martes, 31 de marzo de 2009

Tiempos de Crisis


Si Chávez gana 2000 bolívares y es el presidente.

Si en la Asamblea Nacional ganan 4000 bolívares.

Si Jessie Chacón gana 7000 bolívares, según él con todo.

¡Mierda! ¿Qué vamos a hacer todos los demás? Esto sí es crisis.

Yo me pregunto, ¿Cómo es que el ministro gana más que el presidente?

¿Eso es normal? ¿Cuánto gana el rey de España?

Otra pregunta, ya que Chávez vive en Miraflores, ¿Paga luz, agua, electricidad y hace mercado como todo el mundo? ¿Eso se contaría como un sueldo? ¿Le pagan prestaciones sociales? Porque con todos los años que tiene en el poder si algún día logramos liquidarlo, rolitranco e prestaciones que habrá que pagarles no.

Y ahora me pongo a pensar. Cuando se la pasa 6 horas hablando sin ir al baño, ¿Eso no va contra la Lopsymat? No debería ir el Ministerio del Trabajo a averiguar cómo es que hacen que un trabajador de la nación cumpla esos horarios tan inhumanos. Porque eso es una explotación. Realmente. 6 horas sin ir al baño. No es normal. Eso me lleva a pensar, ¿Chávez cobra horas extras y se le paga doble por Aló Presidente? Bueno hay que saber, ya que estamos hablando de su sueldo y ya que el señor siendo presidente y todo gana un monto que no da para nada, habría que averiguar. Además habría que averiguar eso de que lo obligaron a comprar el avión. No es justo vale. Cómo es posible que a un trabajador le impongan algo como eso. ¿Dónde está el Impsasel? ¿Dónde está el defensor del pueblo?

Es que aquí ya las autoridades no funcionan para nadie.

Y Rosales, escondido…adiós luz que te apagaste.

domingo, 29 de marzo de 2009

Auf Wiedersehen


Las rupturas son quizás una de las cosas más difíciles por las que pasa el ser humano. Al menos en el plano personal. No es fácil decir adiós. Siempre me llamado la atención aquello de romper "amigablemente." ¿Existe realmente aquello de romper sin resentimiento? No creo que sea imposible ser amigo de tu ex pareja, pero en el momento de la ruptura. Siempre hay una razón. Algo que genera un sentimiento negativo que lleva a una de las partes a decir, se acabó. Insisto, decir adiós no es fácil.

Pero ¿qué pasa cuando el adiós no se da entre parejas sino entre amigos? Esos adioses paulatinos, distanciamientos silenciosos donde hay que ir dejando que el tiempo diga lo que tiene que decir. Que ya no hay intereses comunes. Que se dijeron cosas que a lo mejor no había que decir. Que llegó gente a la vida de uno que cambió la visión que teníamos. Esos adioses son extraños, sobre todo cuando está de lado del que se sienta a escuchar el silencio. Hablo de ese amigo que se va. Ese amigo que ya no llama. Ese amigo que dejamos de ver, que ya no contesta nuestros correos, que casi pasara a ser parte de la masa de gente que uno no conoce. Es extraño. No se dijo nada. No hubo explicación. Simplemente un día las cosas cambiaron.

Es curioso, porque en estos días me encuentro de ambos lados. Por un lado he decidido romper una amistad. Lo reconozco. Hay veces que simplemente uno tiene que decir hasta aquí me trajo el río. Es raro. Porque obviamente no habido una conversación. No es que nos vamos a sentar y nos vamos a decir lo que ha estado fallando. Eso lo haces si quieres salvar la amistad, y aún así, si las cosas ya están tan mal entre dos amigos esas conversaciones por lo general no llevan a nada. Entonces es extraño. Porque escuchas ciertas frases de boca de una persona y te das cuenta que no hay vuelta atrás. Que lo que te unió a ella simplemente ya no existe y decides que es mejor terminar esa relación. Pero no tienes, ni puedes, ni debes, decir nada. Quizás esa persona esté pensando lo mismo. Quizás no y no importa. El hecho es que tú estás diciendo adiós.

En estos días también veo que han roto una amistad conmigo. Hay un silencio prolongado. Una ausencia casi ofensiva. Un desdén inmerecido, casi una ofensa. No tiene sentido dar más excusas. Game Over. Lo qué me lleva a pensar. ¿Qué habré hecho? No desde un punto de vista de víctima. Pero creo que siempre que termina una relación uno tiene que hacerse esa pregunta. ¿Cambié? ¿Cambió la otra persona? ¿Fue algo que dije? ¿Fue algo que hice? ¿Fue el camino que escogí?

Es que cuando lazos tan importantes como la amistad se rompen, inevitablemente queda un vacío. Uno distinto al que queda cuando es una pareja quien se aparta de nuestro camino. Un amigo es como un pedazo de la vida. Un trozo de algo y alguien que éramos y a lo mejor que creíamos ser. Y como no te dan explicaciones entonces no puedes entender qué fue lo que pasó. Si te equivocaste no puedes reparar el error. Si el otro está en el error no puedes expresarlo.

Claro que con las amistades que terminan hay algo que sí no pasa con las parejas. Es que son como el hijo pródigo. El día que vuelven es como si no hubiera pasado ni un solo día.

A la amistad que rompo: Lo siento friend, pero hasta aquí. Al menos por ahora, nos trajo el río. Y temo que no tengo otro remedio que decirte que en este caso no soy yo, eres tú. Cambiaste y no te has dado cuenta. Y te has vuelto alguien que simplemente no quiero tener en mi vida como antes.

A la amistad que se fue: A veces creo que sé que pasó. Otras no tengo la menor idea. Creo que en este caso, soy yo, porque las personas con quienes estás ahora son de todo, menos yo. Creo que me conoces lo suficiente para saber que yo a estas alturas de mi vida no cambio por nadie. De todas maneras te digo, que como dice la canción de Sade: "When you are low. I'll be there by your side baby."


 

    

sábado, 28 de marzo de 2009

Pero, qué estupidez.




