miércoles, 12 de mayo de 2010

El Qué Dirán


"Y los vecinos del barrio, me llamaban loca." Sí. Hoy me enteré que en estos días me llamaron loca. No en mi cara. Si no como se debe en toda buena sociedad. A mis espaldas. Y con toda Centroamérica de por medio. Eso me dejó pensando en el qué dirán.

El qué dirán. Un personaje famoso. Implacable. Que ¿cuántas vidas de las que están a nuestro alrededor no habrá marcado?

Yo jamás fui de estar escuchando lo que decían los demás. En el colegio jamás fui de las ratas. De hecho en estos días mi profe de fotografía me contó, que alguien que me conocía le dijo que yo en el colegio era más bien galla. Nunca me importó un bledo que me llamaran por ese nombre. No sé, será porque en las películas gringas el gallo siempre salía triunfal, era el héroe. Será porque siempre estuve Clara, muy Clara, en quién era yo, y no tuve necesidad de que otros vinieran a definirme.

¿Qué nos lleva a hablar de los demás? Porque incluso aquellas personas que "jamás hablan mal de nadie," de vez en cuando hacen excepción a sus propias reglas. Hay habladores de todo tipo. Hay, unos que hablan de cómo los otros están vestidos. A menos que sea el red carpet de los Oscars, que para eso es, confieso que me causa desagrado y desconfianza la gente que se está fijando y criticando el vestir de otras personas. A menos que seas diseñador de moda, esa ponzoña por lo general me hace sentir que estoy con alguien demasiado inseguro, resentido, hasta reprimido. Me hace sentir que estoy con alguien que no tiene mucha generosidad y que está lleno de complejos. Creo que la gente se valora mucho más allá de lo que tiene puesto. Y generalmente la gente que es así no es la que lleva mejor su ropa. Es más bien víctima de la moda, víctima de lo que imponen los demás, sin estilo, ni personalidad propios y recela que haya otros que sean capaces de vivir sin que eso les importe.

Y no es que yo no lo haya hecho. Lo confieso. A veces vas a un matrimonio y ves a una pobre señora que parece parte del Cotillón y te burlas. Pero siempre me da un ratón moral horrible. Porque me imagino a la señora en su peluquería, delante de su espejo sintiéndose triunfal, y yo me pregunto ¿Quién coño soy para calificar la belleza de ella? No soy ninguna Venus de Milo, así que: ¡A Callar!

Hay gente que se dedica a contar chismes con nombre y apellido. Terrible. Y ojo, aquí tampoco puedo venir a tirar piedras. No estoy libre de pecado. Reconozco que he repetido chismes con nombre y apellido, aunque trato en la medida de lo posible de no hacerlo. Incluso en estos días alguien me dijo, "si no vas a decir el nombre no cuentes nada." Y como dije "entonces no cuento nada." Al final me pidieron el cuento a gritos.

El problema con esos chismes de nombre y apellido es que siempre las cosas se terminan tergiversando. Si el cuento es de un tipo que vieron en un restaurante con una tipa que no era su esposa, para cuando nos llega el cuento, la tipa tenía una mini falda que a juro era de puta, las tetas casi se le salían, y alguien los vio dándose una lata en el carro. Claro que nadie los vio bien, pero tenía que ser eso. Igual que si alguien echa un cuento de un conocido que llegó a un local y discutió con un mesonero. A lo mejor simplemente tuvo un cruce de palabras que alguien vio desde otra mesa, pero el cuento que llega es que le batió las manos al tipo, le cayó a groserías, agarró un plato y de vaina y se lo rompe en la cabeza. Porque además estos cuentos, dignos de la pantalla chica, siempre tienen sus buenos y sus malos personajes. El gran culpable que se quiere enterrar con el chisme.

Esos chismes de nombre y apellido sirven para crear maricos imaginarios, hacer putas realidad, engendrar amargadas estilo Cruela de Vil. Y casi siempre son los mismos personajes, el hombre muñeco de torta es el marico, la mujer extrovertida y coqueta es la puta, y la amargada es una señora de cartera cara y peinado de peluquería. No digo que no haya gente que vive de acuerdo con su estereotipo, pero muchos se aprovechan de eso para descargar su resentimiento. Y eso es lo que se convierte en el qué dirán.

Algo que alborota el qué dirán como nada son las rupturas. Cuando una pareja rompe el resto de la sociedad debería pagarles regalías por los derechos de contar la historia. Yo me haría millonaria con mi divorcio. Hay mucha gente que hizo meses enteros de chismes gracias a esa etapa de mi vida. Y a veces pienso que me deberían hasta escribir dándome las gracias.

