viernes, 9 de julio de 2010

Yo



Hoy el tema es nada. Hoy es uno de esos días en los que no provoca nada. Ni café. Ni chocolate. Ni comer. Ni hablar. Ni escribir. Ni leer. Aunque más temprano que tarde me vuelven a dar ganas de leer.

Son días en que lo cuestiono todo. Lo pienso todo. No sé qué será lo correcto o lo incorrecto. Me provoca salir. Me provoca entrar. Me provoca irme. Me provoca quedarme dónde estoy. Y me pregunto, ¿qué coño hago yo aquí? ¿Quién soy yo en medio de todo esto?

Entonces creo que me tocará regresar a lo básico. Al punto de partida. Porque hay veces que lo toca es renacer y empezar de nuevo.

Estatura mediana. Piernas cortas. Más cortas de lo que me hubiera gustado. Ojos grandes. Canción: brown eyed girl. Boca grande, perfecta para una persona que no atina muy bien con lo que dice. Fito Paéz dice: el tiempo me ha enseñado a callar. Y yo todavía estoy en el nivel I, me falta mucho para obtener el certificado.

Siento miedo de la autoridad y considero que la ensalada y el ejercicio son mucho más que un placer. Un deber. Aunque por alguna razón como tomate. Me encanta el tomate. Y aunque no parezca podría vivir sin chocolate, pero no sin tomate. Le tengo miedo a los aviones. Miedo no. Terror. Hay algo de las alturas que no me gusta. Tiendo a pensar siempre en fatalidades. Y mientras más vieja me pongo peor. Es el mal de las imágenes y lo rápido que puedo construir escenas en mi cabeza.

A veces me gustaría ser parte de una comedia romántica. Es que creo que la vida es mucho más sencilla en una película mala, que en una película buena. Creo que a veces la gente me toma por alguien que se cree demasiado culta, cuando en realidad yo estoy segura que no sé nada. Me espantan las carteras caras y desconfío de la gente que se llena de cosas de marca. No soporto que otras personas vengan a definirme o criticarme. Mucho menos sin conocerme. Me considero rebelde. Pero en un modo muy extraño, porque me cuesta mucho decir que no. Yo siempre digo que sí.

Un amigo argentino una vez me describió como “una hippie con otro sentido de la moda.” No porque sea fashion. Para nada. Sino porque en términos de moda no soy hippie. Pero sí creo en la libertad. Creo que cada quien debe hacer y ser cómo mejor le plazca. Creo en el perdón. Creo en el karma. Creo en no hacer a los demás lo que no quieres que te hagan a ti. Creo que la felicidad son momentos. Creo en la soledad, pero también creo en la compañía. Creo en decir lo bueno. En repetirlo hasta el cansancio. Creo en el amor. En las agarradas de mano y en los besos sobre un puente.

Creo en la arena, en la playa. Creo en el mar. Creo en bailar solo, en leer solo, en caminar solo, en comer solo. En tomarte un café contigo y nadie más. Creo que si logras irte de viaje como Dios te trajo al mundo. Solo. Logras hacer cualquier cosa. Al final también te irás de este mundo solo.

Me gusta la amistad. Me gusta lo dulce. Me gusta comer porque me provoca, y no comer porque no me provoca. No me gusta que estén viendo qué tengo en mi plato. Mi plato, y sobre todo mi merienda es de las cosas más privadas que tengo.

Me encanta un masaje. Un spa. Me gusta ser mi propia hada madrina. Pero también soy mi peor crítica, y sé que no hay nadie más dura que la tipa que se me queda viendo con cara de reproche del otro lado del espejo.

Hay protectores solares que me sacan pepas en la cara. Se me ponen los cachetes rojos porque tengo la piel sensible, pero a la hora de esconder la pena tengo piel de cocodrilo. Soy muy extrovertida, pero cuando algo me da pena me pongo mínima. Soy como una cochinilla. Puedo imitar sesenta mil acentos distintos, y creo que mi personaje favorito para imitar es Martha Colomina.

No soy chavista. Ni comunista. Ni derechista. No me gustan los extremos. Ni los absolutos. No me gusta obligar a nadie a pensar como yo, porque no me gusta que me obliguen, pero reconozco que a veces hay cosas que me cuesta entender porque otras personas las piensan, o las hacen. Como las mujeres que andan por el mundo con el pelo tapado. Sé que es una creencia y una tradición, pero aún así. No me gustan los rasgos que se acercan a ningún tipo de totalitarismo.