El ser humano es tan estúpidamente complejo. Es como dice Sabatini, es mucho más peligrosa la estupidez que la maldad. De todas las estupideces, para él la peor es la cólera. Yo no creo. Yo creo que la peor es el resentimiento. El resentimiento te lleva a la amargura. Te aleja de la paz. Impide que las viejas heridas cicatricen. Hace que sangren continuamente.
Sangras y esa sangre genera un torrente. Lo irónico es que con tu resentimiento quisieras ahogar a ese ser que resientes. No lo vas a lograr. Él único que se puede ahogar eres tú mismo. No te das cuenta. La sangre bloquea tu visión. Por eso es que el resentimiento es una estupidez. Te ciega. Te ahoga. Te mata.
Einstein define la estupidez como aquello que uno hace una y otra vez esperando obtener resultados diferentes.
Alimenta tu odio. Despiértalo una y otra vez esperando que eso te lleve a la felicidad. Estupidez.
Invoca al fantasma todos los días, esperando que termine por descansar en paz. Estupidez.
Miente. A ti mismo. A los demás. Espera a que se convierta en la verdad. Por más que te lo creas. Sigue siendo mentira. Estupidez.
Qué situación tan estúpida. Qué manera tan estúpida de vivir la vida. De arruinártela. De terminar en el amargura.
Mejor recortar la memoria. Abrir la mente. Ensanchar el corazón. Olvidar. Aceptar la verdad. Inteligencia. Mucho más que felicidad. Libertad.
Trata de ser libre, amigo. Te lo recomiendo. No es demasiado tarde.

jueves, 26 de marzo de 2009

El Prince Negro : Iris Murdoch


Por alguna razón que no entiendo no pude soltar esta novela. Una historia tan extraña, tan confusa, a la vez de algo que en el fondo hasta podría ser tan cotidiano. No sé si es que el protagonista Bradley Pearson es tan humano, el final es tan inesperado y los personajes son tan bizarros. Tenía mucho tiempo que no leía un libro donde los personajes me resultaban tan detestables, tan idiotas. Lo que sí es interesante es ver el proceso de Pearson como escritor y todas sus reflexiones sobre el arte. Murdoch através de Pearson nos habla del significado y la importancia del arte en el hombre cotidiano. Así mismo deja ver eso que yo llamo la melancolía del intelectual, esa forma de darse cuenta como muy pocas personas realmente son sensibles al arte como tal. Así mismo Pearson, quizás por su misma cualidad de artista tiene unos sentimientos y unas pasiones que escapan a lo que el ser humano llamaría lo normal. Como buen ser pasional se mueve entre dos aguas, o es totalmente desinteresado o se entrega por completo y cuando se entrega realmente no hay vuelta atrás. La prosa de Murdoch realmente es fuera de lo normal. Con una agudeza va haciendo una disección de la sociedad inglesa, de sus valores y antivalores, de la insensibilidad y el materialismo en que vive el ser humano de hoy que pocas veces se puede leer. Dicen que su gran obra es: El Mar, El Mar. Realmente muero por leerla.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Esto Sí es Crítica de CINE: Australia


Conclusión sobre la película, digamos que el autor es anónimo o mejor dicho lo llamaremos el Inspector Vásquez:

Inspector Vásquez: ¿Viste Australia?}

Manuela Zárate: No.

IV: Nicole Kidman (hace el gesto de estirarse los chachetes hasta las orejas, lo que le deja el rostro totalmente inexpresivo y una mueca en los labios que deja los dientes descubiertos, de forma que parece uno de los ejemplares de Bodies Revealed. Horrible.) lo único que hacía era decir: estoy muy preocupada por mi casa. Estoy muy preocupada por mis hijos.

MZ: Sí se veía una mierda. Por eso no la fui a ver, parecía la típica película donde la tipa llega y logra dominar el mundo de los hombres y se enamora y después matan al carajo y…

IV: No. Es que no es eso. Es que la película se acaba y ya de por sí es una mierda y estás feliz porque te puedes ir y entonces vuelve a pensar. (Empieza a levantar la voz) Y Hugh Jackman que parece una empanada frita en aceite mennem todo desnudo pasa media hora viendo la tacita con la que se va a echar agua para bañarse. Osea. COÑO DE TU MADRE. NO SEAS TAN HIJO DE PUTA.

Eso sí es una crítica. Mejor que: del director de alguna vez fuimos felices o impactante. Tierna. Llena de acción y pasión.

Para la próxima: Australia: "Coño de tu madre. No seas tan hijo de puta."

martes, 24 de marzo de 2009

Televisa Presenta


Manuela Zárate.

Mi vida es oficialmente una novela mexicana.

Me pueden llamar, Verónica Castro.

domingo, 22 de marzo de 2009

No tengo la culpa




Gracias amigo! Ahora lo veo todo claro.
Es culpa de Mc Donalds. Es culpa de Doritos. De Coca-Cola. De Pepito. De EFE (esos desgraciados son los peores, mira que poner carritos que hasta los puedes comprar desde tu carro, deberían ir presos). Es culpa de Act II, y más que ahora te dicen que no puedes ver tele si no te sampas las cotufas. Es culpa de Cines Unidos y Cinex. Es culpa de tequechongos. Es culpa de Hägen-Dazs, encima te hacen sentir todo culto porque estás diciendo una palabrota y después te enteras de que no significa nada. Es culpa de El Rey. De Cri-cri. De Susy y Cocosette. De Nestle. De gelatina Royal. Es culpa de Ovomaltina y además te enañaron diciendote que "parece golosina pero tiene vitamina", presos deberían ir. Es culpa de Nucita y de su prima Nutella, esos son ya un cartel, el cartel del Cacao. Es culpa de Toddy, con esa cara de idiota que tiene en la lata. Es culpa de Chip-a-cookie. Es culpa de Pepsi. Es culpa de Chipi´s. Es culpa de Planters. Es culpa de Frito lay y Gui-gui. Es culpa de Wendy´s y de Burker King.
Es verdad. No es culpa mía. Yo no tengo la culpa de haberme comido eso. Me engañaron. Me estafaron. Yo que iba a pensar que una hamburguesa con queso y unas papas extra grandes con tremendo refresco iba a engordar?
No tengo la culpa.
No tengo la culpa.
Ya lo sabes cuando vayas por esa quinta cucharota de Nutella te repites a ti mismo.
No tengo la culpa.
No tengo la culpa.
No tengo la culpa.

