martes, 18 de mayo de 2010

El Idioma Mojón


Hace una semana le escribo a un amigo, diciéndole que tengo que hablar con él y me dice: “ando full te llamo más tarde.” Perfecto. Uno entiende. Hay momentos en los que uno está full y realmente no puede, o no tiene cabeza para ningún tipo de conversación. Pero en el caso de este pana, a quien tengo seis años conociendo, ya sabía que “te llamo más tarde” quería decir realmente: no te voy a llamar hasta que me vuelvas a escribir o me llames tú. En otras palabras, me está mandando para la mierda en un idioma que llamaremos mojón. Y uno habla mojón desde que entra en la adultez y deja atrás la sinceridad de la infancia. Le empieza a poner filtro a todo.

Para bien claro está, pero tampoco se puede negar que muchas veces es para mal.
La verdad es que como sociedad somos tan educados, tan recatados, tan propios, que rayamos más bien en la falsedad. Y a veces terminamos por crear conflicto.

Yo con este pana estoy arrecha, porque, ese “ahora te llamo” es una de esas frases que no quiere decir nada y lo dejan a uno en tres y dos. Si no lo llamas y te amargas, eres una amargada. Después de todo, tampoco fue que te dijo, no me llames. O, no quiero hablar contigo. Simplemente fue “estoy full te llamo ahora.” Más humano. Imposible. Pero también uno siente que si insiste es un pendejo. Lo mismo me dice mi esposo a veces. Uno llama y llama, y la gente siempre está full y uno sigue ahí. ¿Cuándo es el momento de decir BASTA? O de pedir, un poco de sinceridad. Algo como, más bien dime te llamo el mes que viene, o cuando salga de la depre, o como diría Charles, te me incrustaste, ahorita no quiero hablar contigo.

Es lo mismo que pasa con la frase “si tú quieres.” Esa unas frase que se suelta cada vez que alguien te ofrece algo que no quiere hacer.

- ¿Quieres que te acompañe al médico?
- No sé. Si tú quieres.

Ese “si tú quieres” es “de bolas que sí” en mojón. Ay de ti si alguien te dice “si tú quieres” y tú osas decir, bueno entonces no. Quedaste mal. Ofendiste. Esa no te la van a perdonar en mucho, mucho tiempo. Y cuando digas en defensa propia, tú me dijiste que fuera sí que quería, no que querías que fuera, te van a decir, “¿Cómo no iba a querer que fueras?” Es el clásico rollo de las parejas. El que termina rompiendo la comunicación por todo el cañón. Si no dominas el mojón, va a estar difícil que tengas una relación feliz por más de tres meses.

Es lo mismo con “estoy saliendo.” Estoy saliendo quiere decir en mojón, me estoy metiendo a bañar. Igual que enumerar la cantidad de cuadras que te separan del lugar en el que te están esperando. “Estoy a tres cuadras.” Eso quiere decir, “estoy saliendo de mi casa.” Es más, he visto a mi hermana decir estoy a tres cuadras. Colgar el teléfono. Y continuar secándose el pelo.

Es como si con eso el que espera tomase un respiro. Sólo que la espera en realidad es mucho más larga y la ira se va a amontonando. Sabemos los que llegamos tarde, que si decimos la verdad nos van a mandar largo a la porra. Así que es mejor hablar en mojón para ganar tiempo. Y el que escucha sabe que le acaban de soltar una frase en mojón. Pero hay que dar el beneficio de la duda, porque si te dicen la verdad y entonces sigues esperando, eres un pendejo. Y tampoco te vas a ir. Irse es armar un peo de grandes proporciones. Mejor quedar como un ofendido, al cual hicieron esperar y encima le mintieron.

Otra de las clásicas frases en mojón es “estoy full.” Estoy full puede ser usado para cualquier cosa. Faltar a compromisos. Olvidar cumpleaños. Echar carro en una actividad de voluntariado. No ir a una marcha. Sucumbir ante la flojera de hacer ejercicio. Ir a una fiesta sin regalo. Entregar tarde un trabajo. No devolver llamadas. Hasta para salirse de la dieta y retomar el cigarro. Nadie te pregunta, salgo que haya extremada confianza con qué estás full. Todo el mundo asume que es algo de tu vida, como el trabajo, o el hijo que tienes, así el tipo tenga treinta y dos años y viva en Canadá.

