martes, 3 de agosto de 2010

Mi Deseo en Tu Primer Cumpleaños

Hoy hace un año que naciste. Hace un año que te tuve en mis brazos por primera vez. Y lo primero que te dije fue "Hola Preciosa. Bienvenida."


Bienvenida. No hay una mejor palabra para lo que tú has sido. Yo no tengo sino que darte las gracias en este día. Generalmente uno termina dándole las gracias a los padres. Pero yo teniéndote a ti me doy cuenta que es al revés, porque a través de ti yo aprendo cada día lo que es la vida, y descubro una nueva forma de ver el mundo.


No te puedo decir qué clase de mamá soy. Sólo sé que te amo y que hago lo mejor que puedo. Sé que voy a ser intensa, porque esa es mi naturaleza. Y te lo aviso desde el primer cumpleaños, aunque todavía no lo entiendas.


Sé que te voy a llamar mil veces en un sólo día. Sobre todo cuando algo en tu mirada o en tu voz me suene a que quizás no todo esté bien. Me vas a contestar con impaciencia, y vas a pedirme que no te llame tanto. Me dirás que no hace frío, que no hace falta un sweater. Me pedirás que no te trate como a una niñita, que si tienes hambre puedes arreglártelas para comer. Que sí. Me dirás que sí. Que me has dicho mil veces que estás bien. Y los que estén contigo te dirán que no trates así a tu mamá, y sentirás algo de culpa, porque sabrás que te quiero. Te quiero como nada en este mundo. Y eso en el fondo, te va a dar la seguirdad que necesitas para hacer cualquier cosa que te propongas en tu vida.


Verás a lo largo de los años que generalmente la gente se preocupa por cosas sin importancia. Por lo que no trasciende. Verás que te preguntan por lo material. Por lo tangible. Por los novios. Por las carteras. Verás que te alaban si estás flaca, y te mirarán con reprobación si tienes unos kilitos de más. Si llegas a ganar un sueldo millonario te considerarán alguien exitoso, y si andas por ahí con ropa de marca, aún más.


Muy pocas personas te preguntarán cúantas veces has llorado. O más aún, a cuántos has hecho llorar. Pocos te preguntarán si logras dormir tranquila. Si haces lo que te gusta. Si sientes paz al mirarte en el espejo. Qué responderías a la pregunta ¿Vale la pena vivir? Cuántos abrazos has dado. ¿Cuántos besos? Cuántas ayudas negaste que no te costaba nada dar. Cuántas sonrisas regalaste devolviéndole a alguien, sin que lo supieras, la esperanza en los hombres. Cuántas veces fuiste indiferente, hasta abyecta, y cuántas veces te entregaste por completo sin pensar en las consecuencias, y cómo te sentiste después.


No. Casi nadie pregunta eso, ni siquiera a sí mismo. Porque la mayoría de la gente tiene demasiado miedo a enterarse de esas respuestas. Menos aún te las hace a ti. El ser humano es de temer. Es el más peligroso de los seres. De todo lo que habita este planeta, es lo que más potencial tiene de hacerte daño. Y aunque no debes vivir jamás presa del miedo, el daño te lo hará, y cuando te lo haga, no te aflijas demasiado. Es normal. No te dañan por dañarte a ti. Te dañan porque son así.


Pero tú hija. Tú sí debes hacerte todas esas preguntas. Porque si no te gustan las respuestas. Si estás viviendo por los demás y no por ti. Si estás valorando tu éxito por lo que tienes y no por lo eres, entonces, lamento decirte que tienes mil razones para romper a llorar, y no te queda otro remedio que analizar tu vida y comenzar de nuevo. Pues nada vale más la pena que tu propio corazón. Y no es que seas egoista y te lleves al mundo por delante, es que si tu corazón no late a plenitud entonces estará vacío y no tendrá nada que dar.


