domingo, 28 de noviembre de 2010

Saludos Bloggosfera

Ando un poco perdida. Escribiendo. Escribiendo. Escribiendo. Escribiéndome. Escribiéndote. Escribiéndole. Escribiéndonos. Pensando. Borrando. Recordando. Purgando. Urgando. Revisando. Inventado. Imaginando. Siendo. Dejando de ser. Decidiendo. Volviendo. Gritando. Callando. Escondiendo.

Me quedan pocas fuezas para bloggear, la verdad es que todo se me va en los dos proyectos en los que he decidido concentrarme. De haber sabido que esto iba a hacer así me hubiese metido a bombero. Ahora entiendo por qué pasé tanto tiempo tratando de hacer otra cosa. Tratando de dedicarme a algo que fuese más de todo y menos esto.

Esto desgasta emocionalmente hasta el punto que no hay cómo explicarlo. A veces me queda al alma como si fuese una pasa. Sacada de una esas cajitas rojas. Negra y arrugada. Escudriñarse uno mismo, meterse en distintos papeles es algo muy complejo. Uno se encuentra y se pierde, se encuentra y se pierde.

A veces me siento como el mar. Otras rígida como un árbol. Otras inestable como la arena. Otras más como una magdalena. Uno se siente que es todo y nada.

No me falta mucho, pero todavía no he terminado. Sigo aquí. No me he ido. Es lo que les quería contar hoy. Me tengo que para de esta silla porque los períodos de escritura son tan intensos que no aguanto ni la espalda, ni los ojos.

Ahí vamos. Cada día falta menos.