Dos Vacas Hablando con el Diablo



Parece el título de una fábula o de un artículo de opinión. Realmente, dos vacas hablando con el diablo fue el resultado de nada más y nada menos que la fiesta a la que lo tocó ir a una amiga de mi hermana. Resulta ser que esta señora a quien llamaremos María Sofía tiene una amiga que la llama y le empieza a pedir consejos para la celebración de los 50 años de su esposo. Le pregunta cosas como, cuántos mesoneros contratar, qué tipo de pasapalos poner, qué grupo de música sería mejor y de paso le informa que la fiesta va a ser de disfraces; le dice que tiene que buscarse un tremendo disfraz para la fiesta. Preocupada, María Sofía empieza a pensar qué realmente no tiene qué ponerse para la fiesta. Ese momento coincidió con un viaje a Nueva York y en una caminata pasan enfrente de una tienda de disfraces. Entran en la tienda y comienzan a ver que los disfraces de mujeres son un tanto escotados, por así decirlo. La enfermera puta, la policía ramera, en fin, que no consiguen nada que sea adecuado para la fiesta y deciden comprar los únicos disfraces que servían tanto para hombre como mujer: vaca.
Llega el día de la fiesta y se preparan las vacas para lucirse. Se pintan las caras de blanco y negro y salen para su fiesta. Lo que vieron al llegar fue algo casi surrealista. Seis personas (ocho con ellos) disfrazados, alrededor de una mesa, con buffet, con más mesoneros que invitados y con pasapalos como si fuera un matrimonio en la esmeralda. Se sentían como unos imbéciles, sentados, como si fuera una cena en honor del Rey León, la anfitriona vestida de los Fantásticos. Las cosas no podrían ser más locas hasta que apareció nada más y nada menos que un grupo de tambores. Los invitados se miraban entre sí, tambores no es algo que uno baila disfrazado de vaca con gente que uno no conoce y menos si es un total de 8 personas. Los mesoneros mirando aquello, lo que quizás fue la mejor fiesta de sus vidas, por lo absurdo de la situación y los del grupo de tambores intentando animarlos.
Las vacas se sentían extrañas. Defraudadas. Tanta pinta para ocho personas. Tanto disfraz comprado en Nueva York. Al final se ponen a hablar con otro de los invitados, a quien acababan de conocer y en eso se dan cuenta, que no son una gente en una fiesta de disfraces, son dos vacas hablando con el diablo.

jueves, 19 de marzo de 2009

La Prima Bette. Honoré de Balzac


Jamás pensé que una novela de Balzac podría ser tan interesante. La forma de narrar recuerda las novelas de Dumas y con razón, ya que La Prima Bette fue una novela por entregas. Quizás una de la cosa que más me impactó de esta novela fue sentir que el Paris de finales de silgo XVIII era Caracas del siglo XXI. La sociedad parisina, envuelta en un drama económico y político que queda de trasfondo ante las trivialidades de la vida se parece mucho a lo que vivimos hoy. Una total apatía hacia los valores y los principios no sólo democráticos sino éticos, en todo sentido. El único valor, el dinero. Una de las cosas más importantes de esta novela es cómo la Prima Bette, siendo en apariencia un personaje gris, que dada su historia personal pareciera no tener ningún rasgo interesante y ningunas posibilidades de ser relevante logra ser la que mueve la trama. Sus movimientos van hilando los acontecimientos, al principio sin que el lector se de cuenta, pero sobre todo sin que los demás personajes lo noten. A lo largo de la novela se van haciendo reflexiones sobre las pasiones, sobre el amor, el honor, la familia, el matrimonio y el efecto de la belleza en los hombres.

Una de mis partes favoritas, cuando uno de los personajes le dice a otro que ha "dejado de ser un hombre para convertirse en un temperamento."

Me recuerda a uno de los hombres que más quise, que más me hizo sufrir. Me recuerda a él porque recientemente me enteré de algo que hizo y definitivamente todo lo que sucedió entre nosotros fue porque por una razón u otra se convirtió en un temperamento.

Por eso me gustó este libro. Porque como dice Ciorán, un libro debe causar una herida. La literatura tiene que ser peligrosa y con este hay que andarse con cuidado. Con tanto cuidado que uno no puede soltarlo.

 

miércoles, 18 de marzo de 2009

Alerta por un Contagio de EBOLA en Alemania


Eso es lo único que nos hace falta. Que se riegue el Ébola y que venga el virus come carne y nos termine de machacar a todos aquí. Porque como no tenemos suficiente con las marchas, con los referéndums, con el control de cambio, con la escases, con los huecos, con la inseguridad, el secuestro express, la clonación de tarjetas, la inflación, la expropiación de cuanta verga halla que le provoque a Chávez, el mar de leva, el frio en pleno marzo,la falta de pasaportes, las cadenas, los aló presidente, la amenaza de las lluvias, la crisis mundial, el seniat que te va a cerrar porque te faltó declarar un ticket de estacionamiento y unos chicles que te compraste en un kiosko, las ratas de Caracas, el mal de chagas, el dengue, la cola. Como no tenemos suficiente, va a venir el ébola y nos lo vamos a curar con una pastillita cubana, o quizás si tenemos suerte nos venga a ayudar el Instituto Boliviano para la Prevención de Enfermedades Exóticas. Capaz y nos dan hoja de coca. Mínimo. Pero tranquilo mi pana, que eso no es droga.Igual seguro el gusanito viene, le hecha un vistazo a esto y sale a comerse a otra gente. Le dirá a sus compañeros: olvídate mi pana, a estos ya se los comieron.

martes, 17 de marzo de 2009

Fundición Pacífico


En la Ciudad de la Furia uno vive acostumbrado a lo insólito. Un motorizado que va por en contra-flujo por una autopista a toda velocidad, gente que vende cerveza en la autopista, un heladero que hace que se forme toda la cola de la cota mil. Lo anormal, es lo normal. Eso ya lo sabemos. No tiene nada de nuevo. Entonces uno piensa que precisamente por eso uno no tiene capacidad de asombro. Ya lo viste todo. Entonces, ¿qué te puede impresionar? Llegas a tu casa, prendes el televisor, que es donde menos esperas encontrar sorpresas y allí está. La propaganda de fundición pacífico. No sabes qué hacer. Lo que acabas de ver no sabes cómo interpretarlo. ¿Será que pusiste un canal porno sin darte cuenta? Pero es que, eso no es porno. Tú has visto alguna que otra porno y no era así. ¿Qué era eso no lo sabes? Estás casi seguro de que viste algo indebido entre una modelo y lo que parecía ser una herramienta de grifería. Piezas sanitarias de baño. Entonces piensas que las palabras "pieza sanitaria" no son realmente sexy. No entiendes nada. ¿Eso fue una propaganda? Sí. Con mensaje subliminal. Pero, cuál era el mensaje. ¿Será que llamas a un profesor de puericultura? ¿Será que hay cosas que tú no sabes? ¿Qué fue lo que tu mamá no de dijo? Pero si tu tampoco es que eres un santo. Estas confundido. No entiendes. Esto tiene que ser un error. Tu poceta, tu grifo ha dejadod e ser lo que era.

Es que la publicidad en nuestro país tiene cosas insólitas. Estamos claros que para nosotros la expresión "el sexo vende" como todo en la Ciudad de la Furia llega hasta un nivel desconocido. No es que las cosas se insinúen, es que si por casualidad queda alguna duda nosotros le mostramos a la tipa casi desnuda para que quede claro, que este producto significa sexo. Por eso las chicas polar, por eso la famosa valla de Cristina Dickman que ya no recuerdo la marca, pero recuerdo todo el mundo hablando de la famosa valla, por eso era Minelli, Dee Dee Jean, Por eso Peper Peper (Cortos y cortos y cortos y más cortos). Este país es de mujeres bellas y lolonas y lolonas salen en la publicidad. Eso es algo que sabemos, aquí para vender un chocolate tiene que haber al menos una nalga de por medio, sino es haber perdido el espacio publicitario. Pero con la propaganda de Fundición Pacífico llegamos a otros niveles. Puedo imaginarme al dueño de la compañía diciendo que el sexo vende, que el baño puede ser un lugar erótico donde se dan rienda suelta a la imaginación, que es el lugar más privado del ser humano, después de todo es "donde el rey va solo." Y sí, no está del todo equivocado. Keops tiene a Ruddy Rodriguez pegando unos saltos un poco incoherentes, pero uno más o menos capta el mensaje. La mujer bonita, la lola, el baño, ergo el sexo. Pero lo de Fundición Pacífico es algo que no tiene explicación, ni para uno.

Ojo no lo condeno desde un punto de vista puritano. Simplemente no lo entiendo. No entiendo el mensaje tan conspicuo. Lo que sí es que algo lograron. Que recordemos la marca. Ahora lo que falta es que la compremos.

No sé. No sé si después de ver eso pueda comprarme un grifo igual. Siento que las "pizas sanitarias" me van a ver y me van a decir: Hay algo que no estás haciendo…

Silencio en la sala que el Burro va a Hablar


El domingo fui a ver el Violinista Sobre el Tejado. Una belleza. De verdad que es un gusto ver cosas tan bien montadas en nuestro país. Fue casi perfecto. El único problema fueron las viejas que tenía sentada atrás. Las tipas comentaron toda la focking obra. No se callaron ni un minuto. Comentaron hasta el vestuario de los artistas. Claro, cada cierto tiempo es escuchaba un “¡SSSSHHHHHTTT!”desde la oscuridad, y entonces las viejas se callaban un rato. Después empezaban otra vez. Si el protagonista decía algo como “En esta aldea lo importante es la tradición!” Ellas decían: “¡Aaajjaaa! ¡Así es!”. Después se preguntaban cosas como: “¿Cuál de todas es las que está en el medio?” Pero lo peor. Lo peor fue cuando en una de esas, la vieja que más hablaba de todas empezó a cantar. Es decir no fuiste a escuchar al carajo que tenía la voz de canario de oro, no. Fuiste a escuchar a una vieja que ni en la regadera debería cantar. Por un momento pensé que se nos venían encima los corotos que están guindados del techo el Aula Magna, que ya sé que son de alguien famoso que ahorita no me viene a la mente y delato mi ignorancia sobre la arquitectura nacional. Pero la verdad que lo único que recuerdo es la vieja esa cantando y me amargo. Además se dio el tupé de revelar una de las partes claves de la historia. Empieza una escena y ella feliz suelta la primicia: “Ah, sí bueno ahorita vas a ver él tiene un sueño y…” Me desespera la gente que habla en el cine, que habla en el teatro, que le suena el celular, que piensa que todo el mundo está interesado en escuchar sus comentarios. En esos lugares lo único que uno debe escuchar es el ruido de los papelitos de los caramelos, es que hasta masticar hielo está prohibido. Por eso se comen cotufas, porque no hacen ruido. Vieja del coño. Qué amargue. Pero igual la obra fue una belleza. Es larga, pero uno ni cuenta se da. Chapeau a los productores.

sábado, 14 de marzo de 2009

Palabra y Omisión



Es curioso. La disyuntivas que nos presenta la vida. Callar. ¿Realmente es igual a mentir? No decir la verdad, ¿es tan malo como fabricar una que nunca fue? ¿No es simplemente evitar el conflicto a toda costa? Pero, ¿Qué pasa cuando la verdad llega? Te llama a la puerta, el día te tu cumpleaños, y pareciera que te está pidiendo que hables.
Y te confundes, porque tienes una duda. ¿No será la tentación de la venganza? Pero no puede ser venganza si ya perdonaste. Si no sientes odio. Si en el fondo quizás ni siquiera sentiste amor desde un principio. Yo creo que Bono tiene razón en su canción the One: it´s too late to bring the past out into the Light.
Sin embargo, puede ser que resulte cierto aquello de que tarde o temprano la verdad sale a la luz.
Yo no quise hablar. Pero la verdad me obligó. Es más, en tú deseo que hacerme callar me obligaste a hablar.

Lo dije hace tiempo en un post. Lo que más admiro del pajarito de Snoopy es está conciente de que como dice el dicho que siempre me repite mi mamá, lo cortés no quita lo valiente.

Yo digo, que si no eres cortés, mal puedes tratar de pasar por valiente.

Entonces, algo te digo al día de hoy, yo voy a ser valiente, pero no te voy a dar el gusto de dejar de ser cortés.

Pareciera que el camino hacia los 40 va a ser muy interesante.

Por los momentos Manuela will soon go back to the vicar´s.

jueves, 12 de marzo de 2009

Been There, Done That

Ahora está de moda pasar por Facebook listas de cosas que has hecho. Tal cual como la de los libros, marcas con una X las cosas que has hecho. Viendo eso en el profile de una amiga me llevó a pensar en que tengo 30 ya, que son 3 décadas y en lo que quiero hacer y en aquellas cosas que debería hacer antes de llegar al cuarto piso. Al final, no son tanto las grandes cosas de la vida, sino las pequeñas, las que te hacen acumular experiencias, las que realmente te hacen sentir que el tiempo que has tenido aquí lo has aprovechado al máximo. Al fin y al cabo, las grandes cosas están compuestas de pequeñas partes. Si no sabemos aprovechar lo simple de la vida, jamás vamos a poder embarcarnos en grandes expediciones, mucho menos alcanzar las metas que esperamos al final de ellas.

Aquí está, al menos, parte, de lo que he hecho desde el 12 de marzo de 1979. Eso sí, que Dios sea el juez.

1. Salido en una cita a ciegas: velga, nada más con el árabe que comía con las manos y no me habló en español, el gevo que me montó en helicóptero y el que decidimos nombrar el Dentista Higiénico tengo para un libro.

