martes, 2 de febrero de 2010

Diablo Guardián

No hay nada peor que tener trabajo atrasado. Me siento como cuando estaba en el colegio y faltaba por alguna razón. Entonces tenía que pasar una semana copiando de los cuadernos de mis compañeras, sintiendo que el tiempo no alcanzaba para nada. Sintiendo como si tratara de alcanzar a alguien que corre por esas correas de aeropuerto. Qué fastidioso es quedarse atrás.

Acabo de darme cuenta que llevo una semana perdida del blog. Tengo el teléfono lleno de temas que quiero tocar. Cosas que he visto, que quiero decir. La semana pasada me fui para Caruao con el Club de Lectura y la verdad que fue una nota. Discutimos la Conjura de los Necios de John Keneddy Toole y lo disfrutamos enormemente. Fue quizás la mejor discusión porque se armó una controversia. Primera vez que de verdad alguien dice que no disfrutó del libro y por el otro lado salieron los defensores. Me encantó el encuentro. Creo que en la vida no hay nada más importante que estar en desacuerdo con gente que uno quiere. Es la única forma de saber que mantenemos amistades honestas.

La verdad es que he estado tan full, tan full, tan full. Antes tenía la capacidad de estar full y de poder hacerlo todo. Así fueran a las 3 de la mañana. El problema es que cuando tienes hijos la cosa ya no es tan así. Llegan los momentos en que de verdad tienes que decir que no, porque realmente no puedes. Y en la ciudad de la furia menos todavía. Si lograra ponerle al menos 5 horas más al día, realmente lo haría. Me hacen falta. No quiero que se me pase nada por alto.

Parte de lo que me tiene a millón es el curso de fotografía. La verdad es que estoy más que fascinada. Me encanta el curso. Yo dudo que esté en vías de convertirme en la próxima Diane Arbus. La verdad es que yo no me mentí a la escuela pensando en eso. Simplemente me metí buscando algo diferente que hacer. Algo nuevo. Algo que ayudara mi inspiración y mi manera de ver y de comprender la vida. Una herramienta para agudizar la mirada, para expresar esas cosas que busca decir el alma. Esas cosas que van más allá de las palabras.

Estoy empezando a hacer la tarea del ejercicio final. Un ejercicio que se llama el Diablo Guardían. Lo que hay que hacer es la interpretación visual del primer párrafo de una novela de Xavier Velazco que lleva ese nombre. Tengo varias ideas, pero todavía estoy trabajando en la producción. Iré publicando los resultados. Creo que es la hora de compartir algunas de mis fotos con ustedes.

Por lo pronto mantengo este post corto porque me tengo que ir a trabajar en ese montaje. La verdad que la idea de interpretar visualmente la palabra escrita me parece fascinante. Creo que cuando termine este trabajo voy a agarrar otros libros y haré lo mismo.

Sé que tengo pendientes unas polvorosas que tenía que cocinar. No lo he olvidado, sólo que confieso no está de primero en la lista de prioridades. Tengo que escribir, que fotografiar, que cambiar pañales, que leer. Todo eso va primero. Para la novela estoy metida en dos talleres de escritura y son exigentes. La gente es de buen nivel y los trabajos hay que pensarlos. Esta semana por ejemplo tengo que escribir como si fuera alguien estilo un rockero. Es decir, como si esa fuera la voz principal. Pero, tengo que salir del diablo guardián primero, sino me va a llevar el mismísimo directo al demonio.

2 comentarios:

Toto dijo...

Te faltó este parrafo: Estoy taaaaan full de trabajo que no me he sentado a tomarme un cafe con mi gran amigo Juan para ayudarlo con el articulo que tiene que entregar ASAP.

DINOBAT dijo...

Bienvenida al planeta...