Yo te escribo estas cosas en tu primer año, porque es lo que siento ahora y lo que estoy viviendo. Porque al verte crecer día a día he ido descubriendo claves para vivir. Tú no entiendes de colores de piel, ni de formas de pensar. No discriminas ante nada. No mides las expresiones de tu amor. Ante la frustración lloras y te empeñas en conseguir lo que quieres. Y ante la felicidad dejas que la carcajada se estrelle contra quién sea. Eres capaz de bailar cualquier canción, y si tienes miedo refugias tu carita en un pecho que sabes que te quiere con locura.


Hasta la cosa más sencilla tiene algo interesante. El mundo es un lugar para explorar. La arena. El mar. La calle. El sonido de las motos. Los olores. Los sabores. El chocolate amargo. El dulce. El melón. La pimienta. Los animales. La textura de los pelos de cualquier perro es una aventura. Una mano. Una mano es la herramienta ideal para agarrar cuando uno camina a lo largo de cualquier calle. Y de ahí te agarras, para no caerte o para volverte a levantar cuando no has podido evitar la caída.


Tengo que agradecerte hija porque me has permitido experimentar el amor más grande que puede sentir un ser humano. El amor que he mas dado es el universo entero, es de las dimensiones de la eternidad. Y lo más hermoso de todo, es que ha ido creciendo con el tiempo. Es un amor que nació el día que naciste tú, pero que ha crecido contigo. Pues también me has enseñado que las madres no son las que tienen un hijo, son las que van creciendo con él.


Ha sido una maravilla ir aprendiendo contigo. Y te pido que me sigas teniendo la paciencia que me has tenido, porque para eso ha servido y servirá tu amor, para que tú también perdones mis errores. Pues la verdad, mi miedo ante la maternidad es que nadie debe, ni puede, enseñarte como hacerlo. Es algo que se vive.


En un año de vida tu me has enseñado más de lo que yo había aprendido en 31 que había vivido sin ti. No sé qué harás de mí en los que están por venir. Espero que sigas inspirando poesías y prosas, y fotos que reflejen cómo vas abrazando la vida y cómo la vamos abrazando nosotros a través de ti.


Cuando ibas a nacer, AL dijo que serías "la niña que va a cambiar el mundo." Y por alguna razón algo me tenía convencida de que eso sería así. Tú eres la niña que va a cambiar el mundo. Recuérdalo, sobre todo en esos momentos en que la duda se esté apoderando de ti y amenace con echar por tierra todos tus sueños. En esos momentos, dile a la duda, dile a aquellos que no creen en lo imposible, que el mundo se cambia en un instante. Que el mundo ya lo has cambiado, una y mil veces. Y si no, que le pregunten a tu madre, porque ella puede dar testimonio.


Desde que naciste he hecho mil cosas contigo que había hecho antes sola. Hemos estado bajo los mismos cielos de Caracas. Bajo lluvias que me han mojado toda la vida. Hemos caminado parques que yo conocía de niña. Hemos visto noches caer y amaneceres llegar. Nos hemos recostado del perro, para demostrarle cuanto lo queremos.


Se podría decir que desde el espacio la Tierra se ve igual que el 2 de agosto de 2009, cuando todavía no respirabas fuera de mí. Pero desde que retumbó el sonido de tu voz Clarissa, en Caracas a la 1 de la tarde de hace un año, el mundo. Mi mundo ya no fue igual. Lo cambió algo. Alguien:Tú. No lo olvides nunca.


Mi deseo en este primer cumpleaños: Que nunca olvides que si tu mundo deja de ser color de rosa, o te compras unos lentes o una caja de colores. En otras palabras, que nunca dejes de soñar.

12 comentarios:

Astrina dijo...

(puchero de me aguanto la lágrima porque estoy en la oficina)
bellisimo tu post. Feliz cumpleañospara Clarissa, la niña que va a cambiar el mundo =)
un abrazote!

Manuela Zárate dijo...

