viernes, 15 de enero de 2010

El Corte

Erase una vez una ciudad donde tenían que racionar la luz. El Presidente y sus ministros se reúnen para evaluar la medida: NOTA: Los personajes son producto de la ficción y de la imaginación, cualquier parecido con la realidad puede que sea algo más que coincidencia, pero no es culpa del autor.

Ministro A: Presidente, aquí tenemos un plan, súper fino para el rollo de la electricidad. Vamos a cortar la luz durante 2 horas en la ciudad.

Ministro B: Ay sí. ¿Qué son dos horas? Pa eso no cortes nada. Presidente yo digo que sea un poco más.

Ministro C: Yo digo que sean 8.

Ministro A: Chamo 8 es mucho. Mira que a uno también se la cortan. Si sales a las 4 del trabajo ¿qué vas a hacer cuando llegues a la casa?

Secretario Presente: Chamo yo tengo un pana que vende plantas eléctricas, yo le digo que te venda una. Es más te la vendo yo mismo. Eso sí, algo tiene que qudá pa papá.

Ministro A: Síva mi pana. Entonces pongámosle a 8 horas al corte, que no es con cuchillo de caltón.

Presidente: Mmmm a 8 deberíamos cortarla. Pero no todavía. Yo digo a 4, por ahora.

Ministro A: Sí. Sí. ¡Bravo!

Ministro A aplaude. Todos los demás ministros empiezan a aplaudir.

Ministro B: Qué idea maravillosa. Qué brillo.

Ministro C: ¡Eso no se le ocurre a más nadie, 4 horas! ¡Magnífico!

Presidente: Bueno, me voy a ver unos chivos bolivianos que estamos entrenando para hacer unas carreras en la próxima cumbre. Esta vez sí ganamos. Sigan adelante camaradas que hay mucho trabajo.

Presidente sale.

Ministro A: Perro ahora hay que ver cómo lo vamos a hacer, ¿será todo de una?

Ministro B: ¡Coño negro! Tú si eres pendejo. ¿Cómo vamos a quitar la luz en toda la ciudad de un solo golpe? Vamos a hacerlo por zonas chamo, por zonas.

Ministro C: Buena idea mi pana, me gusta eso de las zonas. Unas horitas aquí en una zona, otras en otra. Eso sí compinche, trata de que no nos vaya a joder, es decir, que se vaya en la casa cuando andamos de calle, menos en el despecho, en el despacho me la cortas al mediodía y a las 12 calabaza calabaza cada quien pa su casa.

Ministro B: ¡Ese es mi tercio!

Secretario: Anoto.

Ministro C: Mira gordo maricón tú no anotas nada o te quiebro, ¿oiste? Y muévete con lo de las plantas es lo que es, que te tengo pillao. Anda y busca una botella de whisky 18 que tengo la boca seca, inecto.

El secretario mira deja su cuaderno en la silla y sale apurado del salón.

Ministro B: Yo creo, pa vé pásame el mapa de la ciudad. (lo abre y lo mira) Dividamos las zonas en seis cuadrados, A, B, C, D, E y F.

Ministro A: Pa veee. (mira los cuadrados) No seas marico, me estás jodiendo, me la cortas en mi casa, y a dos cuadras vive mi mamá. Mi mujer se va a arrechá.

Ministro B: Verga pana, tú si jodes. Bueno llama a eso, Prados I y a donde vive tu mamá Prados II. Anota ahí monigote.

Ministro C: Monigote salió, dile al guachimán ese que parece un solaito e plomo. Si tú cara e´conflé, anota ahí compinche, lo que te diga el negro…salvo que yo lo corrija.

Ministro A: Aja, tonces Prados I en la zona A y Prados II en la Zona…E, pa que no estén tan juntas y se vea mejor.

Ministro C: Ahora sí estamos hablando.

Ministro A: Fino. Paciencia que aquí lo que hay es pura calidá mi pana.

Ministro C: Claro que sí.

Ministro B: Coño mano, cómo hacemos en las clínicas grandes.

Ministro C: Qué se jodan. No joda. Fuera de la habitación, que agarren sol si tienen frio no joda.

Ministro B: Marico, Lubaini se está poniendo las tetas. Si la sacan del cuarto y se arrecha capaz le cuenta a mi mujer lo del carajito. No, no. En las clínicas no, ¿No se puede dejar la luz en algunos lugares?

Ministro A: Papá de que se puede…se puede.

Ministro C: Si es verdad. Después quién aguanta la lloradera de los carajos trancando una calle. Déjaselas a las clínicas grandes, pero las chiquitas no me jodas. Qué resuelvan. Dile al gordo que les venda su planta.

Entra el secretario y sirve el whiky.

Ministro C: Sírvemelo como si fuera pa ti papá. Con aguita, y ríndeselo al negro que ese es un ordinario.

Ministro A: No seas guebon. Aja mira, Los Palos, verga chamo ahí está peluo, la mitad de mi familia se mudó para allá.

Ministro B: Verga, pártelo en 5, pones una en la A, una en la B, una en la C, y así. Que lo haga el guachimán ese. Pana, anota ahí como tú quieras. Eso sí, no me vayas a poner dos veces los palos en la misma zona, ¿entendiste? Más fácil hacé arepas.

Ministro A: Chamo y todavía faltan los municipios que de las afueras, aquí nos agarra el happy hour coño.

Ministro C: Coño negro, tú si te enrollas por mariqueras, yo te mando una gevita de mi oficina que termine esa vaina con este carajito. ¿Pa´cuándo lo quieres?

Ministro A: Verga. Yo entendí que era pa hoy. ¿Tú no?

Ministro B: Chamo, ¿empezar el corte hoy mismo? No deberíamos dar dos días para difundir el cronograma.

Ministro C: Aaaayyyy vaaalee, me salió mariquta el muchacho. ¿Difundir qué coño? Suelta esa vaina así, igual que te la corten hoy que la semana que viene, y el que no sabe, cuando no prenda el bombillo se enterará. Qué le vayan a llorar a mayuya. Total siempre lloran por algo.

Ministro B: Y si le preguntamos al feje.

Ministro C: Sí. Y quién le va a preguntar ¿tú?

Ministro B: De bolas que no. El negro. El negro es que le encomendaron esta mierda. El no es y que ministro de la electricidad. Que ministerie no joda.

Ministro A: Yo no le voy a preguntar pa que se arreche. Yo entendí que era pa hoy. Mándame a la carijita y con el pan de a puya este que terminen eso rápido. ¿Estás oyendo? (dice mirando al cabo de la casa militar) Como no tenga eso en mi oficina esta tarde, no joda, te verás limpiándole el culo a unos pemones en la gran sabana. (El cabo lo mira asustado y asiente).

Ministro C: Listo pues. ¡Vámonos al almorzá que tengo hambre!

Ministro B: Yo invito.

Ministro A: Váyalo, vamos donde siempre. Ah mira, YI-AI-YOU, militarcito, mosca y pones el restorán de siempre pa que lo cierren a las 12. ¡Me haces las vainas bien!

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