jueves, 15 de abril de 2010

¿Estoy Casi Linda o Casi Fea?


Hoy le toca a otro personaje del reality show. Alguien cuyos tacones me puse a los tres años, alguien cuyos zarcillos fueron sobre mi cabeza la corona de Miss Universo, alguien cuyas cremas fueron ingredientes de cocina imaginarios en mis juegos "a ser chef." Mi mamá.

Mi mamá es como un coco. Durito por fuera y dulcito por dentro. Tú la vez y parece más fuerte que Xena princesa guerrera, pero si la conoces te das cuenta que es una melcocha. Es una de las personas con más personalidad que conozco. Hasta el punto que hace unos meses fue a una fiesta de reencuentro de estudios de la universidad. Cuando llegó empezó a ver a la gente sentada en las mesas, a saludar a las compañeras y de repente se dijo: "Coño, yo no estudié con esta gente." Y así y todo, se tripeó la fiesta. Comió. Echó chistes. Y antes de irse, fiel a sus principios, confesó. Pero había gozado tanto, que nadie le creyó. O a lo mejor todas las viejas ya estaban peas, para qué nos vamos a engañar.

Mi mamá es una de esas personas correctas. Sinceras. Honestas. Es una mamá como pocas. Es de esas que estarán con uno haga lo que haga. Yo sé que si algún día llego a mi casa llena de piercings, con el pelo azul, con un tatuaje de unos mandriles tirando en toda la espalda, ella va a googlear todo eso y va a empezar a buscarle razones para apoyar mi nueva aventura. Aunque no me lo confiese. Aunque me ponga mala cara y me trate como si estuviera ofendida.

Tú no le puedes decir algo como "me gusta el cocosette" porque entonces Nestle queda desabastecido. Cada vez que pueda te trae no una galleta, sino la caja entera. Mi mamá no es de esas mamás que les molesta que te pongas su ropa, o sus zapatos. Hace un par de años a mi hermana se le echó a perder el carro. Entonces le pidió a mi mamá su coroto verde, que suena como un conjunto de cuatro, harpa y maraca y lo chocó.

Fue uno de esos choques de "¡Marica, ven. Descoñeté el parachoques del carro de mi mamá!" Esa misma tarde yo lo tomé. Saliendo de una librería me di contra uno de esos mojones amarillos. El parachoques estaba abollado de un lado y rallado y amarillo del otro. Adiós trabajo de pintura.

Mi mamá es de esas personas que cuando algo le duele toma mil pepas. Es de las que te da algo ayurvédico, algo homeopático, algo alopático, algo para dormir, algo para mantenerte caliente y aromaterapia. Es de las que se copia remedios de internet para los zancudos, y resulta que en vez de matar zancudos las moscan ponen huevos y salen gusanos.

Cuando cumplí 15 años me compré una golden retriever sin permiso. Al principio la regla era "el perro no entra a la casa" un tiempo más tarde, el perro, o mejor dicho la perra, dormía en mi cuarto. Hoy por hoy son tres los canes que habitan con nosotros. Y aunque de vez en cuando mi mamá dice "aaayyy, saca a ese perro de aquí" en el fondo, se derrite ante esos ojos que suplican algo de cariño. Tan es así que todas las tardes les da galletas María. Es como su ritual privado.

Mi mamá es una coqueta por naturaleza. Cada vez que va a salir te pregunta ¿Estoy casi linda o casi fea? Hace dos años le dio peritonitis y la tuvieron que operar de emergencia. Estuvo dos días en terapia intensiva. Lo primero que hizo cuando se despertó fue pedir un espejo y su pintura de labios. Las enfermeras no hallaban cómo explicarle que no valía la pena pintarse los labios en la clínica. Pero ella no quería ni discutirlo. Ella se iba a pintar los labios y se iba a secar el pelo.

Si de dietas se trata. Las ha hecho todas. Desde la antidieta hasta la sopa de repollo, la que te hacía tomar tres vasos de agua antes de cada comida. Ahora le ha dado por protestar si alguien nada más piensa en comer frutas después de la comida. Pero no es de las que se toma eso en serio. Ella siempre dice que a las mujeres que están obsesionadas con la flacura, las terminan dejando por una gordita que disfruta de la vida. En gran parte esa filosofía me ayudó a dejar mi propia obsesión. Es de esas personas que se goza una bolsa de doritos un lunes a las 4 de la tarde.