2. Faltado a clase sin excusa. Era lo mejor de ser estudiante. Esos días que no volverán.

3. Ver a alguien morir. Acompañar a alguien en esa travesía es duro, pero llena más de lo que entristece.

4. Estuve en Cánada. Me encanta me mudaría mañana.

5. Estuve en México. Ándale güeeey, ahí Chihuahua, visitando a una gran amiga en el norte.

6. Been to Florida. Odio Miami. Sorry. Lo detest.

7. Volado en avión.

8. Volado en helicopter.

9. Estuve perdida. Una vez me perdí en Buenos Aires, pero mal. Es aterrador, pero es lo máximo.

10. Nadé en un océano.

11. Toque el Adriático.

12. Vi el Mediterraneo.

13. Vi el Egeo.

14. Lloré hasta que me quedé dormida. Y amanecí como un monstruo.

15. Jugado ladrón y policía.

16. He pintado con creyones. Y lo sigo haciendo, Berol Prismacolor, Berol pinta mejor.

17. He olido lápices Mongol hasta que me drogo con la pintura. Nada huele mejor que un lápiz.

18. He cantado Kareoke. He rapeado no joda, The Black Eyed Peas, en un cumpleaños por cierto!

19. He entrado a un restaurante y me he parado sin decir nada. Qué vergüenza, es horrible. Pero si uno lo hace, es por algo.

20. He llamado a fastidiar. Lo máximo. La mejor de todas sigue siendo cuando mi cuñado canceló las tarjetas de crédito. Un clásico.

21. He subido a la Torre Eifel.

22. He tirado las monedas en la Fontana de Trevi en Roma.

23. Me reí hasta que un líquido salió por mi nariz.

24. He atrapado la nieve con la lengua. He comido nieve también.

25. He bailado en la lluvia. Es lo máximo.

26. Le he escrito cartas a Santa y al Niño Jesús.

27. He visto la salida del sol.

28. He soplado burbujitas.

29. He patinado en hielo.

30. Me he casado.

31. Me he divorciado.

32. Me he vuelto a casar.

33. Salí embarazada.

34. He corrido una carrera de 10K.

35. He subido al Humboldt a pie.

36. He subido al Salto Angel.

37. Me monté en una góndola en Venezia.

38. He vivido en USA.

39. He vivido en Europa.

40. He vivido Argentina.

41. Me he sentado a ver las estrellas.

42. He visto una estrella fugaz.

43. He visto la Estatua de la Libertad.

44. He dormido con mi perro.

45. He gritado hasta que mi perro se esconde debajo de la cama.

46. He llorado con mi perro.

47. He llorado manejando en el carro.

48. Le he declarado mi amor a alguien.

49. He roto un corazón.

50. Me han roto el corazón.

51. Me he montado en un crucero.

52. Me he montado en moto.

53. He montado a caballo.

54. He montado en burro.

55. He montado en camello.

56. He montado en elefante.

57. He viajado en tren.

58. He manejado un ultraliviano.

59. He ido a Disney, me he puesto la gorra de las orejotas y me he comido el helado de las orejas de Mickey Mouse.

60. He pasado todo un día viendo tele y comiendo en pijama.

61. He pasado todo un día leyendo sin parar.

62. He sacado 20 en un examen.

63. He sacado 0.

64. Le he escondido algo a mis papás.

65. He dicho una mentira para luego decir la verdad.

66. Me he arrepentido de cosas que he dicho.

67. He dicho cosas que han herido a otras personas.

68. Me han herido.

69. Me han odiado.

70. Me han tratado con violencia.

71. He defendido mis principios.

72. He confesado una verdad oculta.

73. He mentido para proteger a alguien.

74. He tenido miedo.

75. Me he sentido triste.

76. He perdido una gran amiga.

77. He roto una amistad.

78. He hecho amigos nuevos.

79. Le he dado la mano a alguien que no me lo ha pedido.

80. He sonreído a un extraño.

81. He jugado con un niño desconocido.

82. He perseguido a mi perro por la calle.

83. Tuve un pájaro que se escapó.

84. He tratado de esquiar en agua.

85. He esquiado en nieve.

86. He ido a Westminster.

87. He ido al Louvre.

88. Me he tomado una cerveza fría en la playa.

89. Me he hecho un masaje.

90. Me he pintado el pelo.

91. He tenido el pelo corto como un hombre.

92. Me ha ignorado un amigo porque no le caigo bien a su pareja.

93. He escrito sobre mi vida.

94. He tomado fotos que me han encantado.

95. He fumado sola.

96. He tomado hasta que no puedo ni manejar, ni ponerme la Piyama.

97. He tomado hasta vomitar. (UNA sola vez y tenía 17 años).

98. He estado completamente sola en una playa.

99. He nadado en el mar más azul.

100. Me han pasado cosas que no puedo contar.

101. He hecho cosas que no puedo contar.

102. He sobregirado mi cuenta.

103. Me he quedado sin plata para pagar la tarjeta de crédito.

104. He chocado mi carro.

105. Le he dicho a alguien que no estoy enamorada.

106. He invitado a salir a un chamo. (Y después me casé con él).

107. Le he dicho a alguien cosas fuertes en su cara.

108. He hecho llorar a mi mamá.

109. He peleado como magdalenas con mis hermanas.

110. He cambiado (muy mal) un pañal.

111. He ido a un matrimonio sola.

112. He bailado sola como si nadie me estuviera viendo.

113. Me he gastado plata en cosas que no lo valían.

114. He comido en restaurantes tres estrellas Michelin.

115. He manejado un carro alquilado.

116. Me he ido completamente sola a Paris.

117. He manejado sola en Margarita.

118. He agarrado clases de cuatro.

119. He salido en televisión.

120. He hablado por radio.

121. Me han entrevistado en el periódico.

123. He votado.

124. He dado clase en bachillerato.

125. He sido madrina de un matrimonio.

126. Tengo un ahijado.

127. He roto una promesa.

128. Me he maquillado hasta parecer un travesti.

130. He sido gorda.

131. He sido flaquita.

132. Me he burlado de alguien en su cara.

133. Se han burlado de mí.

134. He inventado un cuento para no hacer algo que me daba flojera.

135. He saludado a alguien fríamente.

136. Me han volteado la cara.

137. He hecho yoga.

138. Me he parado de cabeza.

139. Me he puesto vendas frías contra la celulitis.

140. He dirigido una cata de vinos.

141. He hecho sushi.

142. He vivido un par de meses en una posilga.

143. He escrito una carta de amor.

142. He sido el apoyo de alguien.

143. He hecho pizza.

144. Se me ha acabado un pasaporte.

145. He hecho pan.

146. Me han traicionado.

147. Me han regalado flores.

148. Me he sentido infinitamente triste.

149. Me he sentido la mujer más feliz del mundo.

Con esa última me quedo….



