sábado, 28 de marzo de 2009

Pero, qué estupidez.




El ser humano es tan estúpidamente complejo. Es como dice Sabatini, es mucho más peligrosa la estupidez que la maldad. De todas las estupideces, para él la peor es la cólera. Yo no creo. Yo creo que la peor es el resentimiento. El resentimiento te lleva a la amargura. Te aleja de la paz. Impide que las viejas heridas cicatricen. Hace que sangren continuamente.
Sangras y esa sangre genera un torrente. Lo irónico es que con tu resentimiento quisieras ahogar a ese ser que resientes. No lo vas a lograr. Él único que se puede ahogar eres tú mismo. No te das cuenta. La sangre bloquea tu visión. Por eso es que el resentimiento es una estupidez. Te ciega. Te ahoga. Te mata.
Einstein define la estupidez como aquello que uno hace una y otra vez esperando obtener resultados diferentes.
Alimenta tu odio. Despiértalo una y otra vez esperando que eso te lleve a la felicidad. Estupidez.
Invoca al fantasma todos los días, esperando que termine por descansar en paz. Estupidez.
Miente. A ti mismo. A los demás. Espera a que se convierta en la verdad. Por más que te lo creas. Sigue siendo mentira. Estupidez.
Qué situación tan estúpida. Qué manera tan estúpida de vivir la vida. De arruinártela. De terminar en el amargura.
Mejor recortar la memoria. Abrir la mente. Ensanchar el corazón. Olvidar. Aceptar la verdad. Inteligencia. Mucho más que felicidad. Libertad.
Trata de ser libre, amigo. Te lo recomiendo. No es demasiado tarde.

No hay comentarios: