miércoles, 14 de abril de 2010

“Chico, Yo Nunca he Probado el Toronto”


Bueno ya salí del closet. Ahora tengo que ir sacando las cosas que están adentro. Porque como buena mujer uno no viaja nada más con el portamonedas y la cartera. Uno va con varias maletas, con un poco de cosas que cuando llegas al lugar no entiendes por qué metiste en la maleta. Así que poco a poco iré sacando del closet algunas cosas de mi vida. Esta última oración va a generar un cúmulo de llamadas y de emails, sobre todo de mis hermanas diciendo "osea marica, ni se te ocurra poner esto y aquello en el blog." Lo siento, silencio que aquí se está grabando un reality show.

Hoy voy a hablar de mi papá. Tengo tiempo con ganas de describirlo porque él es un personaje. Es una de esas personas que jamás habla mal de nadie, pero cuando alguien se le incrusta, no hay forma ni manera. No ventila jamás sus sentimientos, pero en privado, te lo hace saber. Son pocas personas las que están en su "lista." Lo mejor de la "lista" es que los que llegan allí casi siempre lo tienen merecido. O son echones, cosa que a él lo desespera, o son gente deshonesta que ha hecho algún tipo de daño a quienes lo rodean. Al país.

Mi papá es la persona más positiva que conozco. De verdad quisiera ser como él. Puede estar en el lugar más fastidioso, horrendo, cochino del mundo, y uno mentando madre, pero él va a buscar al menos tres cosas para resaltar por qué la decisión de haber ido fue buena. Cada vez que se come algo, al menos que esté incomible, dice que está divino. Y algo que me fascina es que se levanta de buen humor. Así lo despierten.

Recuerdo una vez que eran como las 7 de la mañana y alguien empezó a tocar la puerta. Pero con desesperación. Le daba y le daba. Todo el mundo estaba dormido, pues no era un día laborable. Pero como mi mamá hace unos buenos desayunos, seguramente había hambre en el ambiente y cero paciencia. Yo estaba dormida, pero con los timbrazos me desperté. Yo estaba haciendo una cuenta regresiva, esperando que se fastidiaran y volviesen más tarde antes de ir a gritar. Ya en mi cabeza estaba el peo que iba a formar. "Coño, ¡no entiendes que son las 7 de la mañana! Si no te abren, pues te aguantas." En eso escucho los pasos de mi papá, que abre la puerta y saluda a mi sobrino diciéndole " ¡Hoooolaaa aaamiigooo!" De más está decir que metí la cabeza debajo de las sábanas, acercando la barbilla al pecho. Avergonzada. Allí estaba mi papá, un señor que va para ochenta años, saludando al nieto que lo despertó en plenas vacaciones, feliz, feliz de verlo. Sin decirle ni siquiera algo como ¿Qué haces aquí tan temprano? Me sentí como un pluto y pensé: así es que hay que ser.

Mi papá es de esos que no les gusta el rock. Siempre que escucha algún cantante moderno dice "¿Qué es ese horror que estás oyendo?" Pero eso no quiere decir que no esté abierto a cosas nuevas. Hace unos meses los obligué a mi mamá y a él a ver Friends. Y la verdad es que terminé de convencerme de lo genial que es ese programa. Porque si lograron captar la atención de mi papá, es que de verdad son unos genios. Al principio decía "No puede ser que existan unos hombres tan estúpidos." Y por supuesto cada vez que salía el tema de que la esposa de Ross se había ido con otra mujer, decía horrorizado "¡Qué programa tan inmoral!" Pero ya se lo ganó. Ahora entre risa y risa sólo pregunta "¿Cuál es que es Ross?" Es sabroso ver Friends con mis papás, entre otras cosas porque mi papá tiene una risa contagiosa. De esas que se escuchan a una manzana a la redonda. Puede ser el chiste más malo del mundo, pero él se ríe y uno no puede evitarlo.

Mi papá no podría haber sido jamás coach de un equipo deportivo. Porque si bien es positivo, la teoría de él es que a veces uno tiene que hacerse la idea de que viene lo peor para disfrutar más cuando las cosas buenas pasen. No es que él no crea que uno no puede alcanzar algo que es casi imposible, al contrario, para luchador él. Simplemente quiere que uno esté consciente de que hay cosas que a veces no se dan, y hay que estar preparado para ello. Entonces por ejemplo, si estamos viendo el mundial y el partido es algo como Camerún-Alemania, y todos vamos por Camerún porque nos da cosa, él empieza, "A esos pobres africanos les van a dar una felpa." Y por supuesto todos nos ponemos bravos. En cuanto a los deportes siempre tiene una salida cómica como, "chico, qué lástima, en el U.S. Open una mujer horrenda le acaba de ganar a la rusita bonita."