Lo sé porque me acaban de escribir para contarme que hoy, seis años más tarde, todavía hay alguien que habla de aquello como si hubiese estado allí enfrente, comiendo cotufas mientras ese hombre y yo actuábamos para ella una obra de teatro. Ella lo sabe todo. Lo entiende todo. Lo vio. Lo juzga. Y para describirme utiliza el calificativo de loca.

Y realmente no me importa. No es que no me importe lo que diga la gente. Porque a todos nos importa, y siempre duele que alguien que no sabe nada de uno te califique. Pero, la verdad es que como a este personaje lo conozco y no le tengo el más mínimo respeto, entonces, no me afecta. Es más, me da cierta lástima que lleve una vida tan aburrida que no haya tenido otro divorcio del qué hablar en seis años. Y eso pasa a veces, que en criticar a los demás, no nos damos cuenta que tenemos claves sobre la vida propia. Es por ello que es tan cierto eso de que cuando apuntas un dedo a los demás, estás apuntando tres a ti mismo.

Yo en lo personal cuando critico, cuando me voy en esas escapadas de la lengua, que la gran mayoría de las veces me generan enormes remordimientos de conciencia, intento reflexionar y pensar, por qué me genera tanta antipatía una persona. Por qué me estoy sintiendo una autoridad para juzgarla. ¿Realmente soy mejor que esa persona? Y diría que el 99% de las veces la respuesta es no (Me guardo un 1% para Chávez). De resto, todos tenemos nuestros motivos. Todos somos humanos. Por eso no me molesta tanto cuando alguien me critica, porque aunque peque de soberbia, pienso que más bien vio algo en mí que le gustó y no lo puede soportar.

Me duele más bien cuando alguien que quiero tiene algo que decir sobre mí. Que mi mamá por ejemplo, no apruebe algo que yo hice, o que quiero hacer, eso sí me quita el sueño. O mis hermanas. O mi esposo. Y me imagino que mi hija un día. Y eso, en cierta medida, es otra forma de qué dirán.

La verdad que el qué dirán me ronda mucho la mente. Por lo que escribo en el blog, por lo que espero escribir como libro algún día, por las fotografías que muestro. Porque cuando voy a mi curso con mis compañeros, mostramos nuestras fotos y desnudamos nuestro trabajo y a veces salimos buenísimo y nos aprueban todo, y otras veces pasa como hoy, que el profe me dice que más bien debería repetir la tarea.

Y siempre nos da a todos como pena. Porque preferimos escuchar lo bueno. Así como preferiríamos que la gente diga cosas maravillosas de nosotros, y no que eres una loca que dejó a su marido sin decirle nada. Cuando encima no es verdad. Aunque debo reconocer que parte de mí se siente asquerosamente bien cuando me llaman loca, pues a veces la sociedad me repugna un poco, y así me caigo a mentiras a mí misma pensando que no formo parte del colectivo. Que soy rebelde. Tonterías de escritora atormentada.

En todo caso, que lo califiquen a uno no es lo más agradable, pero sí hay que pensar una cosa, cuando no encuentras a nadie que desapruebe de tus acciones, de tus decisiones. Cuando no tengas que librar una batalla por tu forma de pensar, por tu forma de vivir, por tu forma de vestir. Allí está la señal de que no te estás arriesgando. De que no estás viviendo al máximo. De que te estás aburriendo en la vida. Por eso en el fondo cuando el profe de escritura o de fotografía me critica el trabajo, sé que es porque tengo algo más. Cuando no me dice nada. O pasa como si no hubiese visto nada.

Eso sí me deprime.


 


 

16 comentarios:

Nick Vega dijo...

Nunca llames loca a una mujer...Ley de Burke.

Manuela Zárate dijo...

Jaja. Eso es una película? O de una película? Tengo que verla.

Nick Vega dijo...

Burke's Law (1990)era una serie sobre dos millonarios/detectives, Peter y Amos Burke, que a lo Reportera del Crimen iban resolviendo misterios por todo Beverly Hills. Al final de cada episodio todos los involucrados quedaban en el mismo cuarto y Amos Burke los iba descartando uno a uno al mejor estilo de Scooby Doo. Luego de desenmascarar al villano Amos nos dejaba con una lección cada semana la cual cerraba con su clásico one liner "Ley de Burke". De lunes a Viernes a las 2:00 am todas las semanas por Televen. Información inutil que acumulé en vez de estudiar la Ley del Trabajo.

Matilde Amorell dijo...