Ella le echa plomo a la computadora. Y provoca matarla. Por más que uno le dice que ella es quien maneja a la computadora y no al revés, no hay forma. Siempre te a va a llamar a una hora absurda, estilo 7 de la mañana u 11 de la noche a decirte que no puede mandarle un mensaje a Dora su amiga. Esa es otra característica de mi mamá. Ella tiene todo tipo de amigas. Tiene sus amigas esotéricas, que le tiran al loco, que ven bolas de yo no sé qué historia en el aire. Tiene sus amigas que son profesionales, las que no hacen nada, las que siempre te regalan algo. Tiene sus amigas que son amas de casa. Tiene sus amigas inseparables. Las que no paraban de llamarme cuando ella estaba en la clínica.

Mi mamá no tiene filtro. Más de una vez nos encontramos a alguna señora por la calle que le dijo: "hola, te acuerdas de mí." Y ella le contestó, "no." Como tampoco le importa haber causado el odio de mi profesora de inglés de sexto grado. La monja se llama Sister Katherine. Un día una compañera, brava porque la monja la había regañado le escribió en un papel Sister KOTO y se lo dejó en el escritorio. Nos dio lástima la monja y rompimos el papel. Pero le empezamos a decir Sister Koto. Por supuesto el día de la reunión de padres mi mamá fue y le dijo "¡Hola Sister Koto!" Y esa tarde vino a contarme que no entendía por qué la monja se le había quedado viendo con cara rara. Durante años me tiraron bola negra, pero durísimo. Lo que le faltó fue ponerme a sacarle los chicles a la parte de abajo a los pupitres.

Mi mamá no concibe que alguien tenga un rollo y no ayudar. Aunque a veces salga con las tablas en la cabeza. Si los ángeles guardianes existen, ella es la coordinadora principal. Nombra algún tipo de trabajo de voluntariado, ella lo ha hecho. No es de las personas que se sienta a esperar que pasen las cosas. Ella dice que si algo te importa, tienes que hacerlo tú, y no esperar que venga otro a hacerlo para ti. Que eso no pasa, y entonces te quedas lleno de desilusión. Yo diría que si tiene un lema es si la vida te da limones, limonada un coño, tú haces pie.

Eso sí, tiene su lado Lupita Ferrer como buena fémina que es. Las cosas jamás van a ser fáciles, si pueden ser difíciles. Vive con un radio pegado en la oreja, y creo que si tuviese que nombrar un personaje de la historia sería sin duda Martha Colomina. Eso sí, nos sentamos a discutir la Hola y gozamos un montón. En fan de Letizia, de Carolina de Mónco y le parece que Estefanía da una lástima horrible.

Mi mamá se disfraza de conservadora, pero es abierta y moderna. Acepta a todos. Porque al final humanos somos. Y en esta familia, de la cual ella es el centro, hay muy poco complejo de superioridad.

Tú le pides algo y lo último que vas a escuchar es la palabra no. Así es ella. Es mi oráculo. Si ella no tiene una respuesta entonces la crisis existencial es inevitable. Y tengo que reconocer que cuando no le he hecho caso me llevado golpes, cuando la he escuchado he dicho: "menos mal." Y más de una vez he debido decirle, tenías razón.

Es mi amiga. Yo me di cuenta de eso la primera vez que le dije marica. Y se quedó loca y me dijo, "¿Cómo me vas a decir eso?" Y yo le dije, "ay ma, ya deja el rollo." Y lo dejó.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

No dejes de contarme la reacción de ellos cuando lo lean... si algún día uno de los niñitos dice de mi la mitad de lo que has dicho de tu papá y tu mamá te juro que me muero felíz... soy fan #1 de Mamañu...
Maranga

Maiskell dijo...

Tu mamá es un hit!

Manuela Zárate dijo...

Jaja. Gracias! :) Qué cuchi. Mary, sí en estos días se los enseño. Chama yo pensaba lo mismo ayer sobre los chamos. Sobre si lo irán a querer a uno. Supongo que también hay que ganárselo, lo digo por cosas que he visto. Harina de otro costal.

Maiskell, Gracias. Se lo voy a decir, le va a encantar.

Maiskell dijo...

Manuela, ya escribí en tu blog! Qué risa, no conecté cuando me llegó tu mensaje! Ya te voy a seguir cual fan!

Manuela Zárate dijo...

Dito! Jeje. :)

Anónimo dijo...

Hola, me gusta leer los blogs y el tuyo es uno de los mejores, no los leo en orden cronologico, sino que cualquier dia entro y leo algun post. Hoy que he tenido un dia particularmente malo y triste este post me saco varias sonrisas.

saludos