miércoles, 18 de agosto de 2010

¿Qué nombre le pondremos?

Hoy es uno de esos días en que me provoca ser oficinista. Sí. Oficinista. No sé en qué oficina, ni haciendo qué. ¿Yo les conté de la vez que trabajé de recepcionista? Sí. "Tal y Tal buenos días." No. No lo pongo en el curriculum, y no duré mucho. Prefería trabajar en la librería LEA, donde me gastaba todo mi sueldo comprando chucherías, sobre todo las gomitas agrias en forma de gusanos, yo agarraba esa bolsa y a lo Eros Ramazzotti le decía, gracias por existir.


¿Para qué coño me inventé que podía ser escritora? No sé. Hoy es uno de esos días en que se me olvida. Para poder justificar la computadora blanca al lado del café con leche grande a las diez de la mañana un miércoles, en mitad de un café lleno de turistas y amas de casa. Gente de vacaciones y gente que mata el tiempo porque no tiene nada que hacer.


Mentira. Una de estas señoras no es ama de casa, tiene una de las tiendas que están a dos puertas del café. Yo quiero ser ella. De verdad, Dios, dentro de unos años ¿puedo ser ella? Anda no seas malo, di que sí.


Tiene una cartera de esas enormes con un aro dorado, a lo mejor es de mentira, pero no me importa se le ve espectacular. Es flaquísima, tiene el pelo como Heather Locklear en Melrose Place, un poco pajoso, pero no importa, igual le queda bien, lo tiene amarrado como en un moño que no es moño. No es doña Florinda para nada, es "salí apurada esta mañana y soy tan bonita que, who cares si no tengo el pelo perfecto." Se conserva esta vieja. ¿Tendrá un dermatólogo al que va todos los meses? ¿Cirujano plástico? No sé. Le podría preguntar, pero no me lo va a decir. Sonreiría y diría "en esta ciudad uno se encuentra con cada loco que ni te cuento."


Tiene una chaqueta que es de blue jean mezclada con gamuza. Esta señora tiene pinta de que si no es soltera lo que tiene es un novio. Esta señora seguro ha terminado y le han terminado cuarenta veces. Seguramente sale un día de aquí y se encuentra a un tipo y le dice "¿Qué coño haces tú aquí? ¿Qué parte de no te quiero ver más no entiendes?" Ellos nunca entienden no te quiero ver, en cambio, te quiero ver sí que lo entienden. Entienden que te quiero ver significa, me largo.


Esta señora tiene unos Levis, tienen la etiqueta roja que está en el bolsillo de atrás. No tengo los lentes puestos, pero está suficientemente cerca como para haber leído que eran Levis. Son rectos, ni tubito, ni pata de elefante, sino de vaquero, pero vaquero de verdad y lleva una botas marrones, gastadas. La señora se para porque va para su tienda, tiene un cuerpazo. Sí, quiero ser así cuando sea grande, ¿qué comerá ella? Si me dice que es vegetariana y no come chocolate me tiro al río, yo soy un Tiranosaurio Chocohólico.


La señora tiene una camisita blanca, con otra camisita arriba, es una señora pava. Todavía le queda bien. ¿A qué edad pasas a ser una vieja hoy en día? No sé. El otro día le dije a mi mamá, sabes que oficialmente eres una vieja loca. No se ofendió, nada más me dijo, tú sí eres rata. Yo le dije. Sí soy rata, pero te lo tengo que decir para que estés clara. Cuando tienes mi edad y dices chocancias estás "en esos días," y cuando se tiene tú edad y dices chocancias eres una vieja loca. Hay una etiqueta para todo. Como en el supermercado, si no la sociedad colapsa, no lo inventé yo.


Esta vieja del café ¿qué es? ¿Premenopaúsica chic? No sé. Pero yo quiero ser ella cuando sea grande. De verdad que parce la novia del vaquero de Marlboro. Seguramente le dijo "no amigo, ni de vaina yo me voy a mudar a esa granja de mierda a ver el techo de madera mientras tú persigues vacas. Yo tomo leche pasteurizada y no se hable más del asunto. Cuando pases por la ciudad me llamas y nos vamos a tomar algo." Cuando sale con alguien se acuerda del vaquero de Marlboro, y cuando le termina también, a lo mejor hubiera sido más feliz en la granja aquella. ¿Quién sabe?


La señora agarra su cartera y se va para su tienda. Está más interesante la historia de la señora que la novela que tengo que borrar y empezar de cero. Bueno no es tan grave, pero tengo que cambiarle una cosa central que hice mal. De bruta. De anormal. Pero me va a retrasar. Qué vaina. Qué arrechera. Me provoca pararme en la mitad de la calle y gritar varios coños y de las madres, y vergas y qué arrecheras!!! Pero por aquí pasan algunos niños y me da pena, además no sé cómo lo vaya a tomar la policía.


