viernes, 20 de febrero de 2009

Canción Animal. Canción Animal.


Esta es una de esas historias que simplemente no pasan. Pero, pasó. ¿Por qué pasó? Quizás sea porque para el hombre occidental del siglo XXI la naturaleza es simplemente Nat Geo y punto final. A lo mejor lo que sucedió fue el reino de lo más salvaje en todo su esplendor. La protagonista de esta historia se debería llamar algo así como Deborah. Su nombre real es Pompipepa. Pompipepa vivió durante muchos años en el jardín de mi hermana. ¿Qué puede tener eso de especial? Nada realmente. Y eso fue lo que le preocupó a mi hermana. Le dio lástima, después de todo, una sabhttp://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=1274361552597664856&postID=9000601191916081039e lo tedioso que puede llegar a ser estar sin pareja. Pompipepa pasaba sus días recorriendo el jardín, desde la pared posterior hasta unas escaleras de piedra que bajaban hacia una pequeña terraza que daba al interior de la casa. Ella se lanzaba por las escaleras, escudándose en su caparazón y lograba entrar a la casa y esconderse debajo de algún sofá. Esa era su vida. Cabe mencionar que Pompipepa compartía su espacio con Rocky, un schnauzer mediando que por alguna razón tiene la barba roja y proporciones extrañas y Merlín el gato más perro del mundo.

Mi hermana entonces decidió conseguirle un novio. Se puso de acuerdo con La Cumadre, quien es un traficante de cosas chimbas y baratas, y logró conseguirle a Pompipepa su Príncipe Valiente por algo así como 20 mil bolívares. De los viejos. El flamante novio llegó listo, con ganas de lanzarse a la faena, en lo que vio a su novia se lanzó al ruedo y Pompipepa no perdió el tiempo haciéndose la dura.

La verdad es que el sexo es complicado hasta para los animales. Para ninguna especie es cuestión de hacerlo y si te vi no me acuerdo. Siempre hay algo que une a las parejas que han compartido unos momentos de amor, desenfreno o como sea que se catalogue lo sucedido. Sexo es sexo y nos guste o no, marca. Así que el novio de Pompipepa se alejó de su conquista feliz. Seguro de haber cumplido con los propósitos para los cuales lo llevaron a esa casa, un buen rato para Pompipepa y un jardín lleno de huevos. Y cumplió, el morrocoyito cumplió. Pompipepa la pasó buenísimo y el jardín, pues, quedó lleno de huevos.

Lo que pasa después es lo sórdido. El morrocoy empieza a tomar mal la preñez de Pompipepa y a mostrar signos de que algo anda mal. Mi hermana se da cuenta de que tiene "algo," un cuerpo extraño adherido que realmente no se ve bien. ¿Cuál fue el diagnóstico del veterinario? Resulta ser que el marido de Pompipepa quedó tan emocionado con lo sucedido que su "miembro" no volvió a su lugar original. Se quedó afuera. Se infectó. Se pudrió. La única solución: una operación que en la época costaba 200 mil bolos, a lo que mi hermana le dijo al veterinario: "Pana ¿Sabes cuántos morrocoyes me puedo comprar con eso? Bueno vale, ni modo, échale bola, no vamos a dejar al morrocoy sin piripincho."

Mi hermana se había equivocado. La operación era para cortarle el pirulo el morrocoy. O para utilizar una palabra más técnica, para amputar. Una pipitomía en todo su esplendor, a lo Lorena Bobitt, pi pi, pi po y ¡Corten!Chao pescao. El pobre morrocoy se quedaba sin hombría. Mi hermana en un principio le dijo al veterinario que se quedara con el animalito. "Coño mano, encima que me tengo que bajar de la mula don 200 mil bolos, me va a quedar el morrocoy así, simbólico. ¿Qué coño hago ahora con la morrocoya quesúa?"

Pero después le dio lástima y se llevó su morrocoy mocho. Hoy en día vive con Pompipepa, quién no ha vuelto a tener novio y juntos recorren el jardín. ¿Los huevos que pusieron? Fueron la merienda de Merlín y Rocky.

Pero no todo es negro en este zoológico psicodélico que tiene mi hermana, donde ya hacía todavía más años Merlín había entrado en la pajarera a merendarse los pericos y canarios. El morrocoy es el favorito de mis sobrinos. Debe ser algo de solidaridad masculina.

¿Otro novio para Pompipepa? Mmm, han pasado varios años y todavía nadie se atreve a presentarle otros partidos.

"Cuando el cuerpo no espera lo que llaman amor. Más se pide y se vive. Canción Animal."

1 comentario:

marieta dijo...

Pero cómo es posible que nadie, con la de años que han pasado desde la publicación de esta maravilla de relato, haya dejado un comentario, unos diez o cien signos de admiración para dar fe de que leyó y se quedó boquiabierto?
Lo haré correr como la pólvora o lo plagiaré a ver si tiene mejor suerte entre mis escasos pero selectos lectores.