Se parece a Mr. Burns de lo Simpson. Me arrecho cuando lo dicen, aunque reconozco que es verdad, pero sólo físicamente. El tipo usa la misma ropa desde los años 70. Dice que si está perfecta no la va a botar, ni tiene sentido comprarse algo nuevo. Y si le regalas algo, no lo usa y tarde o temprano se lo regala a alguien de vuelta. No puede dejar comida en el plato. Eso lo estresa. Usa un reloj de esos de calculadora, de esos que son más o menos de plástico. Va a al cine una vez al año, pero tiene que ser tremenda película. Come poco y para cuando está lleno, si no tiene que tomar pankreosil. Y si almuerza mucho no cena, y si sabe que va a cenar mucho no almuerza, cosa que vuelve loca a mi mamá, que dice que la gente normal hace al menos 3 comidas.

Dice que nadie puede considerarse un literato, eso me lo dijo a mí directamente, ni culto, ni nada que se le parezca, sino se ha leído La Montaña Mágica de Thomas Mann. Adora a Leonardo Da Vinci. A Goya. No le gusta Raphael porque dice que esas vírgenes tan rosaditas nadie se las cree. Escucha Wagner. Tiene un sentido del humor bárbaro, no hay ocasión mala para hacer un chiste. Y si estás viendo un programa de animales siempre dice que el más feo se parece a ti. Dice que ya no va a ir al médico, salvo para cuando le hagan la autopsia. Pero en el fondo sabe que eso no es verdad porque cada cierto tiempo lo obligamos a ir. Tiene más energía que yo aunque tiene casi el triple de mi edad.

No es canino, pero aceptó vivir con perros, y creo que un hito en su vida fue dejar de hacerles cariño con el pie para acariciarlos con la mano. Los perros se sientan al lado de él cuando come porque saben que él no resiste sus miradas de súplica, ni mucho menos cuando le rascan la pierna con la patica pidiendo un pedacito. No se puede resistir ante un bebé, y vice-versa. Yo le digo que si se pone un disfraz morado salimos de abajo, porque haría de Barney un hazmerreír. No prende una computadora ni por error.

Jamás lo he visto pasar ante un mendigo y no dar algo. No es de esas personas que está esperando algo a cambio, jamás. Valora su éxito en la cantidad de momentos que pasa con la gente que quiere. Haciendo las cosas que le gustan. Si algo va mal, se encierra a oír música. Y al salir todo se ve distinto. Todo tiene una solución. Todo. No hay problema insuperable. No hay nada en la vida que valga echarse a morir. Ni la misma muerte. Él estuvo casado una vez, y su esposa murió en la luna de miel. Y se ve que por eso entiende que los vasos de agua son para beber, no para ahogarse en ellos. Para muestra un botón, pues siguió adelante, y la vida le dio una familia un poco extraña, pero de buen corazón.

No habla mucho. Pero cuando dice algo, lo dice. Recuerdo que una vez me vino a buscar un chamo a la casa y él le abrió la puerta. Al día siguiente estábamos almorzando y me dijo: "sólo te voy a decir esto una vez, ese fulano es un GAFO (pronunciado GGGGÁFO). Espero que no vayas a empatarte con él." Y le hice caso. No hubo empate. Porque la verdad es que cuando mi papá dice algo, tiene razón. No le gustan las venganzas, ni el escarnio público. Está en contra de que uno guarde ningún tipo de resentimiento. Si te hacen algo, cambias de rumbo y sigues tu camino, porque si te quedas pegado, al final, pierdes. Terminas peor que a quien querías fregar.

Mi papá hasta hace unos días no había probado el Toronto. Nos dimos cuenta porque empezamos a hablar del Toronto y lo rico que es, y así sin más dice, "chico, no sabría decirles, yo nunca he probado el Toronto." A lo que todos decimos a coro "¿Nunca has probado el Toronto?" En diez minutos se había producido un Toronto sobre la mesa del comedor. Fue así como probar el resultado de un nuevo descubrimiento de laboratorio. Nos quedamos viéndolo mientras lo abría, poco a poco. Lo sacaba. Lo estudiaba. Y de repente lo acercaba a la boca y le metía un mordizco. "Ay. Es duro" Fue lo primero que dijo. Y después, sin pensarlo mucho engulló el bombón completo. A los pocos segundo dijo, casi asustado "¡Hay un maní aquí adentro! ¿Por qué hay un maní aquí adentro?" Siguió masticando y dijo, "No me convenció. Tiene algo raro."

