lunes, 6 de junio de 2011

Preguntas de Una Tarde Cualquiera


¿Qué es la otredad? ¿Qué significa aceptarse y tolerarse? ¿Por qué en este mundo en que está tan de moda la paz interior, la autoayuda, el movimiento ecologista, la protección de los derechos humanos, la igualdad, la inclusión y todo eso, pareciera que el racismo está más latente que nunca? ¿Por qué pareciera que mientras más tratamos de convencernos de que somos iguales más diferentes nos vemos?

¿Por qué nos creemos educados cuando no sabemos nada? ¿Por qué nos creemos con autoridad para juzgar a los demás cuando nadie nos ha dado esa potestad? ¿Vamos a seguir creyendo que los estereotipos son verdad? ¿Realmente es tan difícil aceptar al que no piensa como nosotros? ¿No cabe la menor posibilidad de que en algunas cosas estemos equivocados?

Yo he visto fotos que mienten. Realmente lo he visto. Así que no. Una imagen no vale más que mil palabras. Una imagen vale lo que vale, dependiendo de quién la hizo, por qué la hizo y qué pretende hacer con ella. Las mil palabras valen lo que quien las dice o las escribe puede y quiere lograr con ellas. Te pones a ver y mil palabras no son mucho. Mil palabras no son nada. Este post tiene 570.

¿Por qué decimos amar una cosa y somos incapaces de defenderla? ¿Por qué el miedo a lo desconocido? ¿Por qué siempre tomar la palabra de otro como una verdad? ¿Por qué nos cuesta tanto hacernos una opinión propia? ¿Por qué siempre atacar en vez de defender?

Nos la pasamos atacando, linchando, juzgando, fustigando. A veces parece que viviéramos en una especie de coliseo romano, sin tigres, sin sangre y sin gladiadores, pero con las mismas ansias de devorarnos unos a otros. Déjame ver cómo hago para que quedes en ridículo, déjame ver cómo hago para caerte encima a ti por haberte equivocado. A ver si alguien se fija en tu error y el mío pasa desapercibido.

¿Por qué seguimos creyendo en mitos y leyendas? ¿Por qué seguimos copiando modelos equivocados? ¿Por qué nos cuesta tanto aceptar la realidad, si lo que nos está carcomiendo no viene de afuera sino de algo corroído en el alma?

¿Por qué es tan difícil dar paso? ¿Darle una silla a una señora? ¿Decir buenos días? ¿Entender que la señora malhumorada que te atiende está despierta desde las tres de la mañana y no sabe si va a volver viva a su casa? ¿Por qué nos jactamos de ser felices cuando no lo somos?

¿Por qué nos juramos amor eterno cuando somos mortales? ¿Por qué es tan duro resignarse a que el tiempo ha pasado y las cosas no son como antes? ¿Por qué no empezamos por reconocer que antes tal vez era una mejor versión de ahora, pero no éramos felices y por ende no podíamos saberlo? ¿Por qué no terminamos de aceptar que siempre podríamos estar peor?

¿Por qué nos cuesta tanto dar? ¿Por qué nos empeñamos en creer que podemos ser valientes y patanes? ¿Por qué las mentes tan cerradas? ¿Por qué el fracaso es tan temido? ¿Por qué hay que maquillarse siempre? ¿Por qué no ser sinceros de vez en cuando? ¿Por qué el miedo a ser uno mismo? ¿Por qué vanagloriarse en frivolidades todo el tiempo? ¿Por qué no aceptar de vez en cuando que los héroes hacen falta?

¿Por qué ser tan poca cosa? ¿Por qué resignarte a morirte sin ser nadie?


¿Por qué el miedo?

5 comentarios:

Nina dijo...

I loved this!

Toña dijo...

Me encantó! Comparto TODAS tus preguntas aunque me falta una que me hago todos los días de Dios y aún no tengo respuesta :(

Ira Vergani dijo...

you are reading my mind lately

Miriam dijo...

Porque siempre podemos sonreir a un niño
Porque a podemos darle a todo un sentido

Manuela Zárate dijo...

Gracias Nina. A tu orden.
Toña! Qué difíciles son las respuestas.
Ira, jaja...I have powers :D
Así es Miriam.

Gracias chicas por sus comentarios. Cariños!