domingo, 6 de diciembre de 2009

Conversación extraña con mamá

Hay conversaciones que uno nunca debería tener con su mamá. Como esta:

Mi mamá: Me prestas tu collar rojo.

MZ: Sí. Agárralo.

Me le quedo viendo.

MZ: Má. Se te ve el sostén.

Mi mamá: Sí yo sé.

MZ: ¿No te vas a poner un topsito, un fondito, algo?

Mi mamá: No. A esta edad no me importa.

MZ: Má. De verdad se te ve todo el sostén y la barriga. Es trasparente.

Mi mamá: De verdad que no me importa.

MZ: Má. De verdad, ¿Vas a salir asi?

Mi mamá: Ya me fui.

Cabe destacar que la camisa que tenía puesta tenía un estampado de culebra y era muy trasparente. ¿Qué está pasando? ¿Cuál de las dos está más vieja? ¿Yo voy a ser así a los 70 años? Hija, desde ya, perdóname. Pero, con razón. Yo vine de alguna parte. Aunque como dice mi hermana, ya estamos como viejas para seguirle echando la culpa de todo a mami. Igual. Yo le cuento esto a un psiquiatra y me bota del consultorio. Con razón le puse al blog: Ayúdame Freud. Hablando de eso ¿Freud dijo algo sobre camisas transparentes de animal print de culebra? No. El cobarde ese se quedó en un piche tabaco. Así cualquiera.

Esto es demasiado intenso para un domingo. Extraño cuando el peo era el no haber ido a misa.

4 comentarios:

Doña Treme dijo...

Jajajajaja.
No puedo negarte que es un caso particular, pero a todas les da esa liberacion, solo que unas lo hacen con la ropa y otras con la lengua: mi mama no deja titere con cabeza!
Tu eliges...

Esencialmente dijo...

A veces me pasan esas cosas con mi mama, que si el escote, que si la transparencia...no creo que lo hagan por exhibirse (eso esperamos no?) sino porque (creo) van perdiendo las inhibiciones, como que le dan importancia a lo "verdaderamente" importante...capaz que hasta tienen razon (esto solo lo escribo porque esty segurisima que el unico blog que ella lee es el mio!)...pero te entiendo muuucho, de pronto me atrevo a contarselo a mi psiquiatra a ver si me bota o no del consultorio...mientras me atrevo te leo a ti!

Manuela Zárate dijo...

Jaja Esencialmente, cuano te atrevas, me cuentas. Qué cómica! Como me he reido!
Doña Treme, lo mismo.
Las tres tenemos lo mismo con la mamá, de verdad que la relación madre-hija no tiene paragón. Por más que digan que los papás y las niñas y bla,bla,bla

Anónimo dijo...
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