viernes, 3 de junio de 2011

Cortos Interruptus: Si vas a pensar, que sea por ti mismo.


Ayer recibí una de esas que yo llamo “cadenas de fanático.” Esta mañana, no eran ni las ocho y ya estaba recibiendo otra más. La cadena en cuestión habla de una película que se llama Cortos Interruptus, la cual no he visto y mucho menos sé de qué trata. Sólo sé, que a juzgar por lo que dice esta cadena, muestra a Cristo y sus discípulos como homosexuales y no debo verla. Más bien debo defender mi Fe e ir cine por cine exigiendo que no la pasen, que la gente no la vea o algo por el estilo.

Confieso que me no sólo me desagrada esta actitud, me asusta. No entiendo con qué autoridad voy a ir a casa de alguien a decirle: no veas esta película porque contradice algo que yo considero sagrado. Es decir, no pienses por favor, piensa como yo, es que puede que no lo sepas, pero yo tengo la verdad en la mano.

No puedo. Detesto los fanatismos y se me hace casi imposible respetar a un fanático por definición (fanático: entusiasmadamente ciego por algo). Yo creo con ojos abiertos y yo trabajo, yo escribo, yo lucho por abrir ojos, no por cerrarlos. Por hombres ciegos es que el mundo está como está. Nos va a pasar como a aquel personaje de Stephan Sweig que mata a su hermano porque ciego en la batalla no se da cuenta a quién le está clavando la lanza.

Mi problema con el fanatismo es que en la gran mayoría de los casos viene precedido por la ignorancia. Por aquello que Chimamanda Adichie llama, “el peligro de una sola historia” (comentado en el blog hace tiempo). El fanático generalmente se deja llevar por un sentimiento, por una pasión, incluso por alguna vulnerabilidad que tiene su base en una experiencia freudiana. Como el que anticatólico furibundo que no soporta ver a una monja porque en el colegio la Hermana Anunciata le insultaba o hasta le propinó una tunda por mala conducta.

Me considero creyente, y de hecho rezo todas las noches, pero no tengo el más mínimo respeto por los religiosos de cualquier tipo que fustigan a los agnósticos o a los ateos. No respeto a los fanáticos del deporte que se agarran a golpes a las afueras de un estadio, porque me gritaste en la cara que tu equipo era el más grande. No respeto a los fanáticos de la política que no pueden abrir su mente para reflexionar sobre un idea, ni mucho menos respeto a los que se declaran fieles creyentes de sistemas democráticos sin tener la menor idea de cómo funcionan, por qué, ni bajo qué conceptos, motivo por el cual su comportamiento termina por ser el menos democrático.

Me pregunto, de esas personas que están pasando la cadena de Cortos Interruptus ¿cuántas han visto la película? ¿Cuántas se sentaron a discutirla? ¿Por qué tengo que impedir que los demás la vean si dar mi propia lectura?

Si algo me ofende hago dos cosas, o miro hacia otro lado y no le doy importancia, o si realmente considero que debo defenderme, contesto la ofensa con ideas. Uno no puede olvidar que lo cortés no quita lo valiente. De nada me sirve que la gente crea en algo que yo digo simplemente porque viene de mi boca, sino que lo crean porque se identifican con algún planteamiento que hago.

No creo que Dios, ni Jesucristo, ni Alá, ni Buddha, ni ningún sabio o maestro esté interesado en una corte de focas que no piensa por sí misma. No creo que para eso nos fue dado el intelecto. Se supone que lo que nos diferencia es nuestra capacidad de reflexión, y lo que es más, lo que nos hará una sociedad realmente avanzada será nuestra capacidad de tolerar a aquellos que no ven las cosas como nosotros.

Sinceramente me preocupa ver mensajes de gente inteligente que no es capaz de pararse un momento a pensar: déjame ver de qué trata esto antes de ponerlo en mi boca como una verdad.

Es algo que uno ve todos los días, como la gente que no ha pisado un barrio en su vida y dice que en los barrios a la gente no le duele la inseguridad, o la gente que pasa cadenas virales en las que se afirma que un producto tal o cual da cáncer y no tienen ni idea de medicina, incluso la gente que todavía jura que hay una droga que se llama burundanga y que si te la ponen en la piel te pueden controlar, y jamás le preguntaron a un médico serio si aquello era cierto (la burundanga debe ser inhalada o ingerida, pero por roce con la piel nadie te va a drogar.)