Yo creo en imposibles. Yo me comí el cuento completo de Disney. Me gusta la literatura infantil. No renuncio a ser niña por nada del mundo. Me choca la extrema seriedad, la solemnidad, las ceremonias, y las poses. Si no sé algo lo pregunto. Si no entiendo algo lo digo. Adoro la compañía de mi perro. Pero con el tiempo he llegado a entender que al gato también hay que quererlo. El perro lo busqué, el gato llegó a mí.

No me gusta esperar a que las cosas me lleguen. Soy sumamente atorada y no tengo mucha paciencia. Aunque para ciertas cosas dejo el tiempo pasar. De repente me salen, no sé de dónde, unas filosofías que le dan espacio a las cosas. Yo entiendo que todo tiene su tiempo y su momento. Que hay cosas que no son de la noche a la mañana. Simplemente hay que dejar que las aguas tomen su curso.

Amo lo libros. No concibo la vida sin ellos. Así como no puedo vivir sin mi cuaderno. No se lo enseño a nadie y me da mucho miedo pensar que alguien lo vea. Así como me dan miedo las cucarachas o los adioses. Así como me da miedo la oscuridad. No paso de los seis años cuando de truenos se trata. Hago una mueca de susto. Las únicas veces que me he montado en montañas rusas he gritado a todo pulmón ¿para qué me monté? Aunque admito que me bajé muerta de risa.

Creo que si vas por la vida con el corazón abierto, y eres sincero, al final, todo sale bien. Aunque estoy Clara que bien y perfecto no son lo mismo. Creo que la paz está dentro de uno mismo, y sólo tienes que mirar en tu interior y encontrarla. Sólo que hay a veces que se requiere de cierta valentía para mirar dentro de uno mismo, porque allí pueden haber cosas que no queremos ver.

Lloro por todo. Aunque no derramo lágrimas por las cosas importantes. Me marcó el día que me dijeron que las sonrisas son un escudo. Porque yo siempre me río. Pero sé que estoy guardando cosas adentro que me cuesta mucho mostrar, aunque nada más este blog parezca precisamente la prueba de lo contrario. Suelo llegar tarde a todos lados, y es por eso que debo parar de escribir, porque ya estoy tarde.

7 comentarios:

Doña Mar dijo...

Manu realmente tienes talento para escribir. Este de "nada" como dices es una muestra.Me parece estupendo como relacionas ese nada con tu propia descripción. Sigue deleitandonos con tus escritos. Ah por cierto, felicitaciones por tu muestra de fotografía. Estaré pendiente. Saludos

César Arango dijo...

verga, de pana mis respetos!!! ya soy tu fan número el que tu quieras jejeje... pero trata de revisar mucho las palabras que pones demás que no van acorde con la frase. tal vez esto lo escribiste rápido y lo que te llegaba a la mente jeje... pero antes de publicar revisa. si te da tiempo jeje. pero lo haces muy bien!!! exito.

Manuela Zárate dijo...

Doña Mar, tan bella. Les sigo avisando de la expo. Aquí seguirán. En una semana me voy y les iré contando paso a paso en dónde estoy. A ver si alguien adivina, jaja.

César. Gracias. De verdad. Tienes toda la razón. Yo estoy tecleando y después es que estoy pensando. Y me pasa que a veces, te juro, escribo palabras tan rápido, que no las he procesado y ya estan tipeadas. Me pasa por ejemplo, cada vez que quiero escribir Manuel, se me va la A y me queda ManuelA. Jajaja.
Me pasó con el creo QUE...ya limpié ese párrafo.
Saliendo de nuevo tarde, a la tarde vuelvo a revisar.

César Arango dijo...

jejeje dale. aqui estamos pa ayudarnos jeje. cuidate.

Ira Vergani dijo...

De acuerdisimo con Doña Mar, eso de no tener ganas o ideas y lograr esto es digno de admiracion, asi que keep it up!

Michelle Durán dijo...

¿ Sabes que ha llegado a molestarme ? , que luego de que escribo algo en mi blog, la mayoría comenta : "ay , me identifico contigo, yo también hago eso, yo también soy así, yo también TODO lo que tú dices/haces".
Eso molesta. Es como un afán de caerte bien .
Y en este caso, hoy , luego de haberte leido , creo que seré yo la que caera en ese perfil .
De hecho siento cierta similitud entre tu manera de escribir y la mía .
¡Y basta!
Sólo quería mencionarlo.

¡Saludaciones!

Coraline dijo...

Me gustó muchísimo este post; uno d emis favoritos q he leído en tu blog; tal vez porque se trata de ti o tal vez porq me siento identificada con muchas cosa so tal vez porq me doy cuenta de las muchas cosas q tenemos en común o quizás por una combinación de todas las anteriores.

Creo que vales mucho y mucho es poco; vales muchísimo y me siento muy feliz de haberme cruzado un día con este, tu blog.