 

Terecer Piso



Habré llegado al tecer piso pero me siento así!

Bien vividos...Bien, bien vividos!!!

miércoles, 11 de marzo de 2009

Venezuela 2017


Principios de 2017.
El acabose. Lo que todos estábamos esperando. El Country Club pasó a ser el Centro del Poder Popular para la Recreación de Niños y Niñas, Jóvenes y Jovenás, Señores y Señoras de la zona noreste de Caracas. En el Valle Arriba hicieron unas viviendas populares que ahora se llaman Centro Comunal Ciudad Ché Guevara. De los restaurantes de lujo sólo queda el Punta Grill, donde la única manera de entrar es si tienes cierto tipo de carnet del PSUV. De resto te quedan los Restaurantes Chávez y la cadena de Areperas Negro Primero, donde te dan una arepa del tamaño de una galleta oreo, con un pelín de algo que se supone que es queso blanco. Ahora cuando se elige a Miss República Bolivariana Socialista de Venezuela, no es Osmel Sousa quien las prepara, el que quedó para ese trabajo fue el gran Papi-Papi y Gabriela Chacón, el detalle es que ahora en vez de Miss Trujillo, Miss Portuguesa y Miss Distrito Federal, tenemos a Miss Descendencia Chibcha, Miss Orgullo Goajiro y Miss Cultura Yanomami. La única manera de verlos es por VeneSocioVisión, que es lo que era Venevisión, donde un Daniel Sarcos con un flux que ya tiene unos cinco años pasado de moda, narra el magno evento de la belleza. Solamente hay una televisión por comuna. Te la calas. Pero buena noticia, ya no hay cola en Caracas. Todos los carros los tuvieron que devolver al gobierno y a los bancos. Sólo se ven unas camionetas oficiales último modelo.
Hay gente que no se conforma con eso y se quiere ir a otro lugar. Al imperio. Lástima que las únicas líneas áreas que quedan Gran Cacique Tamanaco del Aire y Aero-Socialistas sólo te dejan montarte con un permiso especial. De modo que la única solución es vía marítima, es decir balsa o corriendo por la selva, pero la segunda está descartada porque la mayoría de la gente dijo “que ladilla la corredera, los mosquitos, no mi amor, yo no me calo esa vaina.” Así que al agua patos. Claro, que suena serio, peligroso, y todo eso es, pero como todo lo que hacemos los venezolanos y especialmente los caraqueños, nos hemos encargado de volverlo un mierdero, algo absurdo, sin sentido, donde se le da importancia a todo lo que realmente no se debería ni tomar en cuenta para el éxito o fracaso de la operación.
En primer lugar hay una clasificación de la calidad de las balsas. Hay unas que son todas modernas y que son las “fashion”. Si eres alguien en Caracas te quieres ir con tu balsa Fashion, la que hizo alguien así estilo Totón Sanchez. Está decorada con palmas de última, además te dejan unas ramitas para que te ventiles mientras estás a pleno sol esperando que te coma un tiburón, que te rescate una fragata colombiana o que por casualidad te topes con Aruba. Por supuesto que Mayela Camacho hizo una especie de pareos y traje de baños con hojas, que cuestan 2 huevos o 1 bolsa de caraotas (porque ya la plata no existe, trabajas porque te toca y te pagan con corotos, de repente uno que otro billete de 5 mil bolos, pero si eres pana de alguien del partido, de resto te limitas a tu tarjetica de racionamiento).
Hay después otras balsas que son de menor categoría. Son las prefabricadas que vende alguien que hasta el sol de hoy se rumora que son los Cisneros y/o Diosdado. No son fashion, pero están bastante bien. Por supuesto hay una cola para pedirlas y el pana que se encarga es así como el Puff Daddy de la cuestión. El tipo hasta torontos tiene, claro son de gente que los guardó de hace años, están viejos, pero son una reliquia. Los chocolates de ahora son el Tibisay (rechonchito bonbón de chocolate, relleno de una pasta de frutas), el Maradona (un Gol de sabor, es un polvito que te lo echas en la boca, viene en sobrecito), entre otros igual de patéticos. Lo cierto es que al hombre de las balsas lo sobornan, le dan de todo, el tipo es el rey. Si eres pana de él, estás conectado, eres alguien y se lo dices al que puedes, como si fuera un secreto. Te seintes importantes.
Tomás Fernández está vendiendo una especie de Tropi-Lonchera, con sardinas y atún, porque todas las chamas piensan “osea, yo ni de vaina voy a andar pescando, ni tratando de atrapar una gaviota, osea, asco.” A todas estas claro que hay un gestor que te consigue una especie de salvo-conducto para que te vayas en una lancha, pero ya corre el rumor de que la lancha es de unos chinos que violan gente y trafican con órganos humanos. Resulta ser que la lanchita es de un tipo que tenía un peñero en Margarita que se está metiendo tremendo billete, leyendas urbanas nada más.
Martha Colomina se cansó de pegar gritos y no se quiso ir, así que para redondearse su tarjeta de racionamiento tiene un negocio insólito. Resulta que ninguna Oligarca (porque aún cuando sean ahorita de las “chimbas” se siguen llamando oligarcas y escuálidos) se quiere ir con las chichas en la balsa. Después de todo, “osea marica, vas a lleguar algún día a Miami, osea no vas a ir como si fueras una loca.” Así que Martha tiene una especie de peluquería, donde con unas láminas viejas que sacó de un cementerio de chatarra hace lo que ahora se conoce como “alisado Churún Merú” a todas las sifrinas. La vaina quema el pelo, pero liso queda y se queda, a pesar de la humedad. Además hace las uñas y los pies con lo que puede, porque aquí el socialismo arrebatará muchas cosas, pero el glamour jamás.
Todo está jodido, pero uno no cambia. Hay gente que todavía se reúne en un ranchito, entre unos tobos de limpiar piso y siempre llega alguien que tiene un amigo, que la prima tiene una hija bellísima que se va a casar con un militar y que aparentemente le contaron que los militares están hartos de Chávez, que no les gusta el socialismo y que pronto “se va a parar un peo en esta vaina.” Mientras tanto no se consigue café, ni té, ni arroz, sino las cosas raras que dan con la tarjeta de racionamiento en Mercal. Tienes que apagar las luces a las 8 de la noche porque el estado no tiene para financiar tanta electricidad, pero qué carajo, si no hay luna llena prenderás una vela, total tú tienes contactos para conseguirla, pobres los pendejos que no los tienen, ese sí ya no es tu peo. Es que en el fondo estás bien, tienes tu vela coño.
Hay cosas que de vez en cuanto te hacen pensar que dentro todo si puede ser que nos haya caído la mierda encima, que de verdad nos fuimos para peor y que aunque no queramos aceptarlo todos estamos jodidos, es que Teodoro Petkoff se quedó en Venezuela y no hace tanta disidencia como todos pensaban, simplemente se la pasa abrazado a un poste de la plaza Bolívar y grita “¡la plaza es mía!” como en la película Cinema Paradiso.
Pareciera que hay cosas que no pueden sino ser producto de la ficción. Pero hay que tener cuidado, como dicen la realidad termina siendo más extraña que la ficción.

