jueves, 16 de febrero de 2012

Día 11: Un Cheque en Blanco


El Disco del Día es de Millionaires de James.


Conoces a alguien. Empiezas a salir. Le cuentas tus problemas, las cosas que has vivido. Pronto estás escuchando opiniones, buscando apoyo y dando consejos. Sigue pasando el tiempo y ya salir no es más salir, ya es algo casi tácito. Sobreentendido. Son compañeros. Escuchas señales de aprobación y reclamos. Convives. Tus decisiones, desde la más pequeña hasta la más trascendental se ven afectadas por ese otro. Estás en una relación. Y no hay cheque en blanco más grande, que el que entregas al que se convierte en tu pareja.


En esta sociedad de igualdad de géneros, en la que las mujeres usan pantalones y salen a trabajar tan duro como los hombres, a veces nos gusta creer que las relaciones no son "lo que eran antes." No gusta creer en mantener la individualidad, los mismos parámetros de vida que teníamos cuando estábamos solos. Y también nos gusta creer que la mujer pisada, anulada, es cosa del pasado. A veces pensamos que eso de las relaciones abusivas no es con gente de esta generación. Parece algo atávico y absurdo. ¿Quién se va a dejar pegar e insultar en pleno Siglo XXI? ¿Quién va a dejar que venga otro a decirle cómo vivir?


Pero basta ver a una cantidad enorme de mujeres que han pasado o que están en relaciones en las que dejan de ser ellas mismas. No se visten igual. No hablan igual. No tienen amigas, y si las tienen son las que mantienen un estilo de vida similar al de ellas. No tienen hobbies, ni trabajan, así se hayan matado junto con el resto de sus promociones en la universidad. No viajan solas (¡ni pensarlo Dios! ¿a quién se le ocurre?). Incluso cuando uno habla con ellas, uno descubre en sus comentarios la forma de pensar de su pareja. Y uno se pregunta ¿a dónde fue a parar la persona que conocí?


Claro, en cierta forma esto nos pasa a todos cuando estamos en una relación. Pretender que tu pareja no te va a cambiar es como pretender que vas a seguir siendo en quinto año el mismo niño que entró a bachillerato, o que si te ascienden en el trabajo no vas a cambiar. Eso es pedir demasiado, es muy poco realista y muchas veces genera tensión en las relaciones. Todas las experiencias nos cambian, pero la de tener una pareja muchísimo más. El tema está en no perder la esencia. En no dejar de ser uno mismo. Cambiar y dejar de ser quién uno es son cosas totalmente diferentes.


A cuántos de nosotros no nos ha pasado que guardamos una camisa que amábamos y nos poníamos un día sí y otro también, porque una pareja llegó un día y dijo "eso te queda horrible." Razón por la cual detesto ese tipo de comentarios del que tengo al lado. La regla de oro debe ser, a menos que sea una cosa que da pena, pues como dice un querido amigo, lo importante en la vida es no dar pena, qué necesidad hay de decirle a alguien que no se ve bien, si el otro se siente a gusto.


Estudiando en el taller de Roberto muchas veces me tocó ver gente que dejó de hacer cursos o paseos porque a la pareja no le gustaba. Entre otras cosas porque los viajes eran mixtos y se le pone mucha presión a las mujeres. Tengo muy buenos amigos en el taller de Roberto, la verdad es que en ningún curso, ni paseo, al menos en mi caso, he pasado momentos de incomodidad. Como todo en esta vida, es cuestión de actitud. Si vas en plan de cacería, probablemente vas a cazar. Si vas en plan de aprender fotografía, vas a aprender fotografía. El que está buscando aventura, porque necesita un tercero, porque la relación se le viene encima, ya no ama, se siente solo, lo va a buscar en dónde sea, a la hora que sea.


Una vez, hace ya varios años, estando casada con otro señor y siendo una mujer aplastada por el peso del elefante que fue aquella relación, estaba con una amiga tomándome un café a eso de las diez de la mañana, y mi amiga de repente me dice "la verdad es que en este momento mi esposo puede estar con otra y yo no tengo manera de saberlo. Si te pones a ver. ¿Cuántas veces no ha salido de la oficina para ayudarme a hacer algo? De que se puede escapar, se puede escapar. No me sirve de nada llamar al directo porque siempre me puede decir que estaba reunido, que había bajado a tomar café, cualquier cosa. No me queda otra que confiar."