Por supuesto nosotros intentamos convencerlo de que el Toronto es lo más rico sobre la Tierra. Y así seguimos hablando durante una sobremesa cualquiera sobre las bondades de las chucherías venezolanas. Y él tranquilo, porque aunque no le haya gustado mucho el Toronto adora este país, jamás buscó otro pasaporte. Todavía ve lo bueno que hay aquí. Y nos empuja a trabajar para ser mejores. Así es él, de repente empiezas hablando de por qué el Toronto tiene un maní y terminas con una discusión sobre el país. Esa es una de sus grandes virtudes, que con él puedes hablar de cualquier cosa. Y 99% de las veces terminas riéndote.


 


 


 


 

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Que hermoooooso Clarín, es lo más lindo que he leído de ti... tu papi es lo máximo...
Maranga

Manuela Zárate dijo...

Gracias fwend! :) I miss u. Cuándo nos vemos?

Toto dijo...

No puedo con Mr. Burns. Genius la descripción.

Manuela Zárate dijo...

Y qué parte de me arrecho cuando lo dicen no entendiste??? jajaja. No pero, es nada más físicamente odio los Simpson y Mr. Burns es asqueroso, pero él es demasiado bello. :) Qué te puedo decir complejo de Electra all the way.

Los BenshiHoff dijo...

Clara demasiado bello, me encantó leerlo. La verdad es que tu papi es una nota... y si se vistiera de Barney ni te cuento! Eugenia siempre se acuerda de una vez que escondió no se que cosa para que los niñitos lo buscaran en San Antonio entre los jardines...
Amo tu blog!
Besos
M

Zulma dijo...

Que descripcion mas bella de tu papa! Tuve la fortuna de trabajar con el por muchos años. Su sencillez siempre me cautivo, creo que era el unico presidente de empresa que viajaba en metro y caminaba por Sabana Grande, sin nadie que lo acompañara. Nunca tuvo enemigos, siempre se sabia desde el nombre de los mensajeros hasta el de la señora del cafe. Siempre me sorprendia saludandome por mi nombre y eso me hacia sentir importante. Escuchaba a todo el mundo, con una sonrisa tranquila. A todos nos enseño la paciencia y como tu dices, a buscar siempre lo bueno en los demas. Doy gracias a Dios de haberlo conocido, su imagen permanece siempre en mi mente y en mi corazon. Le gustaba hacerle bromas a los compañeros de trabajo, pero recuerdo que a el tambien le hicieron unas cuantas bromas. El respeto que le teniamos solo era comparable a la admiracion que todos le profesabamos. Qué belleza de señor, de verdad, es tu papá...

Esencialmente dijo...

Estoy segura que sabes que me hiciste llorar!

Me sentiré realizada como mamá si algún día mi chamo escribe de mi aunque sea algo la mitad de lindo y humano como lo que escribiste de tu papá.

Ah y no es maní es una avellana, el boston (niche) es el que tiene maní, por favorrrr sin ofensas para el segundo dulce nacional (el pirulin es el primero by far!)

Manuela Zárate dijo...

Gracias una vez más. M, amo que lo ames, jaja. Yo también. No sé qué sería de mi vida sin poder hablar de vez en cuando con ustedes, mi adorada blogosfera. Y sí, eso le encanta a él, esos juegos, ese es el de los piratas, el esconde cosas y le dice a los chamos que las dejaron unos piratas. jaja.
Zulma, de verdad me hiciste llorar. No puedo, tengo la emoción atracada en la garganta. Gracias.
Esencialmente, qué riiisaaa!, ajajaja demasiado cómico, es una avellana. Diooosss, me siento como el día que me enteré que La Pantera Rosa era hombre. Jajaja.
Por cierto, a mi papá sus amigos le decían La Pantera Rosa, jeje. Por lo alto y flaquito.
Thanx de nuevo por sus comentarios.

anunezt dijo...

Hermoso de verdad! Esta carta de amor se llevó el primer lugar sin duda. Y tienes que leerle a tu papi cada comentario por favor.

pablo dijo...

Grande Clara ! quien dijo que no tenias talento ? por cierto, voy a robar tu frase para una cancion :" los vasos de agua son para beber, no para ahogarse en ellos " great !

Manuela Zárate dijo...

Woooww Pablo! Gracias! Avísame cuando tengas la canción. Qué honor :)