Hiciste algo. O no hiciste lo que tenías que hacer. Usaste una excusa como “estoy full”, o incluso tomaste medidas extremas y mataste por quinta vez a tu abuelita, que te está esperando el Purgatorio para decirte “el grandísimo coño de tu madre.” El ofendido. El embarcado. La víctima de tu falta de consistencia en la amistad te dice “no vale, no le pares.” Eso es mojón para “deberías pararle. Estoy arrecho. No quiero saber más de ti por lo menos hasta que descubran quién mató a Kennedy. Me sabe a bola si estabas descubriendo la cura del cáncer, si estabas dando una clase sobre la vida Gengis Khan, o si estabas acompañando a tu tía solterona de 98 años a hacerse una mamografía. Te jodiste.” Pero con una risita te dicen “no le pares.”

“Mañana.” Mañana es la palabra en mojón para designar el doble de tiempo que necesitas o esperas. Mañana es el día en que todo lo vamos a hacer. El ejercicio. La dieta. El presupuesto que tenemos que mandar. Todo lo que te prometan para “mañana” te están afirmando que te llegará en al menos una semana. Dígame cuando uno llama a un plomero, electricista o cualquiera de esas personas de las que depende la vida entera de uno y te dicen: “no vale, yo seguro paso por allá mañana.” Ese es el momento de llamar a un pana y arreglar para quedarse en su casa, mínimo tres días. El mañana nunca llega. Y si llega, se tarda varias semanas.

“Con mucho gusto.” Es la respuesta en mojón para peticiones como ¿Me prestas tu carro? ¿Me ayudarías a corregir un texto? ¿Te importaría llevar a los chamos a una fiesta? ¿Te puedo agarrar un poquito de torta? “Con mucho gusto” quiere decir, ¡coño de la madre qué cagada el minuto que me crucé contigo! Te prestan el coroto. Te dan la torta. Te ayudan a corregir el texto. Todo mientras le piden al cielo que por favor el suplicio pase rápido y que el pedazo que agarres no sea muy grande. O que al menos el señor de la panadería tenga otro pedazo que puedas comprar y guardar para el día siguiente.

“Seguro.” Mojón para decir, es muy poco probable. Por ejemplo “vamos seguro”. Lo más probable es que no vayamos. “Yo te llamo seguro.” Primero disuelven las Farc antes de que yo te llame. “Al salir te llamo seguro.” Ponte tu pijama y cocínate algo, no te vistas, que no vas.

“Está linda.” Linda es una palabra que odio. Linda es mojón para “me parece horrible.” Que te digan “estás linda” significa “no tengo más nada que decirte. Me da pena ajena como te ves.” O de repente te dicen “te quedó linda.” Es “coño, deberías dejar eso de ese tamaño y no hacer más ese tipo de actividades” en mojón. O si preguntan “¿qué te pareció el chamo que presenté anoche?” y la respuesta es lindo. Te están diciendo, “ Biiichooo! eso es un adefesio.”

Dígame si cocinas algo y te dicen, “está rico.” Eso es “daría mi vida por tener un perro al lado para tirarle esto.” Y cuando te piden la receta es que está doblemente asqueroso. Es una duda del primer mojón, así que se refuerza. Es la forma de utilizar el superlativo en mojón. Me recuerda una vez que me comí una ostra de pote, a la plancha, envuelta en un pedazo de tocineta. Dios. Todavía me quedan secuelas físicas y emocionales. Y si me estás leyendo. Sorry. No quiero herir tus sentimientos, pero eso no me gustó.

Claro, que hay gente que si cocina divino. Pero son gente que está convencida que toda buena receta es un secreto de estado. Tienen la mitad de la receta en la cocina y la otra mitad en la mesa de noche. A sí, si se la pides con papel y lápiz en mano no te la pueden negar. Claro, que siempre tratarán de decirte “yo te la mando por correo.” Mojón para, “ni de vaina te mando yo esta receta, estas galletas de avena las hace esta mami y más nadie.” Es tan así que una de mis sobrinas que dice que va a ser chef y hace cantidad de cosas divinas, le dijo el otro día a Espe “yo sé que las recetas no se comparten, pero esta es sólo entre tú y yo.” En unos tres años ya está hablando mojón.

