lunes, 9 de noviembre de 2009

Si te llega el INBOX es verdad


El otro día me sorprendo escuchando a mi mamá decir algo como: "Sabes que el desodorante tapa los poros y da cáncer de mama." Me quedo pensando, que aparentemente sí, que no hacía mucho tiempo lo había leído en algún lugar o había visto algo sobre ello en el Discovery Channel. Luego me viene a la mente como un tren bala: Una cadena. Esa broma yo la leí en una cadena. Le comento a mi mamá, quien me dice que efectivamente le acaba de llegar esa info. Se la mandó su amiga Marisol, quien de paso le mandó la historia del viejo que se tira al piso y finge un infarto para robarte a punta de cuchillo, le mandó además la historia del recipiente con agua que explota cuando lo sacas del microondas y de paso le mandó la última profecía que nadie conoce de la Virgen de Fátima, que dice que el mundo se va a acabar dentro de dos semanas.

Recuerdo entonces que hace varios meses cuando el accidente de Air France, encontré a mi mamá espantada delante de la pantalla de la compu. "Qué horror…qué horror…" No paraba de repetir esas dos palabras y cuando le pregunté que estaba viendo, me pidió que no me acercara porque "embarazada no deberías ver estas cosas porque te alteran." Por supuesto eso despertó mi curiosidad y me acerqué a ver. Estaba viendo una famosa cadena que circuló donde habían fotos del primer capítulo de la serie Lost, que tenían como sujeto un avión partido por la mitad con gente volando hacia afuera. Yo le digo: "Mamá. Ve bien la foto. Piensa bien ¿Tú crees que esto puede ser verdad?" Ella contesta que no sabe, que se lo mandó una amiga que no tiene por qué estar mandando cosas que no son verdad. Acto seguido me puse a buscarle info en google para demostrarle que esa foto difícilmente era de un avión de verdad, mucho menos de un avión que cayó al mar y del que no se habían recuperado en ese momento ni las alas, ni la cola, muchos menos una tarjeta de memoria de una cámara que milagrosamente cayó en un lugar seguro.

Es que el poder de las cadenas es sorprendente. Mi mamá puede que tenga cerca de 70 años, pero es moderna, lee, viaja, está lejos de estar haciendo guantes de cocina de punto de cruz y no usa una peluca que si te fijas bien no es blanca sino morada, más bien tiene unas mechas catironas todas coquetas. Y aún así, siendo psicóloga y fanática número uno de Friends, ella toma las cadenas como si salieran de una comisión creada entre el Pentágono, Harvard, Oxford, un centro de investigación Suizo y otro Japonés. Las cadenas que le mandan sus amigas son verdades. Punto.

Claro que mi mamá dentro de todo es light. Ella te manda la cadena y te pregunta si la leíste. Si le dices que no, ella te advierte, "es importantísimo que la leas, imagínate que han descubierto que el chocolate tiene un componente que deteriora la vista y que no sabes el pobre niño que tiene una enfermedad rarísima y horrible, si mandas esa cadena Microsoft va a donar un centavo por cada email que pongas, no seas mala, ayúdalo." Pero no pasa de allí. Hay gente que si no le contestas la cadena, que si no le respondes diciendo: "Oye qué triste lo de las ballenas que están matando en esa isla de Noruega. Son unos desgraciados, esa gente debería ir presa." O "Qué interesante no sabía que el Splenda podía causar, ceguera, parálisis cerebral, malformaciones congénitas, vejez prematura, arrugas, gordura, diarrea, pérdida de la audición, infertilidad, enfermedades cardíacas, fallas hepáticas, enfermedad renal, infecciones de la uretra, urticaria, alergias, insomnio, paranoia, esquizofrenia y dolor de cabeza." Entonces se ofenden, se arrechan y la próxima vez que te ven te dicen "dime si no vas a leer mis correos porque si no, te borro de mi lista." Encima de que tienes toda esa información absurda que abarrota el correo, sales regañado.

Con el tema político la cuestión de los mails y las cadenas es insólita. En dos segundos uno en su casa solito le puede destruir la vida a cualquiera. Hace ya varios años tenía amenazado a un amigo mío que si me fastidiaba, iba a escribir un mail diciéndole a todo el mundo que él no había firmado contra Chávez. El tipo temblaba "no pana, no vayas a hacer eso. En serio. Mira que la gente se lo cree." Eso salió de una cadena que circuló donde se decía que un viejo súper conocido, no había firmado. Aquello creó un furor, la gente lo comentaba en todos lados como si fuera el fin del mundo y como si la info la hubieran sacado de ese comité del Pentágono, Havard, etc… "oye, sabes que fulano de tal no firmó. Qué riñones vale. Por eso estamos como estamos." Lo mismo sucede con "¿sabes que el dueño de la ferretería El Alicate es chavista? No compres más ahí." Ese comentario todavía se oye de panaderías, mercados, abastos, peluquerías, restoranes, etc. En realidad el que riega el comentario apenas sabe el apellido del dueño del negocio, ha comprado allí un par de veces, y si tuviera que describir al personaje no tiene ni para decir de qué color tiene el pelo, pero repite que es Chavista como si hubiera visto una foto de Chávez con el tipo, abrazados comiendo dulce de lechosa.

Definitivamente el mail tiene un poder que no tiene ni la prensa, ni la tele, ni lo que uno ve con sus propios ojos. Pareciera que cuándo nos ponen una cadena enfrente perdiéramos toda la capacidad de análisis y crítica. En la puerta de mi casa hay un salmo con un lacito morado. Lo pusimos allí porque mi mamá leyó en una cadena que hay que ponerlo para que no nos lleve el chanfle cuando llegue el fin del mundo. Yo apoyé la moción porque de que vuelan, vuelan. Pero en realidad uno se queda pensando que hoy en día no importa lo que hayas aprendido en el colegio, lo que diga Wikipedia, o ningún experto. Si te llega al Inbox es verdad.

1 comentario:

Juan Mindez Sanchez dijo...

La verdad es que yo nunca leo ni reenvio cartas cadenas. Tendré mala suerte por mi vida entera....