lunes, 9 de marzo de 2009

Señales de la Vida



Así se siente este año. Son las maravillas del embarazo. Ahora sí que entiendo a mi mamá. Cómo cuesta. Y todo es: "no es que NO te lo puedes comer, es que SI te lo comes y te cae mal...." y los cuentos de horror. Fulanita López se comió un atún calamarizado y le dio tal y pascual y el resto es horror. Menganita también le pasó lo mismo, creo o algo parecido. No es que NO te le puedes comer, pero es que eso engorda. Entonces todo el mundo te dice que no le pares, para después decirte que megana que bella está que sólo se engordó dos kilos en todo el embarazo. Pero nadie dice, que bella María Conchita, se engordó 20 kilos, se veía espectacular en todo su esplendor. Nadie dice que bella le celulitis. Entonces aunque tú te digas una y mil veces que no importa, que eso es una pendejada, te termina importando. Bajas unas fotos de la playa y parece que te hubieran caído a sartenazos por el culo, pareces la parte de antes de infomercial de implantes para las nalga. Entonces, sí que te importa.
Mi new years resolution es que no tiene por qué importarme. Pero cómo haces para que de verdad no te importe, si pareciera que todo lo que nos rodea está basado en eso? En cuerpos de photoshop. En gente que come una vez al día. En pepas brasileras que así te dejen con problemas neurológicos para el resto de vida, al menos de tejan en una talla 0 o hasta -2. Cómo redimensionar tus valores para que eso realmente no importe? Cómo hacer para no le importe a tu pareja? Para no pensar que cada vez que te ve está pensando que no eres la valla de la autopista, la chica polar y que no importa cuánto gastes en gimnasio, no vas a ser.
Por lo pronto, no queda de otra que apegarse a lo que dice el letrerito.

domingo, 8 de marzo de 2009

La Hermana: Sándor Márai


Es el libro que le sigue a El Último Encuentro, primera novela de este autor húngaro. Es una novela con un componente psicológico importantísimo a pesar de que es fácil de leer. Es una de las cosas que más asombra del estilo de Márai, que llegue a esos niveles de profundidad sin ahogar al lector. Por la forma en que la historia comienza, más bien un tanto misteriosa y fatalista uno no se imagina que dos tercios de la novela estén dedicados a hurgar en las profundidades del ser humano, en aquellas preguntas que nos hacemos a diario sobre nuestra existencia y sobre todo nuestra relación con la muerte. Este es quizás uno de los temas más importantes, la relación con la muerte, dándole un segundo plano a las relaciones interpersonales, sobre todo las amorosas. Esta es una novela que para ser tan corta toca infinidad de temas. Demuestra que Márai tiene una pluma impecable, marcada por una sensibilidad que pocos autores logran tener. Realmente creo que son pocos los autores que lograrían escribir sobre un pobre hombre enfermo tirado en una cama de hospital y hacer que el lector se sienta incapaz de soltar el libro. Lo más curioso es el título, la hermana. A mitad de la novela uno se pregunta qué tiene que ver ese título con el nombre, luego para temer que la historia va terminar un lugar común y quedar tan sorprendido al final como si fuera un cuento de Cortázar.

viernes, 6 de marzo de 2009

Cuando el Señor cierra una puerta...




…En algún lugar abre una ventana.
Este año viene como plagado de cosas terribles. La crisis, la furia en la ciudad, los seres queridos que se nos han ido.
Pero veo esto y me niego a creer que todo es malo.
Como me dijo un amigo, si piensas que todo es terrible quiere decir que quién está allí (en la barriga) es la niña que va a cambiar el mundo.
Así te diremos entonces, Clarissa, la niña que va a cambiar el mundo.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Yo pensé que nos íbamos a volver a ver. Pero sabía que esto tenía que ser así.

Hay tantas cosas que te quiero decir, pero ahorita no puedo. Sé que no estarías contenta con esta actitud. Si pudieras me estuvieras llamando ahorita y como una vez que me llamaste y te dije que estaba "súper depre", me darías al menos cinco ideas para solucionarlo. Sal, lee, haz esto, haz aquello, pero nada de guayabos. Esa eras tú. Esa eres tú. Dónde quiera que estés.

Nos faltó tanto por contarnos.

Pero como dijo Facilty, siempre habrá tiempo para al reencuentro. Donde quiera que hayas ido. Me toca hacer el esfuerzo de vivir bien, de hacer que esto valga la pena, para reunirme contigo un día. Ahora, aunque sé que me regañarías, no puedo más que extrañarte y no tengo muchas palabras. No puedo evitarlo. Pensar en no volver a verte, me pone triste.

Te prometo levantar el ánimo mañana. Y contarte alguna de esas cosas que me faltaron por contarte. Quién sabe Dani, a lo mejor inspiras esa novela que tengo ahí guardada en algún lugar del alma. A lo mejor me la soplas y sería una forma más de echarnos cuentos, y una vez más gozaríamos una bola.

Te quiero mucho friend. Descansa.

Francisco Luis Bernárdez


Hoy me provocó este soneto. No sé mucho de poesía, pero esta me encanta. En el fondo es para esos días en que algo te hace pensar: A dónde va un corazón roto. A fue eso que sentí alguna vez, si era tan real.

SONETO

Si para recobrar lo recobrado
debí perder primero lo perdido,
si para conseguir lo conseguido
tuve que soportar lo soportado,

si para estar ahora enamorado
fue menester haber estado herido,
tengo por bien sufrido lo sufrido,
tengo por bien llorado lo llorado.

Porque después de todo he comprobado
que no se goza bien de lo gozado
sino después de haberlo padecido.

