martes, 24 de mayo de 2011

¿La Culpa es de la Hamburguesa?



Esta mañana leí en un artículo que hay un grupo de gente en Estados Unidos, mejor dicho 550 organizaciones, pidiendo a Mc Donald´s el fin de la famosa Cajita Feliz. Alegan que hay una epidemia de obesidad infantil y que el juguete dentro de la caja promueve dicha enfermedad. La compañía por supuesto se defiende, diciendo que sus alimentos son de buena calidad, las porciones adecuadas y que trabaja en campañas de publicidad responsable

Dicho sea de paso estas organizaciones se han puesto en contacto con otras empresas como Pepsi-Cola y Coca-Cola, según ellas otras grandes culpables del contagio que ha habido en los últimos años de culos enormes, brazos que podrían ser piernas, barrigas colgantes y todo lo demás, diabetes, enfermedades del corazón, cáncer.

Veo todo esto y la verdad es que no dejo de pensar en la pobre Cajita Feliz, en si es la pobre hamburguesa, quien tiene la culpa. Claro que hay que reconocer que la comida de Mc Donalds puede ser cualquier cosa menos sana. Puede ser que la calidad sea buena, cosa que también es discutible, pero nadie que esté pensando en adelgazar puede decir razonablemente, “voy a hacer la dieta Mc Donalds.”Yo personalmente tengo casi siete años sin pedir mi combo favorito, el de pollitos, porque la última vez que lo hice a finales del 2004 pasé 48 horas sin poder probar bocado.

Recuerdo el famoso documental aquel de Super Size Me, y la verdad es que he visto pocas cosas más idiotas en mi vida. Era para decirle al hombre, “dale, ahora vamos a hacer un documental en el que sólo comes lechuga y tomates hidropónicos durante un mes y vamos a ver qué te pasa.” Se iría al otro extremo de la balanza, se le volvería mierda todo el cuerpo igualito, la hemoglobina por el suelo, pérdida de masa muscular, y para de contar, porque al final del día si no se mantiene un equilibrio en la comida, uno se hace daño.

El punto es que la dieta es algo personal. Comer o no comer es una decisión que uno toma. Si no he ido a McDonald´s en todo este tiempo es porque no he querido. Es más una vez fui y como quería perder el peso del embarazo mi esposo comió y yo no. Punto. Y eso que me moría de ganas y me costó una tragedia griega aguantar el olor de las papas.

Pero era una decisión mía, no de la foto tentadora de la hamburguesa. Eso sería como demandar a Polar porque la foto de Norelis Rodriguez con las pechuga que explota y el culo imposible hicieron que el majerete que te invitó a cenar tratara de manosearte los cocos con demasiada insistencia (dejemos el tema violación de lado).

Es decir, no se trata de concientizar a la gente, de que las personas entiendan que no pueden comer McDonalds todos los días, como el idiota del documental, sino se trata de echarle la culpa a cualquier cosa, a quién sea, menos aceptar que uno tiene la responsabilidad.

Y sí, como mamá sé lo que es un chamo llorando por un juguete, o por una galleta, eso no quiere decir que no puedas decir que NO, y establecer un límite. Yo ahora que soy mamá me trato de hacer lo posible porque la pioja coma cosas buenas, que tenga un balance en lo que come y no meterle ideas en la cabeza como “qué asco los vegetales.” Pero tampoco es que entonces voy a dar de gritos cuando hay una papita frita cerca, ni a ver con cara de odio a la mamá que deja que sus hijos coman galletas.

Al final, el truco en la vida es buscar un equilibrio. Darte permiso para disfrutar de vez en cuando y establecer tus propios límites. Pero culpar a otro de los excesos que cometes me parece francamente peligroso. No digo que estoy de acuerdo en la publicidad que dice que la ensalada que tiene 33 gramos de grasa es buena, eso es otra cosa.

Si te parece que Mc Donalds no es bueno. No vayas. Hazle publicidad en contra si quieres. No lo recomiendes. Pero si engordas comiendo Cuarto de Libra con Queso, o si tu chamo se engulle tres cajitas de Chicken McNuggets, al menos reconoce que la culpa no es del payaso, ni del juguete, ni de la cajita, ni mucho menos de la hamburguesa.

3 comentarios:

Ira Vergani dijo...

siiiii, por fin encuentro a alguien que diga las cosas como son porque la mayoría de la gente culpa a las compañías y se olvida de un ligero detalle: la libertad de decir que si o que no...esa no quiero cederla! Yo que he luchado y lucho con mi peso asumo mi barranco con dignidad y no le echo la culpa a más nadie que a mi misma!

Facility manager dijo...

Hola Manuela, que alegrìa leerte nuevamente. Ya ves, la comunidad blogger h servido para hacer famosos. Ahora tu, cada vez en la radio; me imagino que tendras tu programa pronto y Toto ahora es un escritor famoso. Tanto le dimos al blog que lo publicò. Yo, modestamente tambien escribo mi librito, a ver si ve luz este año.,
Un agran abrazo,
Alberto
Facilitymanager

Manuela Zárate dijo...

Así es Ira, uno es quien controla, dentro de lo que puede, eso...pero al final el rollo es de uno. Y de uno solito.
Facility!!!!!!! Tanto tiempo! Ánimo espero ver ese libro prontoooooo!

Cariños a ambos.