lunes, 1 de marzo de 2010

Sin Internet

Estoy sin internet desde el miércoles. Es como vivir en otra era. Los ruidos de mi casa son distintos. Soy una persona diferente. Una persona que no puede chequear sus emails. "Te lo mando por correo" (electrónico) no sirve para mí. Y no servirá hasta que el técnico del teléfono entre a mi casa con sus herramientas, y arregle el problema. ¿Será mañana? ¿Será pasado? No lo sé. Tuve esta pequeña oportunidad de meterme en internet. Avisarles que estoy incomunicada. Que soy un ser de hace diez años o más. ¿Hace diez años ya había internet? Ya no me acuerdo. Ya no me acuerdo de la primera vez. Esa virginidad no la registré. Lo único que sé es que veo la computadorcita que debería tener un mundito y tiene una equis amargada y antipática, que me dice "no te vistas que no vas." Cuando abro el mozilla me sale un mensaje que básicamente dice "anda a lavate ese paltó."

Qué horrible es estar sin internet. Tener que twittear por Uber Twitter. Acostarme en la noche pensando, ¿Será que me respondieron aquel email? ¿Será que mañana si puedo mandar la respuesta a tal cosa? ¿Cuándo volveré a postear? ¿Será que fulano posteó algo nuevo? Tengo que aceptarlo, por el momento soy una persona sin internet. No hay superautopista para mí. Tengo que hacer tarea de fotografía y no puedo. No puedo ver los fotógrafos, ni la foto de la semana de Roberto Mata, no puedo meterme en Facebook para enterarme cuántas de mis amigas están haciendo una torta de melón con sábila en ese momento, o están por ir al baño, o le han comentado las fotos a otra amiga, que yo no tengo ni idea quién es, que acaba de tener un bebé. No sé nada de eso.

No puedo ver noticas 24 en la que Julio Borges dice cada vez más estupideces. No puedo ver eud.com con los updates de todo tipo de noticias. No sé cómo van las normas del concierto de Metallica, si la gente podrá al menos cantar bajito las canciones que se sabe. No sé cuánta gente mataron esta semana, que seguro está ahí ahí con el terremoto en Chile. No sé qué cantó el loco ayer en Aló Presiente que seguro fue algo patético como Se Va el Caimán. No me sé la última ley. Esta mañana mi hermana me dijo "seguro la tienda está cerrada por lo de la última ley" y yo tuve que preguntar " ¿Cuál última ley?" Porque yo no veo globovisión, yo ando leo mi TL del twitter. No me puedo reír con los insultos de los locos de Noticiero Digital.

No tengo internet. ¿Y ahora qué hago? Una torta. Un ponqué. Hasta me cuesta escribir sin internet. Es como si la computadora estuviera guindada. Es como cuando no tengo los lentes, y no escucho. Es decir, si no puedo ver bien, no oigo. Así está la computadora. Diciendo, si no tengo internet, no sé ni para qué prendo. ¿Cómo mando el error report si Word se jode? ¿Por señales de humo?

Y aquí estoy. Sacándole jugo al wireless durante un cumpleaños. Sentada en un sofá donde la gente se queja porque no los estoy viendo a ellos. Estoy viendo esta pantalla. Saboreando últimos segundos del mundito en las computadoras, abajo a la derecha. Ya por lo menos avisé por mail que estoy incomunicada. No sé por cuánto tiempo más. Les avisaré cuando regrese del oscurantismo. Y en cuanto a la la X que me dice a gritos "no te vistas, que no vas." Yo le digo estás pelada, yo me visto, porque así sea sola, yo voy para la fiesta. Y bailo.

2 comentarios:

Esencialmente dijo...

creo que nunca habia leido alguien que describiera tan perfecto lo que siento cuando estoy desconectada. que te sea leve y bueno quizas puedas retomar el reto Scannone jejeje

rgv333 dijo...

de vez en cuando hace falta desconectarse de este mundo virtual.

siento que de verdad vamos a terminar un día como los panas de Wall-E o los de Matrix, jurando que el mundo es así.