miércoles, 8 de julio de 2009

Pon cualquier cosa...menos Globovisión


Hay días en los que uno dice, ¡Ya Basta! ¿Hasta cuándo Abigail? Las noticias estas últimas semanas me tienen al borde y de verdad no aguanto más. No es que realmente el mundo haya empeorado en 15 días, pero sí siento que se ha vuelto más evidente el absurdo estado mental de la gente. ¿Será que por fin tanta televisión terminó de embrutecernos? Al menos esa es la teoría de mi papá, que el cerebro de frunce y que tantas series, con personajes estúpidos y vacías de contenido terminan por embrutecerlo a uno.

Así que a lo mejor sucedió. El mundo se embruteció más allá de lo que era imaginable y los eventos de los últimos días o mejor dicho las reacciones a los eventos de los últimos días lo prueban. Lo de Honduras por ejemplo no tiene nombre. Ya, con el tema del avión que iba a aterrizar lo que lo que faltó fue que Arnold Schwarzenegger abriera la puerta y gritara desde arriba "I´ll be back!" Y por supuesto Micheletti diciendo "Hasta la vista baby!" Todo el mundo anda vuelto un culo, nadie sabe si condenar el golpe, si aceptarlo. Hay como miedo a formularse una opinión. Basta con analizar los hechos y reconocer que en la vida las cosas no son blancas o negras, tienen muchos matices de gris. Y es bien difícil para una gente (empezando por gobiernos de países de la UE) que no saben ni cuál es la capital de Honduras, plantarse y retirar un embajador cómo si tuvieran la verdad en la mano. ¿Ellos no se calaron a los dictadores del siglo XX, así que mal pueden obligar a otros pueblos a que lo hagan so pretexto de que los carajos llegaron al poder vía elecciones? Hello, Bonjour, Hitler también llegó al poder vía elecciones, de modo que si así lo vemos medio mundo debería estar ahora hablando alemán y no chino. Menos mal que en esa época no se pusieron con esas pendejadas de ahora.

Después se murió Michael Jackson. De pana a mí ese hombre me da demasiada lástima. Tanta, que ni he querido hablar de él. Es la prueba de que no hay muerto malo ni novia fea. Después de que pasó años de su vida siendo llamado cosas como freak, adefesio, engendro, desadaptado, bicho, pederasta, anormal, entre muchas cosas más. Le dijeron de todo y ahora que se muere el hombre entonces lloran como si fuera Marthin Luther King. Lo peor de todo es que la comunidad afroamericana con quien mantuvo, digamos una tensa relación por todo el tema de su cambio de color de piel, que hasta el sol de hoy nadie sabe realmente cómo y por qué cambió, porque ni que mi vecina fuera amiga personal de MJ para saber que realmente se hizo las operaciones que se hizo para quitarse la melanina. ¡Coño! Esto está como la persona que sale a almorzar con un amigo del trabajo y la ven y ya empiezan a decir que tiene un jujú con un tipo. Joder tío, a veces la percepción engaña. No se puede juzgar a nadie, menos a una gente que uno no conoce y cuya realidad no tiene nada que ver con la vida que uno ha llevado.

El funeral de Michael fue algo del más allá. Tan bizarro como su vida. Yo no pude ver más de diez minutos, aunque lamento haberme perdido a Brooke Shields que aparentemente fue lo único que valió la pena. Pero Mariah Carrey cantando con carrasposo que no podía llegar a las notas altas, el discurso del carajo de Motown que parecía una cadena de Chávez en la que además cantó y todo y el disfraz que se pusieron los hermanos era como para salir corriendo a internarse en un psiquiátrico.

Lo de Irán, ya si te vi no me acuerdo. Hasta la Rana René salió cantando "no es fácil ser verde" en Twitter, ya que se maten. En China se murieron más de 140 personas, no les han parado, porque total son el país más poblado del mundo y tienen repuesto de sobra. La caída del avión de Air France, ya nadie se acuerda por qué fue ya que el climax fue pasarse un mail con unas fotos del primer capítulo de Lost, que más de un imbécil creyó que eran del avión partido en pleno vuelo y que habían sobrevivido gracias a una tarjeta de memoria súper poderosa.

Después sigue todo el tema de la gripe porcina, que luego de que nos generó toda esa paranoia, que ahora cada vez que alguien me va a dar la mano siento que lo que me está dando es una granada sin el seguro puesto, resulta que se nos olvidó y ni nos acordamos. Menos aquí en Venezuela donde además nos dicen que somos inmunes a menos que tengamos que viajar a Estados Unidos o Europa, donde aparentemente el cerco magnético que nos protege de todo mal pierde fuerza.

Falta entonces la Huegla de Hambre de Ledezma. Nadie sabe qué pensar. Estamos tan acostumbrados a que nadie haga nada y que todo el mundo se deje quitar las cosas, que nos resulta antinatural que alguien, así sea solo le eche bola a defender un principio. Yo jamás fui Ledemista, es más hasta hace poco me lo nombraban y me ponía como la gata de la comiquitas que la perseguía el zorrillo Pepe Le Piu. Pero hay que reconocer que el tipo ha hecho mucho más de lo que otros han hecho. Nada más lograr ganar las elecciones ya es tremendo logro, y creo que nadie le tuvo Fe, al menos yo reconozco que no se la tuve. Y ahora, pues, cualquier otro estaría a lo Rosales llorando por los rincones, pegando gritos en el programa de Martha Colomina, pero por lo menos este pana ha estado ahí haciendo lo que puede. Tampoco se le puede pedir que se ponga una maya roja con una capa negra y se lleve volando a los chavistas para Cuba. Coño, mi pregunta para los que critican es ¿Qué coño has hecho tú?

Al final, la conclusión es que el mundo es cada día más cómodo, más frívolo, más dueño de la verdad y menos proactivo, compasivo, inteligente y trabajador. Estoy agotada de leer noticias negativas, pero estoy más harta aún de leer reacciones idiotas.

Por ahora me quedo con noticias como la de las aeromozas neozelandesas que dan las instrucciones de seguridad del vuelo con body paint o con las teorías del encantador de perros para calmar a un cachorro beagel que es atormenta por culpa de su agudo sentido del olfato.

2 comentarios:

Toto dijo...

We hear ya Twisted Sistah!
En serio lo de Brooke Shields fue como para buscarla y que I'll beeee theeeere!!
KILL YOUR TELEVISION!

Jose Urriola dijo...

Un post lleno de verdades... al final, por salud mental, hay que apagar la televisión y guardar sana distancia de toda esta vorágine de cosas chimbas o sin sentido. Atrincherarse en un libro, un disco, una charla ligera, un juego, un proyecto; construirse hacia dentro un mundo que el de afuera nos está negando. Perderse un rato, hasta que el temblor pase... si es que pasa.