para quienes aman el arte y se sienten atraídos por la mística de los artistas bohemios.

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