El qué dirán y el qué diré. Porque creo que todos hemos caido en los dos.
La vez que peor estuve en la primera significo la peleada más fuerte que he tenido con una persona con la cual más nunca hablé. Eso no me dejó ganas para practicar la segunda. Así que siempre trato de ser medio abogado del diablo cuando me vienen con un chisme, tratando de ponerme en la posición del que están descuartizando. Suelo caer antipático por eso.
Por supuesto no niego que de vez en cuando caigo en la crítica fashion, que considero inocente, por ejemplo con respecto a algunas prendas de vestir que no entiendo como la gente se las pone. Pero de verdad son evidentes. O eso creo yo.
Hay algunas personas que dicen: "Que hablen mal de mi, pero que hablen". Y tiene que ver con esa sensación extraña que debes haber tenido cuando te dijeron loca. "Epa? tan importante soy que 6 años mas tarde todavía habla de mi?"
Creo que hay que tratar de desvincularse de esas ridiculeces lo más que uno pueda. Incluso a veces pararle tanto a lo que dice la familia se vuelve enfermizo.
Vive y deja vivir!

Toto dijo...

Alguien muy sabio en esta zoociedad dijo lo siguiente: "Nunca terminamos siendo lo que queríamos ser por el que dirán de los demás".

La jefa de nuestra amiga en común, aquella que trabajó para The Devil Wears Prada, lanzó un refrán que retumba paredes: "Bad taste should be punished".

Y otro dijo: "big people talk about ideas, medium people talk about things and small people talk about other people"

Tomando todo eso en consideración, Toto manifiesta y decreta que: a la garulla, retrechera,abeja, bergaja, fulera, guaricha, garosa morronga, farisea, gorzobia, baracunata, cucharami que osó meterse con NUESTRA Manuela en un día como hoy y seis años después: que yo no me entere de tu nombre mamita, porque Manuela no te va a escribir pero yo te publico, te blasfemo, te desgracio peor que la Marquesa Verteuil y por último te humillo (y con photoshop!).

Nobody messes with Manola, y menos seis años después. QUEDADA!

anunezt dijo...

Creo que por las próximas semanas voy a leer este post todos los días antes de ir al trabajo. Sería la única manera de sobrevivir y no dejarse afectar por todo lo que hablan de uno todos los días en una organización.

Y sí, tienes mucha razón cuando dices que suele pasar que quien más te critica es aquel que más cosas buenas no soporta de tí. Esa visión me gusta...

Emiliana dijo...

Sorry por meterme pero el blog de Toto me dio curisidad por leer el tuyo. Estoy totalmente de acuerdo, quien te diga loca despues de 6 años, haya pasado lo que haya pasado, es un tarada sin oficio que a demas ni siquiera tiene acceso a chismes actualizados!!!!!!!
En verdad este que diran no deberia afectarte en lo mas minimo, de hacerlo, sientete importante, ni siquiera el divorcio de Brad y Jen ha estado en boca de la gente por 6 años jajajajajaja

Maiskell dijo...

Lamento mucho que pasaras por esto. Hace unos años viví una experiencia similar y muy dolorosa por causa del mal hablar.
Tengo para mi que mientras menos sé mejor estoy, de todas maneras, si hay que ir a darle un carajazo a un difamador, lista estoy!

rgv333 dijo...

M. 3 cosas:

1. que hablen mal de tí, de cierta forma, es un buen síntoma. siempre existirán aquellos que se dedican a hablar mal de las personas exitosas y famosas.

2. no digas que no le tienes un mínimo de respeto. todos lo merecen. y a los malos, pues que Dios los perdone porque no saben lo que hacen.

3. esta reflexión me hace recordar una de mis grandes preguntas de siempre. ¿por qué será que los seres humanos somos ontológicamente resentidos? ¿qué será eso que nos molesta o nos duele y que nos lleva a pagarla con los demás?

pd: qué risa la reacción de todos. primero te defienden, y luego ¡caen en lo mismo que estás criticando! insultan a este personaje sin conocerla. así somos los humanos: ¡fanáticos¡... pues, al menos ratificas que tienes tu banda de fans que te queremos :D

rgv333 dijo...

pd2: no son todos pues, algunos, los que se meten con esa pobre mujer que no tiene mejor cosa que hacer con su vida que hablar de ti jeje

SHAMI dijo...

Y esa loca, que te dijo loca, acaso no sabe que todo el mundo está un poco loco. Si hay un cuerdo entre nosotros que hable o tire la primera piedra. Como es que ahora estamos tan locos, como para juzgarnos entre locos, para hacer eso habría que estar loco. Y más aun seis años después, eso demuestra una locura añejada, que loco es estar pensando sobre locos durante seis años. No le pares a esa loca, que está loca al decirte loca. Más loca es ella, solo por atreverse a hablar, es que no sabe que en este mundo de locos todo se regresa. Perdónala Manuela porque está loca y no sabe lo que hace… ella con su locura ya tendrá bastante. Saludos a todos los locos que viven en este Manicomio.

Rol dijo...

