domingo, 27 de diciembre de 2009

VOLVER


Casi me ahogo. Me picaron unos bichos que me dejaron unas ronchas del tamaño de una lata de torontos. Me dio tremendo dolor de cabeza. Me vino la regla por primera vez en un año. Se me cayó el traje de baño tres veces. Dos veces la parte de arriba. Una vez la parte de abajo. Tuve que aceptar que todavía tengo y probablemente siempre tendré celulitis. Tengo unos rollos que no tenía antes. Discutí con mi esposo por guevonadas. Me acosté temprano. Me levanté temprano. Tuve que dormir con una almohada que parecía un saco de cementos. Tuve una pesadilla que tenía que ver con un incendio. Me quedé mirando como una idiota cómo a mi pana del alma se le clavaba un anzuelo en el pie. Me quedé con las ganas de tomar cerveza. Tuve que dormir con mucho frio y con una pijama poco abrigada. Se me enredó el pelo y ahora parece lo que quizás en algún momento fue una escoba. Tomé unas fotos que quedaron espantosas. Me di cuenta que el lente que me compré a mí misma como regalo de navidad es una mierda. Todo el mundo recibió regalo de navidad menos yo.

Pero igual. Qué sabrosas. Qué increíbles. Qué inigualables y sublimes son las playas venezolanas. Yo nado en este mar y entiendo por qué nací aquí. Entiendo que no me quiero ir. Entiendo por qué tenemos que luchar. Entiendo que como dicen por ahí: Este país es tan arrecho, tan arrecho, que de no ser por la mierda que nos gobierna, dominaríamos el mundo.

Pasé 10 días inigualables. La pasé tan bien, que regreso con una sensación de tristeza.

Lo bueno es que el mar está tan cerca, que afortunadamente haremos algo con lo que ya soñamos: VOLVER.

2 comentarios:

Mau dijo...

eso es cierto! mierderos gobernantes! jum!

ps si las playas son lindas... pero para verlas, odio estar en el mar, me abruma, me asusta!

que fino que pasaste tus vacaciones super geniales! y weno, esos pequeños inconvenientes nos hacen saber que estamos vivos y que sabrosa es la vida! ^^

Manuela Zárate dijo...

Gracias Mau! Es así, los pequeños inconvenientes animan las cosas. Y en cuanto al mar, yo lo amo, pero hay que respetarlo! Definitivamente. Pasé un susto!