miércoles, 28 de abril de 2010

¡No soy una Señora!

Esto empezó hace un tiempo. Hace ya varios años. Si me preguntan yo creo que no aparento tener mucha más edad de la que tengo. Pero no sé. Yo creo que uno no tiene tanta objetividad como para hacer esos juicios sobre uno mismo. Tendría que hacer un trabajo de autoretrato, en tal caso, para separarme lo suficiente de mi imagen y llegar a juzgarla. Podría ser interesante. Quizás lo haga.

En todo caso, yo creo que no es que me veo mucho más joven, aunque como dice mi esposo no actúo acorde con la edad que tengo, cosa que me hace sentir terriblemente orgullosa de mí misma. El día que crezca mentalmente del todo, estoy perdida. Pero, desde hace un tiempo, a pesar de mis zapatos bizarros, a pesar de mis franelas de Apple y mis anillos de plástico, de vez en cuando entro a un lugar y alguien dice, "Buenos Días, señora." O "Pase señora."

Yo digo: Señora, no. A lo mejor no soy señorita, no sé. Pero señora, no soy coño. No. Es un problema de imagen mental.

Para mí una señora es una mujer baja, regordeta, de pelo corto y rulo pintando de un rojo más falso que la cresta del Gallo Claudio. Es una vieja que lleva un blazer azul, apretado, con una cartera rectangular de cuero marrón guindada al hombro. Esa es la imagen que me viene a la mente cuando escucho la palabra señora. Yo no soy señora. No es que yo sea una tipa alta, flaca, cero flacidez y toda fashion, lista para desfilar en ninguna parte. No. Pero esa vieja, esa señora de mi mente, tampoco soy.

Me molesta enormemente que me lo digan. Me saca de quicio. Será porque me gusta mi nombre. Me gusta escuchar todas sus variaciones y realmente me importa muy poco quién me lo diga. Si conozco a la persona, sea el señor que atiende a la panadería o la secre de mi dentista o el amigo que cuida los carros en un lugar que frecuento, si es alguien que me ve seguido, más aún me tiene que llamar por mi nombre. Jamás he entendido las distancias. Me chocan.

Me choca el aire de superioridad que adquieren algunas personas cuando se hacen llamar señor o señora. Como si el hecho de escuchar aquello pronunciado en los labios de otra persona les confiriese un título. Y es gracioso porque efectivamente, está el Lord, el Señor, que en Europa son distinciones nobiliarias. Pero por el hecho de que alguien te lo diga, eso no te hace un señor. Eso no te hace mejor, ni más grande, ni más importante. Y de hecho, hay veces que uno ve como le dicen a alguien "señora" y francamente se ve, hasta ridículo.

Pues para mí la nobleza es otra cosa. Para mí es más noble que me digan cualquier cosa que no sea señora. Que me digan niña. Chama. Pana. Hasta acepto un brother, cosa que hace que mi esposo se burle y diga "ay sí, tú sí eres malandra." No sé si se que soy o no malandra. Pero no soy señora.

Claro, que no es que me pongo brava con el que lo dice. Pues sé que muchas veces, la mayoría, lo hacen para demostrar respeto, cortesía, amabilidad y parte de la buena Fé.

Por favor no me lo digan. Me hacen sentir vieja. Alguien que no soy y que jamás quiero ser. Y a lo mejor algún día me pongo regordeta, y como soy bajita si me dejo el pelo corto y me lo pinto de rojo, ya que es rulo, al ponerme un blazer azul seré la viva imagen de esa señora de mi memoria. Pero igual, espero, tener la lucidez de decir igual que siempre, cuando lo escuche decir:

No soy señora.

Así que mundo: llámame lo que quieras. Insúltame. Pero porfa, no me digas señora. No soy una señora.

13 comentarios:

Matilde Amorell dijo...

Aayyy! que risa! creo que es algo generacional! Yo también detesto que me digan señora. Aunque no le he dado tanta guerra como tu, porque desde los 20 me salen con el "señora" por todas partes, hasta el punto de convencerme que debo tener cara de vieja.
Hace 2 meses me casé, así que técnicamente soy Sra.XX. Me da un poquito menos rabia. Y él también me dice "ay sí, tu si eres malandra".

Pero para mi te pueden decir algo peor que señora... y es el "DOÑA"!... el otro día un tipo en el estacionamiento me "doñeó"... debo confesarlo... le mente la madre. CÓMO QUE DOÑA???? eso si que nOoooooooo! cara de señora puede ser, pero de doña???? NOOOOOOOOOO!
Mi imagen de doña es muy similar a la de Doña Clotilde del Chavo del 8, con rollos en la cabeza, piernas enclenques y un vestido floripondio de andar en la casa con delantal incluido.
Señor, usted me vio las piernas?
Siento que algo va mal en el mundo cuando me dicen doña. Yo diría aún mas fuerte ¡No soy una Doña!

