domingo, 6 de junio de 2010

¿Y si yo hubiera sido la reina de Carnaval?



En estos días estábamos hablando de los novios a una temprana edad. Entre otras cosas porque se me ocurrió twittear algo sobre mi primer “novio” de preescolar, y cierta persona que lee este blog no tardó en reclamarme: qué forma más horrible de enterarse que él no había sido mi primer novio.

La verdad es que esos “novios” o primeros empates, o como quieras llamarlo, son de los mejores recuerdos. Uno se da cuenta que el ser humano cambia de tamaño. Pero la conducta en general cambia muy poco.

En mi caso, recuerdo que como a los cuatro años en el preescolar había un niñito que se llamaba Ciro. Recuerdo que hubo una fiesta por carnaval y escogieron una Reina. Un rey. Y un príncipe. Ciro y yo queríamos ser el rey y la reina, y estábamos convencidos que lo seríamos. Pero al final del día nombraron a otra.

Mi primer triángulo amoroso. Todavía tengo en mi álbum una foto donde salen Ciro en su trono, con la reina al lado, que se llamaba Jennifer, y yo sentada a los pies de Ciro. Mi cara de tristeza era todo un poema. Con ese puchero tan clásico de la infancia, y con los mismos ojos marrones de pájaro herido que pongo hoy en día cuando algo no anda bien. Ciro se agacha y me pone la mano en el hombro. Intentando consolarme, como diciendo “esto no significa nada para mí, yo a la que quiero es a ti.”

Pero la verdad es que eso para uno no es ningún consuelo. A ninguna edad. Uno quiere ser la oficial. Así seas la amante. Así no seas la que sale en le periódico, te convences que a la que quieren más es a ti. Es por eso que uno escucha cosas como “en realidad el no deja a su esposa porque es muy complicado, pero a la que quiere es a mí.”

Las mujeres no nacemos para ser la princesa de ningún cuento. Nacemos para ser la reina, así la corona sea de plástico, hecha en casa, y nos toque ponérnosla nosotras mismas.

Eso también me recuerda una amiga de mi mamá que con más de setenta años se consiguió un novio de 68. La verdad es que ella estaba feliz. Le decía a mi mamá cosas como, es que me siento de 15. Todo muy cuchi. Yo la verdad es que me moría por preguntarle si le había pedido el empate al estilo “¿Quieres ser mi novia?” O si directamente le había clavado una lata.

Nunca se lo pregunté, pero, lo que sí supe fue que el hombre se fue un día para una convención de trabajo fuera de la ciudad. Cuál sería la sorpresa de la mujer al encontrarse al novio en la playa, con otra. ¿Cómo el tipo no se imaginó que ella iría a la misma playa? La verdad es que me imagino que a los 68 había perdido la práctica. Se confió. La señora indignada, le terminó delante de todo el mundo, no sin antes echarle un jugo de parchita en la cara. La verdad es que esta mujer es lo que yo quiero ser cuando sea grande.

Mis sobrinos se la pasan hablando de sus amores de colegio. No hace mucho mi sobrino dejó a una niña que estaba a punto de convertirse en su novia porque le mandó un pin y ella no le contestó. Mi hermana alarmada le dijo que no podía ser tan drástico. “A lo mejor la mamá la castigo, o se le echó a perder el teléfono.”

Efectivamente días más tarde comprobamos que la mamá le había quitado el blackberry a la niña porque se había portado mal. Y el castigo le costó el novio. Yo le decía a mi hermana, qué increíble como hay cosas que uno hace que de repente cambian el destino.

A lo mejor si la niña hubiese tenido su blackberry, le contesta a mi sobrino. A lo mejor se empatan. Se enamoran de verdad. Pasan juntos todo bachillerato, hasta que en quinto año meten la pata. En este momento mi hermana pega un grito de horror y todos nos reímos. Y yo sigo, de allí nace un niño. Eres abuela. Mis papás bisabuelos. Y otra de mis hermanas dice, y seguramente son felices, porque la mayoría de las parejas que meten la pata terminan siendo felices.

Sí. Pero eso no pasó. Le quitaron el teléfono y ya nunca sabremos si esa era la mujer de su vida, por más que muchas viejas repitan que lo que es del cura va para la iglesia.

Me pregunto ¿qué habría pasado si yo hubiese sido reina del carnaval?

2 comentarios:

Ira Vergani dijo...

jaajaj si eres novelera, casi haces abuela a tu hermana!

yo chama me deje de esos what if y trato de concentrarme en el hoy!

Beatriz E Moreno dijo...

Yo lo que quiero saber es DONDE ESTA CIRO??? Eres todavía su amiga?? Sabemos donde esta?? Yo tu me voy a buscarlo, no sea que el este del otro lado del monitor escribiendo en su blog del que no sabemos su existencia de la nina que slipped away.