viernes, 3 de abril de 2009

Lo que sucedió hoy en Venezuela es tan atroz, que he intentado tres, cuatro y cinco veces escribir sobre ello y no me salen las palabras. La injusticia nos deja mudos, pero el deber de todos es no callar. Ojalá logremos comprenderlo. Si no. Nos habrán condenado a todos.

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