Alguien dirá "llévense a esta loca." Y yo contestaré indignada "yo no estoy loca. Sólo estoy arrecha." Y justo cuando dices eso te encierran por loca, porque los locos son como los borrachos, lo primero que hacen es negar su estado. Así que ni modo. Mejor me quedo aquí sentadita y lo escribo. Aquí voy: "Coño de la madre! Verga! Qué. A-Rre-Chera. Me da. Tener casi que empezar de nuevo." Ni modo. A veces la vida es así. El metro acaba de pasar por debajo este edificio y mueve todo, como una especie de temblor.


Insisto. Mucho más fácil ser oficinista."Sí Ingeniero, ya se lo redacto." Redactar cartas es perfecto. Empiezas con "Por medio de la presente nos dirigimos a usted".... y terminas con "quedamos de usted" Multinacional que Paga una Mierda de Venezuela C.A. Se lo pasas al que la firma y listo. Yo soy una tigra con esas cosas, las puedo hacer en ocho minutos. Además tipeo a la velocidad de hormiguero.


Estoy haciendo una lista de pistas sobre la ciudad. Mañana o pasado la pongo. Ahorita voy a llorar por mis 119 mil caracteres (46 páginas, que tengo que empezar a reacomodar) Aprovecho. Pregunto, qué nombre les gusta más ¿Sebastián o Fernando? Mi problema es que los dos me caen bien.


Sebas, lo quiero y lo amo. Fer..."there was something in the air at night, the stars so bright Fernando." Claro, depende de la persona, pero sí les cuento mucho más, les cuento toda la historia y la historia todavía se está contando. En fin...es buena gente, puede ser cualquiera de los dos la verdad. Los Sebastianes y los Fernandos son lo máximo.


Bueno children. Sigo que hay deadline y no sé si voy a llegar. Susto.


Llega una voz ronca del bar. Pérate. Hay un loco de pelo gris y rulo que habla solo. No estoy tan mal, yo hablo sola, pero no en lugares públicos. No. Pérate. El tipo está leyendo. Tiene tres libros sobre el counter del bar, encima un paraguas como de bacterias. Y lee con su voz ronca, estilo Larry White. Le sabe a mierda el mundo. Suena Sultans of Swings en la radio. El hombre baja el libro, toma un sorbo de te y se mueve con el ritmo de la música. Sigue leyendo.


No sé por qué, pero este hombre me hace pensar que todavía tengo esperanza. Justo escribo esto y agarra sus cosas y se va. Es el destino, que me quiere decir algo.

6 comentarios:

Ora dijo...

Empieza de nuevo, no importa, estás haciendo lo que te gusta. Prefiero Fernando. Sebástian es pana también, pero es el nombre de moda por aquí. En unos años, en los salones de clase, cuando digan Sebastián van a decir "presente" como 15 carajitos a la vez. Fer es perfecto.

Anónimo dijo...

Sebastian se parece al prota de una novela escrita por alguien de nombre Manuela, la verdad a mi me suena, me pega y mira que me encantan las historias he leido y oido miles...
Por otro lado, el Sr que entró de último al cafe y leia en voz alta, y parecia loco me encantó como personaje para la historia que estoy escribiendo yo.
Saludos Manu. Bendiciones a Clarissa
Soy una de tus fans, bajo perfil pero lo soy...
Mandy

Iralyn Valera dijo...

Le apuesto a Sebastian.

Ira Vergani dijo...

Pa hacer la cosa mas complicada a mi me gusta Fernando, tiene mas personalidad, es como mas de hombre, Sebastian es nombre ahora de bebe, de carajito.

Este post me encanto, disculpame por disfrutar las consecuencias de tu arrechera, pero pude sentirla en cada palabra, la frustracion se vive en este post. De las emociones intensas como la arrechera salen cosas buenas, metele el pecho al arreglo y tranquila que va a quedar mejor, con un toque hasta cinico quizas

Yo de pana o soy bruta o poco creativa porque de pana que no tengo ni idea de donde estas, Has descrito varias cosas de NY pero hay algo con las horas que no me cuadra... no se....

Anónimo dijo...

Yo digo que si no es Argentina entonces America no es, definitivamente es Europa

Manuela Zárate dijo...

Gracias Mandy, por leerme y por las bendiciones para la pioja. Suerte con tu historia!
Sigo pensando lo del nombre. Vamos a ver. Ambos son bellos, lo único es que no me puedo quitar la canción de Abba de la cabeza. No sé, yo digo que soy malísima con los nombres.
Tranquila Ira, no eres bruta...lo bueno del juego es que traten de adivinar...por ahí algo se colará que les hará decir...aaajaaaaa...yo digo que es aquí porque sí. Un par me escribieron diciéndolo. Muy cómico porque una amiga que tenía años sin ver me escribió y me dijo, estás aquí...y no me lo vas a creer pero en dos semanas voy para allá. Así que un reencuentro muy lindo gracias a la blogosfera...:D