domingo, 10 de enero de 2010

Kit de Lavado de Estómago


Hoy es el último día de vacaciones. Mi esposo me lo viene recordando como cuando uno a los 9 años le recordaba a su mamá el día de su cumpleaños. Faltan 21 días para mi cumple. Faltan 12 días para mi cumple. Faltan 8 días para mi cumple. No espérate, mami ¿Cuántos días faltan para mi cumple? Así ha estado mi esposo esta semana. Hasta que hoy se levantó y lo primero que dijo fue: ¡Noooo! ¡Quiero dooorrmiiiir! Hoy es el último día de vacaciones.

Fuimos a desayunar y mientras yo hablaba y hablaba como un perico con sobredosis de cafeína, él estaba silencioso y cada cinco minutos decía: que ladilla ir a trabajar mañana. En cambio yo si tengo ganas de que se acaben las vacaciones. No es sólo que me lanzo de nuevo a mi proyecto. Que mañana empiezo el nivel III con Roberto Mata (me muero de la emoción) o que me salió otro encarguito literario por ahí. Sino que realmente esta vida de vacaciones no la aguanto por más tiempo.

En primer lugar, ya estuvo de ver tanta televisión. El contenido es cada día peor. De verdad debe haber un complot en algún lugar del mundo para embrutecer a la gente, salvo por tres o cuatro canales como Management TV y Nat Geo. De resto, da pena ajena. Los canales infantiles ni se diga. Pasan unos culebrones que son dignos de venevisión a las 9 de la noche. Hay una cuestión que se llama algo así como Isa TQQJ. Lo que ahora llaman "novela infantil". Es como decir "cigarrillo naturista." Un espanto. Un horror. Sí. Sé que sueno como si tuviera 80 años, vieja total. Pero es verdad. ¿Qué le puede pedir uno a las nuevas generaciones si eso es lo que se están metiendo en el cerebro? Y si es un fin de semana es peor. Sábados y domingos es para gente más bruta todavía. Las películas son peores. Los programas son más decadentes. Pareciera que en las reuniones de programación dijeran:

- Esta es una mierda que nadie vio. Bueno, la vieron el director, el productor y la mamá de cada uno de ellos. Las esposas dijeron que ni de vaina se la calaban.

- Aprobado. Sábado a las 9 de la noche. Así el que anda varado en su casa los primeros días de enero, un sábado. Que aprenda carajo. ¡Hay que salir!

Después está el tema de que el cine es lo único que hay que hacer. Entonces para ir uno tiene que haber reservado dos años antes. Así tengas las entradas numeradas, precompradas, etc… tienes que hacer una cola para pagarlas, con una máquina que te las escupe y te las tira al piso. Si no las encuentras te jodiste. Las cotufas que haces una hora y media de cola para comprar, vienen sin sal. Te das cuenta cuando por fin pusiste la posadera en la butaca. Pero ya no sales, porque cuando entraste la película ya había empezado, y si te pusieron cara de culo por llegar tarde, por salir y volver a entrar te van a tirar cosas. Te la calas.

Hay otros planes, claro. Pero de verdad ¿Cuánto ejercicio se puede hacer en diciembre? En diciembre no provoca hacer ejercicio. Provoca solamente una cosa: Jartar. Sí. Ir a comer helados. Ir a comer panquecas. Ir a comer italiano. Ir a comer tortillas. Ir a comer mexicano. Ir a comer italiano, otra vez. Hacer pasta. Comer queso que te trajeron los que viajaron. Comer chocolate que te trajeron los que viajaron. Desayunar cachito. Comer pescado. Comer torta. Brownies. Nutella que te compras porque no joda, el automercado está pelado y no quedan sino vainas importadas. Entre un maní de 100 mil bolos y la Nutella. Tú te vas por la Nutella. Están las hallacas rezagadas. Los bollos. Las arepas. Hay toda clase de huevos. Frutas, vegetales y cosas integrales, todas se ven asquerosas y prohibitivas. Este mes no es para eso. Este mes es para bajarse la lata de torontos. Tomarse dos copas más de vino. Y el panettone Dio. ¡El Panettone!

Te regalaron galletas y polvorosas y no quedó una. El 31 hicieron un menú de tres platos y no te le comiste. Sino que a pesar de que comiste tarde y sabes que después de las 9 no es recomendable atragantarse. Repetiste. Y aunque el botón se te reventaba a las 12 te embuchaste el poco de uvas. Casi te ahogas con las pepas. Escupiste la frase Feliz Año. Aquello era un asco. Pero había que comer. Y después vino la champaña que maldijiste el 1 de enero. Pero el 2 estabas otra vez al pie de cañón diciendo: "Sírvete un whiscacho puejjj!" O peor "me trae un solera azul." Porque ese estómago aguanta. Porque ese pantalón es strech. Porque la silueta esbelta es una frivolidad y diciembre es el mes del amor y de la belleza interior. Porque la vida hay que gozarla. Porque hay que bailar y disfrutar los fuegos artificiales. Porque Chávez se está tirando una medida que sólo la entienden Mi Pequeño Pony y Takupai, pero no importa. Ahora lo que importa es la empanadita de cazón. El vinacho. La ración de tequeños. Un posctrecito que no cae nada mal.

Yo no puedo más. De verdad. Por un lado da flojera volver al mundo real. Por un lado es rico estar quemadito. Dormir hasta tarde (lo que se puede con un bebé que no tiene ni 6 meses). Pasar días en pijama. Inventar un plan todos los días. Desayunar fuera, sin excepción de lunes a viernes. Dejar la dieta para un día X en el futuro. Que el teléfono no suene si no es para hacer un plan, o para escuchar las palabras Feliz Aaaaaño, tanto tiempo. Pero ya estuvo. Si sigo así no tendré otro remedio que lanzarme de cabeza al Guaire. Como un verdadero desperdicio.

Pero como ya mañana me llega mi dosis de realidad, lo único que puedo pedir para este comienzo de año, es un kit de lavado de estómago. No respondo por lo que se pueda conseguir allá adentro. Si uno de verdad es lo que come. Me toca verme al espejo y decir con toda propiedad ¡Qué mierda!

3 comentarios:

Mau dijo...

ay chama te entiendo como no tienes idea! yo estoy ahrta de mi desorden de sueño, me acuesto a las 4am y me levanto a las 2pm! ya me ladille! ademas esta semana busco trabajo, me pongo al dia ocn mi tesis! te entiendo por ese lado; tbm por lo de Isa TQQJ XD odio toda esa mierda nula que andan sacando! si yo me ladille que tengo 20 apenas no me imagino tu que has de ser un poco mayor que yo! que piñita!

ay no! ya quiero trabajar o estar en otro sitio que no sea pegada al sillon bloggeando y viendo mierda en TV! XD

Manuela Zárate dijo...

Vaya amiga a trabajar. Pero tranquila, que en dos semanas estaremos postenado: Cuándo llegará Carnaval, jajaja. La vida es así.

papah dijo...

te entiendo totalmente...me encanto la frase: diciembre es el mes de la belleza interior! jajajajaj bueno mi novia y yo los dos nos fuimos de viaje a sitios separados, y los dos llegamos con 5 kilos de más, jajaja es muy (tragi)cómico eso...fino también es la gente en enero que se esta matando en los gimnasios (lo que generalmente dura nada mas por enero)