" De Chachopo a Apartaderos
Camina luz Caraballo"

Unos critican a las locas, los otros les hacen poemas... que se jodan las envidiosas las que por falta de materia gris jamás se atrevieron a ser locas...

todos los q estamos orgullosamente de una u otra manera, locos, sabemos q "loco/a" es un cumplido ante la opción de ser uno mas, uno igual o simplemente aburridos.

Además Manu, todos conocemos la concepción de "normal" en esta ciudad, así q ni de vaina paso y gano.

Esencialmente dijo...

Pobre caraja la que dijo eso, debe ser tan frustrada y tan miserable y carente emocional y moralmente que no le queda mas que tratar de ofenderte a ti 6 años después en relación con algo que NO ES SU PROBLEMA. Y pues aquí hablo mal de ella y que se joda jajaja

Pero me gusta tu actitud, que te resbale la cosa, es mas, hasta la admiro, porque me declaro mas limitada y picada que tu, a mi se saca la piedra cuando la gente habla mal de mi, igual hago lo que yo quiero y en mi actuar digamos que respeto pocas cosas (mis valores y derechos y de los demás y trato de pensar en qué dirá mi hijo sobre eso cuando sea grande, si pasa esas pruebas lo hago incluso con el mundo gritándome loca) pero tengo que admitir que me pico burda!

Besos y loca es la otra!

Nick Vega dijo...

Yo insisto, por estrategia, a las mujeres no se les llama locas.

todoloquemepasa dijo...

Hola Manuela, es la primera vez que te leo y llegué aquí porque leo a Toto y a Shami y ambos han hecho referencia a este post en sus respectivos blogs así que como a una mortal cualquiera, me dio curiosidad saber de qué iba!

La verdad me ha gustado mucho leerte y planteas puntos que he escrito en posts recientes en mi blog sobre la forma de vestir, sobre la falta de personalidad; con lo que quiero decir que comparto tu punto de vista.

Realmente creo que haces bien en no pararle mucho al qué dirán aunque es bastante desagradable que a uno lo juzguen o lo critiquen y más sin razón; pero al final del día lo cierto es que no podemos vivir para llenar las expectativas de otros o para hacer cosas y ser personas que la sociedad o el resto del mundo aprueben.

En estos días leí una frase que me parece oportuna en este momento así que la comparto contigo y con ella cierro mi comentario diciendo que lo que es es y lo que no no y que lo que somos somos y al que no le guste, que le den!


"Yo soy yo y tú eres tú. Yo no estoy en este mundo para llenar tus expectativas. Ni tú estás en este mundo para llenar las mías. Cuando tú y yo nos encontramos... es hermoso. Y cuando no nos encontramos, no hay nada que hacer." -Fritz Perls

Coraline

Manuela Zárate dijo...

Hola a Todos. Gracias por los comentarios de apoyo. Casi me da lástima la chama. Jajaja.

RGV, eres Pepe Grillo. Jajaja. Tienes razón. Cuando digo que no la respeto es una exageración pues. Lo que pasa es que ese ser, me da rabia porque no sólo me dice loca, sino que está dispuesta a ir a un Tribunal Eclesiástico a decir que ella fue testigo de mis acciones. Cuando te explico:
a. En mi vida ni hablé por teléfono con ella.
b. Nunca fue a mi casa. Pero te digo, nunca fue, porque era amiga de mis amigos, no amiga mía. Osea coincidíamos más no teníamos relación.
c. Jamás hablé con ella de este tema ni antes, ni durante, ni después del divorcio.
Entonces, cómo coño puede ir, jurar ante una Biblia que fue testigo de algo, que no vivió.
Le tengo respeto como ser humano. Sí. Si una casa se está quemando no la voy a dejar morir, pero está en mi lista de people with no principles. Y no por lo de loca, sino por lo que te acabo de relatar. Yo me he hecho amiga de gente que me dijo cosas peores, y he perdonado otras, porque al final, todos, como bien dices, caemos en eso alguna vez.
Shami y Todoloquemepasa, ya me meto en sus blogs!!!
Me encanta lo que dicen. Uno tiene que ser uno mismo. Por eso amo tanto esa canción de Placebo, Plasticine. Que dice al final "Don´t forget to be the way you are." Fue mi New Year´s Resolution del 2009.
Anunezt, me recordaste cuando una tipa puso a toda su oficina en mi contra. Horrible. Ahí si desarrollé piel de cocodrilo que te cagas.
Matilde y Emiliana, sí para nada hay que pararla a esto. Y Emi métase con todo gusto.
Y por último Rol, tienes tanta razón, aquí ser normal significa...sin comentarios. Wow, tema interesante terminar esa frase. Jajaja.
Cariños a todos.