Ciertamente en la vida uno debe tener Fe ciega para algunas cosas, sobre todo para las que no podemos controlar, porque sin duda que no todo tiene una explicación. Como las tragedias o nuestra propia mortalidad. Sin embargo, hay muchas cosas que sí la tienen, sobre todo las que involucran a otras personas, su reputación, su destino.

Hacer afirmaciones sin saber de lo que se habla es el colmo de la ignorancia. Es lo más peligroso que existe y no, no lo apoyo.

Así que lo siento por quienes me pasaron la cadena. No pienso decir ni “ñe” sobre esa película antes de verla. Y aún cuando la vea, si siento que su mensaje agrede a una de mis creencias, escribiré sobre eso y buscaré la forma de rebatir ese mensaje, pero jamás exhortando a que quienes me lean o me escuchen se hagan una idea de ella que no venga desde su propia experiencia.

Como dicen por ahí, “piensa, piensa, eso sí, si vas a pensar que sea por ti mismo.”

6 comentarios:

Doña Treme dijo...

Este post me encantó. Especialmente porque esta mañana me llegó la misma cadena de alguien quien vive en Chile y dudo que haya visto la película.
Aquí, parece que pensar duele, o cuesta dinero. La gente mata por alguien que le traiga las soluciones, no por aprender a buscarlas por sí mismos.
20 ptos!

royery dijo...

Pensar. Una palabra. Tan fácil de hacer, muy buen post!

@LeonaCaraquista dijo...

Friend post extraordinario! You are onfire!!!

Hasta te hice #ff jejeje (mi manera no cursi de felicitarte!)

Besos

Anónimo dijo...

Me gustó mucho el análisis que das. Tambien soy creyente y también me llegó la cadena. Pero quiero ver primero de qué trata la película y luego emitir opinión.

Anónimo dijo...

Para mi cuando se habla de Jesus el que murio por mi en una cruz, se debe hacer con respeto yo preguntaria han leido la biblia saben lo que dice, dices que no se debe hablar de lo que no se sabe eso te diria a ti, dices que eres creyente por eso te invito a que leas primero la palabra de Dios y luego saques tus propias conclusiones. Para mi solamente con el hecho de que lo quieran hacer ver como homosexual (cosa que es contraria a lo que dice Dios en su palabra) es suficiente para no verla.

Manuela Zárate dijo...

Gracias a todos por sus comentarios. Gracias Leona, vi tu #ff! Muy agradecida.

Anónimo 2: en primer lugar, si supieras que he leído bastante de la Biblia, sobre todo el nuevo testamento, reconozco del antiguo no tanto. No entiendo eso qué tiene que ver.

La verdad no sé si en esa película ponen a Cristo como un homosexual, o si esa fue la interpretación de alguien. Si me animo a verla y veo eso, pues expresaré mi desacuerdo, pero con propiedad.

Así como no me gustó que lo pusieran como el esposo de María Magdalena en un libro llamado el Código da Vinci, el cual sí leí y sí vi la película, y sobre eso siempre expreso mi opinión. Creo que además fua una treta ridícula de un "bestsellerista" que quería vender más libros causando polémica.

Mi punto es que estamos demasiado acostumbrados a formanos opiniones infundadas. Y no sólo en cuanto a una película, sino en todo...si lo dijo fulano en Globovisión debe ser verdad, otros lo creen porque lo dijo Chávez. Poca gente habla con números en la mano o con pruebas, la mayoría repite cosas son saber. Es más, lo de que robaron en el cine del Sambil el otro día es mentira, pues averigue con una persona que trabaja en Cines Unidos. Alguien mandó un tweet y un periodista sin corroborar la fuente lo retwitteo.

Mi punto es que de pensamiento crítico y analítico, tenemos cero.

¿Y sabes qué es lo peor? Que muchos de esos católicos furiosos (no lo digo por ti tal vez si has hecho algo) no han salido a escribir cadenas cuando han llamado al Cardenal demonio y se han metido con la Iglesia. Es más, ¿dónde está esa "defensa" de la Fe, ahora que han mutilado y profanado figuras como la de nuestra patrona la Virgen de Coromoto?

Es más hago mea culpa pues yo tampoco he escrito nada y debería hacerlo.

La verdad, si no quieres ver la película porque no te interesa ni siquiera averiguar si es cierto o no, estás en todo tu derecho, sólo digo que antes de tomar algo por una verdad hay que ver bien las cosas. Y más si la fuente es una cadena de blackberry.

Que quede claro que en ningún momento estoy defendiendo que retraten a Cristo como homosexual. Nada más lejos de mi intención.