lunes, 17 de mayo de 2010

Vestida de Blanco

Es un domingo cualquiera. No estamos haciendo nada. Nos va a entrar la depre cuando mis sobrinas dicen, “nos prometiste que hoy nos íbamos a disfrazar otra vez de bailarinas.” Sí, es verdad. Lo dijiste. Estás full Manu, pero tienes que cumplir. Además es para una tarea. Vamos pues. Buscamos la cosas. Nos estamos vistiendo. Voy a armarles el tut-tut cuando sin pensar digo “ ¿No se quieren disfrazar de novias?” No hay palabras. El brillo en los ojos y el aliento contenido lo dice todo.

¿Qué mujer no se puso algo en la cabeza? Pijamas. Toallas. Batas. Forros de almohadas. Sábanas enteras. Quién no agarró flores secas. Hasta marchitas. Y caminó por algún pasillo con la Marcha Nupcial en el fondo de la mente, o incluso más descarado, sonando a todo volumen. Soñando. Soñando que era ese ser incomparable: La Novia.

No hay nada. No hay princesa. No hay súper héroe. No hay estrella de cine, ni bicicleta, ni helado, ni patín, ni mascota, ni Nintendo Wii que se compare con ser: la novia.

Cuando eres niña aquel vestido. Aquel velo. Está impregnado de ese misterio virginal. De esa promesa de algo maravilloso (por más cursi que pueda sonar, pero el amor es cursi) que va a llenar el resto de tu vida de felicidad. La promesa de que el cielo está en la Tierra.

La novia es ese ser deslumbrante. Perfecto. No hay novia fea, porque toda novia tiene un novio que está esperando. Perdidamente enamorado.

Todas soñábamos con eso. Es un pedazo de nuestra infancia. De nuestras ilusiones. Porque todas, las que se metieron a monjas, las que nos divorciamos, las que nos dejaron, las que dejamos, las que seguimos casadas, las que han pasado por crisis, las que enviudaron, las que son abuelas, las que se quedaron aunque la cosa ya no funcionaba, las que traicionaron, las que fueron traicionadas. Todas fuimos al altar con ilusión. Todas soñamos ese día. Yo por eso jamás boté las fotos de mi primer matrimonio. Porque al fin y al cabo en cierta forma fue mi día. Y aunque luego la realidad haya tenido otros planes, lo cierto es que lo viví como nunca. Como también es cierto que la ilusión estuvo allí la segunda vez. Y por más sínico que suene, a lo Liz Taylor, si hubiese una tercera y una cuarta. Allí estaría también. Novia es novia.

Así que esto se lo dedico a todas las mujeres. A todas las niñas. A todas las que mantenemos la Fe en el amor. A todas las que creemos y queremos ser el centro de la vida de alguien. A todas las que hemos pasado por el altar. Las que no han pasado. Las que sueñan con pasar. Que el cinismo del mundo no nos robe esta ilusión. Que nadie nos convenza que es imposible. Como dicen por ahí el ser humano camina sobre dos piernas, una es el trabajo y la otra, sin que quede la menor duda, es el amor. Y no se puede dudar. No se puedes descansar hasta encontrarlo. Y una vez que uno lo tiene, por más eterno, más largo o más fugaz que sea, hay que vivirlo al máximo y disfrutarlo.

Y si niñas o no tan niñas tienen ganas de disfrazarse de novias. No tienen sino que llamarme. Yo las ayudo a conseguir velo y vestido blanco. Las visto y les tomo las fotos.

11 comentarios:

Esencialmente dijo...

la primera es mi favorita!

"Yo por eso jamás boté las fotos de mi primer matrimonio" yo pense que era la unica loca, a pesar de lo muy convencida que estoy hoy del GRAN ERROR que fue casarme con quien me case y de la todavia arrechera que me da ver las fotos (DEMASIADO ARRECHAS PARA EL NOVIO!) no puedo botarlas! inexplicable la razon, aunque tu post lo describio bastante bien.

Vanessa dijo...

Las dos últimas son mis favoritas, pero me gusta más la última

Or@ dijo...

Me encanta la última. Esas risas son de amor.
Es verdad, todas soñamos con el amor y con ser el centro de la vida de alguien. Pero yo no me quiero casar, el vestido blanco no está en mis planes, todo lo demás sí. Prefiero declarar mi amor a la persona sin mucha preparadera. Pero es mi opinión, buenísimo por las que se casen, se casaron o se quieran casar. Pero también buenísimo pra las que no queremos vestido blanco sino amor de verdad sin necesidad del vestido y la caminadera por el altar.
Me probé mil veces el de mi mamá, irónico, eso no lo puedo negar. Chiquita es cómo que la condición, cuando uno crece las prioridades cambian. Quién sabe.

Manuela Zárate dijo...

Ora. Tranquila, yo creo que el "vestido blanco" es un símbolo. Quizás para la mayoría es torta, vestido y tal. Pero al final del día cada quién lo vive a su manera. Hay gente que lo hace en un stadium full de gente. Gente lo hace una jefatura. Mientras estás chama la ilusión es el juego a ser "princesa" por un día. Pero ya después, tiene que ser ese con quien vas a compartir la relación.
A pesar de que hablo mucho del vestido y la mariquera, lo que quiero es honrar a las novias como sean.
Es más un día de viaje vi unos candados en las rejas de un punte. Todos los candados estaban rayados con nombres y promesas. Y dije, coño! Esta hubiese sido una forma arrecha de casarse. Vas al punte, escribes tu nombre en el candado y lo cierras. Y guardas la llave. Como una promesa de que si algún día hay que abrirlo, pues se abre.
Pues creo que el amor más profundo es aquel que en el fondo es libre.
Pero bueno, yo niña al fin, no hay nada que disfrute más que una disfrazada de vestido largo. Jajaj. Yo creo que gocé más que ellas. :)

TT dijo...

Yo estuve en ese puente. El día que me obligues a ser tu cuarto marido te prometo que así nos casamos.

Toto dijo...

TT soy yo por si a las moscas. Después sale tu marido actual a cazar a todo Teofilo Transito o Teothiucan Timotocuica y pobres Teos.

Manuela Zárate dijo...

Marico si yo ando con un tal Teotihuacan Timotocuica, aagaaaiiinn! Plis help me! Te imaginas? Se supone que si mi sueño nupcial de 15 años se hubiese cumplido yo viviría ahora en Queretaro. Jajajajaja.
Todavía mis hermanas me sacan en cara que yo las quería obligar a ir.

Coraline dijo...

bueno, me encantó este post aunque no que quitases las fotos! también me encantaría una sesión de fotos contigo pero claro, estamos a miles d ekilometros de distancia. sigh.

Manuela Zárate dijo...

Coroline! Quién sabe??? Algún día. Las quité por petición de los padres. Yo soy muy respetuosa con eso. El que no le gusta, yo lo respeto. Así que bueno. Pero tomaré algunas de alguien que me de permiso de ponerlas. :)

Esencialmente dijo...

jajaja si quieres a un novio te presto a mi Chino!

Manuela Zárate dijo...

Esen! Deberíamos hacerlo, chama. Sería demasiado cuchi.