Jeje. Gracias mi Astri! Besitos.

Coraline dijo...

llegué hasta "Sé que te voy a llamar mil veces en un sólo día. Sobre todo cuando algo en tu mirada o en tu voz me suene a que quizás no todo esté bien." me puse a llorar y no pude continuar...

cómo es que tienes esa habilidad de escribir como si fuese uno mismo el que estuviese describiendo lo que siente?

eres increible.

Ira Vergani dijo...

Manuellllllla, Clara un dia como hoy: felicitaciones otra vez a ella y a ti. Felicitaciones por ser mama, por vivirlo con la intensidad que reflejan estas palabras, por dejar que la vida te cambie y por crecer cada dia como mama. Que homenaje tan bello para tu gorda. Un abrazo

Anónimo dijo...

Espectacular... mis lagrimas lo dicen todo... tambien soy mama de un bebe de 8 meses y cada palabra la senti y la vivi, uno aprende en cada segundo que se pasa con ellos... Es increible como uno los llega a amar en tan solo sus primeros minutos de vida y en ese instante aprendes que no puedes y no podras vivir sin ellos...
Que manera tan deliciosa de escribir!
Feliz cumpleanos Clarissa! Y felicidades por la mama que escogiste! Que cumplas muchos mas!

rgv333 dijo...

Clarissa. Cuando no quieras hablar con tu mamá, porque es una ladilla, escríbele. Es buenísima.

Manuela Zárate dijo...

Gracias a todos por sus comentarios. Me tocó llorar a mí, la verdad es que no paré de lagrimar escribiendo y releyendo. Es grande lo que uno siente por los hijos, y cómo te llenan la vida a medida que van creciendo.

Rgv333...jajajaja. se lo voy a guardar. Eso sí, como por el comentario escuche "ay mamá tú si eres ladilla" le vas a tener que escribir una composición que explique por qué no le hablas así a tu mamá, jajajaja.

Gracias, de verdad. Creo que no se dan cuenta la falta que a veces me hacen sus palabras. No tienen una idea. Muchos cariños.

Zulma dijo...

Wuaoooo, me dejaste sin palabras. Que escrito tan bello! tan sentido y genuino. Reflejaste impecablemente el sentir de una madre. Lo disfruté muchísimo! Tengo ya 26 años siendo madre y ese sentimiento no se quita jamás, así te digan: "mamá ya yo soy grande", "soy una profesional", pués la sigues llamando y le sigues preguntando: qué te pasa? para dónde vas? quien te trae? es así, tan cual lo describes. Feliz Cumpleaños a tu hija.

Ora dijo...

Que belleza Manu. Ese amor debe ser el más puro del mundo, el más incondicional y el que definitivamente no espera nada a cambio.
"El ser humano es de temer. Es el más peligroso de los seres. De todo lo que habita este planeta, es lo que más potencial tiene de hacerte daño." Esta frase es para Clarissa y para todos, es demasiado cierta. Siempre nos hacemos daño, aunque no queramos. El chiste es perdonar y continuar.

Coraline dijo...

Ahora sí. Ahora sí pude terminar de leer aunque me tocó tragar grueso para poder llegar hasta el final. Creo que jamás en mi vida había leído algo tan bonito y tan sincero escrito de una madre para una hija. Eres increible y tu hija es muy afortunada.

Matilde Amorell dijo...

Que belleza!!! (con los ojos aguados) Que regalazo le has dado a tu beba! Sin palabras. Felicidades a las dos.

Manuela Zárate dijo...

Zulma, Ora, Coro y Mati, gracias, gracias de verdad por sus comentarios. Tanto el post como las palabras de ustedes aquí me aguaron los ojos. Se los voy a guardar a la pioja también! Y sí, me da risa porque a veces le digo a mi mamá. "ma, tengo 31 años, tranquila yo resuelvo que voy a comer..."Jejej.

Besos, se les quiere.