SHAMI dijo...

Mi abuela murió diciéndonos no me digas ABUELA dime Abuelita. Tu post me trajo esos recuerdos. Y al igual que mi abuela supongo que tu también llevas ese niño interno vivo y coleando te felicito por eso. Tristes son aquellos que han censurado su niño interno a tal punto que cuando tienen hijos ya no saben jugar con ellos. Te felicito nuevamente y continua malcriando a Manuelita (tu niña interna), nunca le dejes de hablar ni hagas que deje de hablar. Empújala a que grite, juegue y sonría. Porque cuando ella sonríe tú sonríes también.

Manuela Zárate dijo...

Jaja. Es verdad, se me había olvidado el Doña. Qué horror. Es que sí ese es de lo peor. Y la Doña del Chavo del 8, es la peor. Además las cachetadas a Don Ramón, de lo último.
Gracias Shami! Así es Manuelita vivita y colenado, siempre, mientras pueda.

Anónimo dijo...

Pero si te gusta que griten mamita no? jajaja
Maranga

Manuela Zárate dijo...

Coño. Un mamita de vez en cuando siempre hace falta. Corazón de melón. Jajaja.

Toto dijo...

Yo jamás he entendido el porque les molesta el término Señora. Ninguna de ustedes son Señorita. Tuve una tía abuela solterona a la que le decía Señorita XX y me parecía el colmo. A mi me parece que el "Señora" es de respeto, el "señorita" de pendeja. Como si eso denotase que ya están más allá que de acá.
Mi humilde opinión. Then again soy hombre y no le veo el queso a la tostada que les ennerva ustedes.

Manuela Zárate dijo...

No sé. Quizás es la relación que hay con el señorita lo que molesta. Quizás es que como implica un paso a la madurez, fastidia. A veces cuando uno es chamo como Matilde y te dicen la vaina uno se lo toma como que te están diciendo cara-e-vieja.
Yo recuerdo un amigo que se ofendía porque yo le decía "chamín."
Qué te puedo decir...pero porfa señora, no no no y no.

anunezt dijo...

Qué risa!!!
Bueno, si no quieres que te llamen señora cada 5 minutos, ni vengas para Bogotá. Ahorita estoy aquí y todo es: sí señora, no señora, su merced...
Te daría como un infarto el día 1!!

Astrina dijo...

jajajajaja que buen post manu!
hace como 4 años, entrando yo en mis 20 fui al banco a abrir una cuenta y la tipa q me atendió me decia señora a cada rato... yo ni pendiente al principio, pero despues como q me dio rabiecita.. y cuando me fui le dije: muchas gracias por su atención mijita!
Y luego sali del banco como la propia doñita despotricando de la atencion y del calor.
xD

Manuela Zárate dijo...

Jajaj. Mijita! Sí, eso y mija, son bestiales. Jajaja.
Nada como un, ah no mija!
Jajaja. Buena esa Astrina!

Alejandra Sevilla dijo...

Me molesta a sobremanera! y no sabía que tantas personas compartían la misma opinión que yo, jajaja, se siente totalmente horrible cuando uno aún no ha llegado a los 30 y ya te dicen señora, sobre todo si la personalidad y forma de vestir de uno distan de ser algo señorial jajaja

Jacky Nisthal dijo...

me cae en los... que me digan señora o doña, pero ya aprendía tomarlo con sabiduría, y devolverles el dizque respeto: les digo también "don", "doña", señor o señora! Además, si eso ayuda a que me atiendan rápido o me presten la mejor atención 8en un banco por ejemplo) me la calo hasta el final en que puedo soltarles de vuelta su "tratamiento de respeto".

ANA MERCEDES dijo...

El caso mio es peor. A veces me dicen "mi tía" a los tipos que me toca atender en mi negocio. Eso si que me saca de quicio, a mas de uno le he dicho que no me diga así. Yo también relaciono "mi tía", con una persona de mas edad que la mía, una señora como de 60 años o mas. Desde los 45 años me vienen diciendo así, lo que pasa es que la gente es demasiado ignorante y en ocasiones no les importa los sentimientos de los demás. Claro que hay otros caballeros que me dicen "nena", amor, etc. Yo aceptaría que me dijeran "Señora", pero "mi tía" me bajan la moral enseguida.