Porque después de todo he comprendido
que lo que el árbol tiene de florido
vive de lo que tiene sepultado.

lunes, 2 de marzo de 2009

Siempre habrá tiempo para el reencuentro


Esa frase no es mía. Es de Facility Manager, y la hizo justamente en un comentario sobre el post anterior. Hoy esa frase es para mí mucho más de lo que él mismo puede imaginar. Hoy no he podido parar de pensar en Daniela. Daniela es una amiga. Primero que nada hay que aclarar que las mujeres tenemos distintos tipos de amigas. Están las amigas que hicimos de chiquitas, las que nos vieron con dos colitas llorar por una muñeca que por cosas de la vida perdió la cabeza, esas son las que luego nos vieron llorar por un hombre que entró a una discoteca del brazo de otra e ignoró completamente nuestra existencia. Están las amigas que hicimos en el camino de la adolescencia, esas que conocimos en algún lugar azaroso y que descubrimos que teníamos muchísimo en común. Es la típica amiga con la que manejaste por primera vez o que le contaste que de toda la vida estabas enamorada de un cantante patético y de un tipo que en esa época tenía 22 años y que ahora cuando lo vez te ríes, porque está gordo y calvo y dices “mierda, en qué coño estaba pensando.” Luego vienen las amigas de la universidad, aunque no olvidas a tus amigas de la infancia y de la pubertad, las amigas de la universidad son otra cosa, son las amigas de la independencia, con las que te fuiste uniendo porque tenías una manera similar de estudiar, porque el sólo hecho de una persona nueva en tu vida te hacía sentir que abrías las alas y dejabas atrás ese nido en el que habías vivido hasta ahora. Las amigas de la universidad son aquellas con las que comenzaste realmente a ver un futuro, a pensar en cosas serias como el trabajo, hasta el matrimonio, pero también son aquellas con las que fumaste, tomaste, te fuiste de viaje y con ellas compartiste la amistad con los hombres, porque en el grupo de la universidad siempre había hombres, que no por nada, pero terminaban siendo como amigas también, aunque tu novio se pusiera celoso. Después vienen las amigas que son pareja de los amigos de tu pareja. Al principio, cuando eras la “novia nueva” y no conocías a nadie, esperabas una especie de aprobación que además no entendías por qué te tenías que ganar, pero la esperabas. Después se convierten en tus aliadas, con las que te quejas de las cosas que ellos “hacen”, lo mucho que repiten los mismos chistes y con la que vives esa parte de ti que es pareja, esposa, mamá. Muchas veces estas amigas llegan a ser tan unidas contigo como las que hiciste tu solita por el camino de la vida. Hay amigas que haces por el trabajo. Cuando ya eres adulto, cuando a lo mejor ya estás casada, por casarte, con hijos o soltera y simplemente sobreviviendo al fastidio que impone la sociedad en las mujeres solteras después de cierta edad. Son las amigas con que compartes presiones, el fastidio que te da tu jefe, los almuerzos burlándote de no sé quién en una reunión, las rabias porque algo salió mal y no era tu culpa o porque hay alguien en la oficina que te hace la vida imposible. Con ellas te echas palos. Como no te conocen de siempre a veces te dan consejos que te hacen descubrir cosas que ni tú misma te imaginabas.
Daniela es una de mis amigas. Es una de esas amigas que hice digamos que por los amigos de una pareja, pero a la vez por la vida en sí. Ni me acuerdo cómo nos hicimos amigas. De un momento a otro simplemente éramos amigas. Dani es el último tipo de amiga, es una de esas amigas que con las que el término simplemente no es suficiente. No abarca. No explica. No se puede decir hermana, porque las hermanas son otra cosa. Ese tipo de amigas es aquel en donde hay de todos los grupos anteriores, son las amigas que te salvan y que tú salvas. Son tus ángeles. Son a quienes llamas llorando cuando hay algo que no le puedes contar a nadie. Cuando tienes algo por dentro que te desborda, porque la vida es difícil, porque te presenta cosas que son más grandes que tú y que tienen un peso que simplemente no puedes llevar sola. Por más familia que tengas, por más cariño que te den tus padres y por más que cuentes con el apoyo de tu pareja, hay cosas que solamente las puedes hablar con una amiga. Con este tipo de amiga. Es el tipo de amiga, que como dijo una vez Carrie Bradshaw en Sex and the City va a estar allí para ti, “no matter what.” No importa lo que hagas. No importa nada.
Yo con Daniela lo viví. Cuando la conocí yo era lo que he denominado un brócoli. Estaba en plena etapa vegetal. Realmente ni siquiera entiendo cómo alguien como Dani se pudo hacer amiga de alguien como yo en ese momento. Es quizás la intuición que ella tiene, porque es una de esas personas que ve más allá de sus narices, que más que ver las cosas, las huele. Entre las dos comenzamos a hablar de tantas cosas, hicimos los proyectos más locos del mundo, hasta íbamos a hacer una marca de bisutería. Nos íbamos a hacer famosas, a comernos el mundo. A pesar de que yo era un vegetal ella veía en mí enorme potencial y lo que es más, lo quería desarrollarlo conmigo. Cocinamos. Chismeamos hasta más no poder. Tomamos café interminablemente, vino, juegos de mesa, planes para el futuro. Cuando mi vida se vino al foso. En momentos en que lo que me despertaba por la mañana era taquicardia, en que sentía que no tenía salida, Dani fue gran parte de lo que me hizo renacer. Dani fue esa persona a la que le conté todo, antes de poder contárselo a nadie.
Lo más irónico de las cosas es que la otra parte de mi vida que me ayudó a abrir los ojos fue mi trabajo en el M.D.Anderson Cancer Center y ahora Dani está luchando contra esa enfermedad. Una lucha que ha sido como pocas. Como la dan las buenas, como ella me enseñó que se tiene que luchar en esta vida, como ella siempre fue, una total convencida de que uno puede lograr lo imposible. Creo que eso fue lo que nos unió desde el principio, esa convicción.
Dani es una de esas personas que marcan a los demás. Una locomotora. Como dice su hermana, lo mejor que podemos hacer ahora es rezar. Hay un grupo que reza por ella todos los días a las 3 de la tarde. Dani, a pesar de que está mal, sigue siendo Dani, y su comentario, el cual le cuesta horrores hacer debido a lo avanzado del cáncer es: qué suerte tengo. Eso es lo que se llama Fe. Eso es lo que me hace pensar que la frase de facility es perfecta, es que la maravilla de las a las amigas es que no importa cuánto tiempo haya pasado, no importa quién eres o en qué te convertiste, si hiciste daño, hiciste el bien, si malgastaste el tiempo, si te equivocaste, siempre habrá tiempo para el reencuentro. Aquí, allá, dónde sea que nos lleve la vida, en este mundo de agridulce o en un mundo de luz, siempre, siempre habrá tiempo para el reencuentro.