“Ella es súper chévere.” Sobre todo de une ex. Nada más falso que hablar bien de un ex. Sin un dejo, ni una carita de reprobación. Si era tan maravilloso, ¿por qué la vaina se fue al carajo? No quiere decir que uno tiene que destruir a su ex. Ni mucho menos que las relaciones no se superan y uno se recuerda sin dolor. Eso es otra cosa. Pero de ahí a alabanzas como “es el tipo más bueno del mundo. De verdad es sol. Va a hacer muy feliz a la mujer que tenga a su lado.” Eso es un mojón con doble carne, extra queso y papas grandes. Eso si convence debería estar nominado a un Premio de la Academia, porque nada más mojón que esas alabanzas exageradas. Eso es mojón para “quisiera hablar con la pobre pendeja que se case con él, dos años después del matrimonio, a verle el tamaño de los cachos, los morados por las caídas en la poceta, y que me diga cuanta plata le pasa para sus actividades y si es verdad que dejó de ser celoso. No joda. Eso está loco.”

Y ya por último uno que no puede faltar “¡Qué lástima que me lo perdí!” eso quiere decir en mojón, me salvé de tremendo bodrio. Lo usas cuando no llegas a un acto de esos que no entiendes por qué te invitaron. A una presentación. A un charla. Conferencia. De esas que sabes que te van a tener sentado mirando el blackberry cada cinco minutos. Pellizcándote el brazo para no quedarte dormido. Comprobando la teoría de que el tiempo no es uniforme, y a veces pasa más lento.

El mojón es una lengua muy extensa. La hablamos a la perfección. El que diga que no la usa. Miente. Es más. Podríamos decir que es mojón para decir, yo hablo mojón fluido.

Yo nada más me pregunto ¿Cómo sería el mundo si nadie hablara mojón? A lo mejor sería totalmente pacífico y con mucho menos resentimiento. Quién sabe.

6 comentarios:

H' dijo...

" El mañana nunca llega. Y si llega, se tarda varias semanas. "

S U B L I M E

Matilde Amorell dijo...

Me muero de la risa, menos mal estoy en hora de almuerzo y hoy nadie se entera, no tengo que hablar mojón para defenderme.
Mi preferida que más odio es "tan liinda" para mi en mojón significa: TAN BRUTA!. También puede ser utilizada como "ay pero es linda o lindo".
Podrías escribir el diccionario. No creo exista alguien mas desfachatado para hacerlo y quitarle la tapa a la olla.

Or@ dijo...

Me reí muchísimo, pero que cagada, un carajo con el que medio salí (para no decir con el que perdí el tiempo) me decía "Linda" el coño de su madre jajajajajaja! De lo que se entera una.
Yo hablo mojón bastante bien. Ese idioma se desarrola cuando uno crece y le da ladilla hacer las cosas que no te hacen feliz, entonces lo usas para no herir susceptibilidades.

Esencialmente dijo...

Este post me hizo reir, casi llorar, sentir arrecher, darme cuenta que aunque claro que hablo mojon no soy muy buena haciendolo y como que por eso es que soy de contados amigos y por sobre todo darme cuenta que en verdad estas ARRECHA con el pana! Llamalo, armale su peo, del conflicto usualmente sale crecimiento (o que mandes a alguien pal carajo de verdad verdad!).
Ah la mejor la del ex! salvo por un caso en donde no hablo mojon de los demas siempre digo ese era un pobre huevon!

Carito dijo...

Te faltó el siguiente mojón, predilecto de las mujeres: "Está a la orden", que se traduce en: "Confórmate con soñar que algún día te prestaré estos zapatos" jajajaja

Excelente post! :)

Manuela Zárate dijo...

Jaja, yo a veces hablo mojón buenísimo, otras no tanto. La verdad. Ahora, Carito me acabas de matar con la de "está a la orden." Siempre la digo, jajajaa.
Es que uno siempre tiene algo que lo mata. Creo que vivir sin mojón es...dificil. Eso me recuerda otra, cuando alguien te dice:
- Te acuerdas de mí???
Mi mamá una vez dijo no y el carajo se arrechó. Coño, entonces pa´qué preguntasss!!!