Aunque al final del día yo pienso que en su mayoría los cachos son como los hijos. No se pueden esconder, siempre terminan saliendo por algún lado. Pero al menos en un principio a uno no le queda más remedio que confiar en el otro. O corres el riesgo de hacer de sospechas y paranoias tu vida. Sé de gente que es así, tanto hombres como mujeres, que llaman incesantemente, persiguen, acosan, y eso destruye la relación tanto o más que un cacho. Siempre digo que si me están montando cachos, al menos prefiero guardar mi dignidad. Hay demasiadas cosas productivas que hacer en esta vida, para perder el tiempo persiguiendo a otro.


Además, si te los van a montar, te los van a montar, así te operes las lolas, así vayas al gimnasio todos los días, así le pongas un detective privado, así te ganes un Nobel, así seas una mamá modelo, así cocines divino, así ganes millones. Nada de lo hagas va a impedir que alguien que está en plan de infidelidad lo haga. Salvo una cosa, que esa persona en efecto sea digna de tu confianza y por principios, por respeto a ti, pero sobretodo por respeto a sí mismo, sea capaz de decir "no vale, estoy en una relación, y la verdad es que no me siento cómodo. Lo siento, pero de aquí no pasa."


Mi mamá y mi papá tienen cuarenta y nueve años de casados. Han tenido momentos en que uno los ve y les dice, panitas, divorciénse. No creo que existan las relaciones en las que todo es hermoso y color de rosa, y nunca hubo pleitos, y nunca nadie se cuestionó, ¿no estaré mejor solo? Porque además, siempre él o la de al lado se va a ver mejor. Porque no se levanta con uno, porque uno no se levanta con esa otra persona y no tiene el problema de "es que tu carro me está trancando, será que te puedes vestir rápido o ponerte una bata e ir a moverlo?" La cotidianidad y su carga es una mierda, y para sobrevivirla hay que aplicar mucha inteligencia emocional y además la de Lady Gaga, reinventarse. Tener algo que hacer, no hay nada peor que el ocio para la vida en general, pero más aún para la vida en pareja.


En todo caso, mi mamá siempre dice que ellos han durado tanto por muchas razones, pero que hay una que es clave, la confianza. Ella nunca ha dudado de lo que dice mi papá y viceversa. Ambos han trabajado mucho, y sí cómo no, a veces fueron fines de semana. A veces fueron noches. Y la verdad es que jamás se dieron motivos para dudar. Nunca hubo paseos raros, ni llegadas a las mil. Están juntos lo más que pueden, pero también se han respetado su espacio. Por más que a veces a mi papá le molestara que mi mamá trabajara tanto. Lo cierto es que en el fondo siempre terminó por sentirse orgulloso de lo que ella hizo, y creo que eso alimentó mucho su relación.


Los hombres se quejan a veces de que las mujeres estamos demasiado ocupadas y no tenemos tiempo. Que falla el manicure, o el desayuno tocó sánduche y no hay nada para cenar. Pero como le digo yo a mi esposo, el día que pasemos un mes y mi tema de conversación sea todos los días, "adivina a quién me conseguí en el mercado." o "estas calabacitas las metes en el horno, les pones la crema y listo, la verdad no me tomó nada de tiempo hacerlas." Ese es el día en que la cosa va a empezar a peligrar, porque yo te conozco y sé que esa clase de mujeres te aburren a morir.



Por eso es que la vida en pareja es tan delicada. Por eso se sufre tanto, porque cuando te enamoras, cuando estás en una relación, por más que digas que no lo vas a hacer, es inevitable darle al otro sobre tu vida, un cheque en blanco.

4 comentarios:

LeonaCaraquista dijo...

Protesto en mayuscula, negritas y subrayado el que uses a Lady Gaga y no a Madonna (que es la reina del reinventarse).

Estoy 100% de acuerdo.

Una relacion de pareja es un cheque en blanco. Y como cualquier "titulo valor", puede ser que te lo den sin fondos.

Y te jodiste.

Cualquier parecido del comentario anterior con mi realidad NO es coincidencia.

Jesús A. Meza Morales dijo...

me gusta

Manuela Zárate dijo...

Tienes razón Leone, pero te confieso algo, Madonna me cansa un poco. Pero sí, imposible quitarle el mérito que tiene.

La mayoría de las veces la cuenta sobra la que se gira el cheque, se queda sin fondos, sobre todo si uno de los dos no trabaja para mantenerla llena.

En fin.

Gracias Jesús. Un saludo.

Manuela Zárate dijo...

*Corrijo: Leona