martes, 2 de marzo de 2010

De Vuelta a la Blogosfera


Alguien me llama y dice:

- ¿Qué más? ¿Qué tal todo?

- Bien. Todo igual. En lo mismo – Contesto.

Después de media hora de conversación tranco y pienso. No. No es cierto. No todo sigue igual. Aunque sí estamos, más o menos, en lo mismo. Desde que se fue internet, hace casi una semana, pasé un día en la costa tomando fotos. Una experiencia increíble. Vaya la cuña para Roberto Mata, que creo que le voy a empezar a vender el espacio en el blog. Secuestraron a Juan. Sí. Secuestraron a Juan. Lo devolvieron. El mismo día. Después de robarlo. No sé por cuál parte del cerebro debo procesar la noticia. Realmente no sé. Mi hija aprendió a tirarse de la bañera para afuera. Mi prima regresó de Guatemala. Con trabajo. Después el trabajo no se le dio. Un tipo la jodió. Uno de esos hijos de puta que hay en todos lados. Mi cuñado cumplió 50 años. Me reencontré con Dire Straits. Hice el final de Digital 3. Comencé iluminación. Metí a mi hermana en iluminación. Me compré un libro de filosofía de Sabater. El perro del vecino se escapó de nuevo y se metió aquí. Hubo un terremoto en Chile. Mientras más me quejo y pienso en Chile, más estúpida me siento. Comencé a trotar de nuevo. Escribí. Leí. Mandé dos cartas. Una que tardé demasiado en mandar. Una que a lo mejor nunca he debido mandar. Empecé a ordenar mi cuarto. Decidida y convencida.

Me siento aquí frente a mi documento de blog post pensando en lo que ha pasado en cinco días y no puedo. No sé qué decir y qué no. Hoy es uno de esos días en los que ando triste. Feliz. Amargada. Sorprendida. En los que puedo sonreír directamente. Abiertamente. Sin tapujos y del corazón. Y voltear la cara y fruncir el ceño con una expresión de desesperanza. Hoy puedo jugar con mi hija cantando canciones con una voz demasiado aguda. Hoy puedo encerrarme y no hablar con nadie. Hoy puedo ponerme una pinta de sifrina insoportable, con mis uñas demasiado oscuras y bien pintadas. Hoy puedo simplemente ser una chancleta más por la calle. No me importa. Hoy siento que todo es urgente. Hoy quiero estar aquí y en todos lados. Pero a la vez en ninguna parte. Hoy quiero ser alguien en la vida. Hoy no quiero ser nadie. Hoy quiero que se acuerden de mí. Pero no quiero que me molesten. Que no me hablen. Y que no me ignoren. Hoy quiero comerme un postre rico. Hoy tengo el estómago cerrado. No tengo hambre. Hoy me quiero fumar un cigarro. Pero hoy estoy más consciente que nunca de que el cigarro mata. Y peor. Huele mal. Es asqueroso. Pudre todo. Hoy quiero hacer de todo. Hoy no quiero hacer nada. Hoy quiero que la tele me diga quién debo ser en la vida. Qué debo querer y cómo me debo ver. Hoy quiero criticar a la gente que no hace nada. Hoy quiero ser alguien que no soy. Hoy quiero ser todo el mundo. Hoy quiero luchar por la justicia, mientras escucho We Are the World y sentir que esa canción tenía un mensaje universal. Hoy quiero meterle una patada por el culo a todos esos hipócritas.

Sí. Hoy es uno de esos días en que siento que se cumplió ese deseo que a veces grito a ritmo de Fito "que algo cambie, para no cambiar jamás." Como que algo cambió, pero no sé qué fue. Si fui yo. Si fueron los otros. Si es que la vida no es nada o tal vez es demasiado. Si es que todo cambia en un segundo o es que me han pasado varios años por encima, mientras yo me preocupaba por el final de la semana. Tengo que escribir algo y no sé por dónde empezar. Word titila reclamando sus letras. Como si fuera un dedo sobre una mesa. Esperando. Impaciente. Diciendo "empieza pues, dijiste que ibas a postear avisando que ya tienes internet."

En eso me tocan la puerta de la oficina. Es el técnico del teléfono:

- Disculpe. La línea está bien. El problema era el cable. Estaba desconectado.

Eso era lo que me hacía falta. Una señal más de que el problema soy yo. Definitivamente yo.

En fin, por ahora sólo voy a decir: ya tengo internet de nuevo. Y en cuanto a todo lo que ha pasado desde el miércoles pasado, como dijo Carmen Maura en Cómo Ser Mujer y no Morir en el Intento, con inconfundible acento: "A ver qué hago yo con todo esto ahora." Ya les contaré.

5 comentarios:

Esencialmente dijo...

cuando estoy asi como tu me echo un palo y me como algo bien dulce, suele ayudar y mañana sera otro dia!

Facility manager dijo...

Hola Manuela, algún tiempo sin visitarte. Cosas de estress diario, semanal y mensual. Ya vendré mas a menudo. No se porque tu escrito me acordó al chiguire aquel. Un poco de las dos cosas?
Me divertí mucho. Un beso a la retoño.
Alberto

DINOBAT dijo...

A veces hay que mudarse de planeta...

Manuela Zárate dijo...

Facilityyyy! Qué bueno tenerte de regreso por aquí.
y sí hay días que hay que dormilos. Al menos.

rgv333 dijo...

demasiado corta:

http://www.youtube.com/watch?v=CxYD3uO_ux8