lunes, 4 de mayo de 2009

Cualidades de la Bomba Lacrimógena


Tengo con toda justicia y seriedad que darle el crédito a Charles por esta óptica sobre las cualidades del instrumento dispersor de de manifestaciones por excelencia.

El venezolano es el rey de la "mente positiva." Aquí toda noticia nefata es recibida con una coletilla estilo, no hay mal que por bien no venga, no hay mal que dure mil años, si no hay café comeremos té, si no se consigue papel toilette entonces… ya, lo dejamos hasta allí. Lo cierto es que a todo le encontramos el lado bueno, será por eso que tenemos esta gripe porcina crónica que no nos quitamos de encima y estamos tan inmunes que hasta el H1N1 cuando le dieron la opción de venir a Venezuela, dijo, no gracias, venimos del puerco, no vamos a volver a él.

Estoy segura, que después de la marcha del viernes 1 de mayo pasado, tanto el gobierno, que tiene como objetivo principal desestimar todos las quejas, gruñidos y alaridos de la oposición, como los propios opositores, vamos a empezar a verle lo bueno a las bombas lacrimógenas. ¡Qué importa si tragamos gas! No hay que ser alarmistas. No hay que caer en la trampa de Martha Colomina y volverse un nube negra. Pongamos el canal 8, que el terremoto jamás pasó, no volverá a pasar en mil años (palabras textuales del ministro de ciencia y tecnología) y las bombas lacrimógenas son todo, menos un ataque al pueblo.

He aquí sus cualidades.

1. Ayuda a prevenir la conjuntivitis mediante una limpieza profunda de los lacrimales.

2. Mata al H1N1, razón por la cual Venezuela se ha visto libre de la pandemia que azota a medio mundo.

3. Nos hace correr, cosa que según la Asociación Norkoreana de Aardiología contribuye con la media hora de ejercicio diario que deberíamos hacer todos los días.

4. Su olor peculiar tiene los beneficios de las mejores aromaterapias.

5. Contribuye al brillo del pelo y la lozanía de la piel. Previene las arrugas.

6. Quita las manchas de la ropa (ya sabe, si el niño se manchó comiéndose un pastelado, póngale la franela sucia y lléveselo a la marcha, como dice la propaganda "piensa en la bomba y olvídate de las manchas".

7. Es sano llorar en de vez en cuando, ya que mantiene el equilibrio emocional, ayuda a liberar stress acumulado por el trabajo y demás presiones. Un buen llanto de vez en cuando es clave para una mente sana según el Colegió de Pisquiatras de Irán.

8. Los componentes químicos ayudan la regeneración de los cartílagos.

9. Mediante el uso de las bombas se estimula la acción neurológica de los marchistas ya que se les obliga a realizar varias tareas simultáneamente. Lo que se conoce como "multitasking."

10. Según investigadores de la Universidad de Trípoli las bombas ayudan la actividad pulmonar y el tono de las cuerdas vocales, todo esto se sabe gracias a los estudios realizados en ratas. Aunque varias murieron, unas cuentas mostraron este tipo de mejorías.

Así que ya saben. A marchar. Y a celebrar cada bomba. Cada inhalación de gas lacrimógeno es un aire de mejor vida.

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