martes, 18 de diciembre de 2012

El Maestro y Margarita de Mihail Bulgakov


Hace un  par de semanas tuve la oportunidad de descubrir uno de los libros más bellos que he leído. El Maestro y Margarita de Mihail Bulgakov. En este libro el diablo llega a Moscú y se le presenta a dos literatos que están discutiendo sobre la inexistencia de Jesucristo. Lo que comienza a suceder a partir de allí es una serie de eventos que dejan al lector atrapado, casi hechizado por una narración que a veces da miedo. Miedo de verdad. 

Este es un uno de esos libros que cuesta leer antes de dormir, porque entonces te da miedo apagar la luz, sientes que poco a poco la narración, los eventos, los personajes se van metiendo en tu vida. Y sí, tal vez peco de decir algo absurdo, pero puedo jurar que cuando llegué al segundo capítulo yo sentía que el libro se escribía para mí. Que era mágico. Que lo que estaban narrando tenía que ver con mi vida y que se iba escribiendo a medida que yo avanzaba. 

Además está una novela paralela, una novela dentro de la novela, que trata sobre Poncio Pilato y lo que este vivió cuando Jesús es condenado a muerte. La belleza de las descripciones y ese punto de vista al que no estamos acostumbrados, es algo que lo deja a uno sin aliento. 

No voy a arruinar el final, pero sólo  les digo que es uno de los finales más bellos que he leído. Al final, los personajes terminan por atraparlo a uno, independientemente de los prejuicios que uno pueda tener con una figura como la del diablo. 

Pero quizás, lo más bello de este libro, es la historia central, la historia de amor, un amor entre dos personas, una que escribe y otra que lo ama, y además lo ama a través de su obra, le ayuda a vencer los miedos y a enfrentar los fantasmas y a entender que los demonios, cuando uno los ve de cerca, no son tan malos. 

Lo único que me llamó la atención de este libro, es que a pesar de un par de escenas que tenían algo de corte erótico, no hubo sexo. Me pregunto por qué Bulgakov habrá tomado esa decisión, además de que el tema del adulterio no es visto como pecado, sino más bien como algo socialmente reprochable. Es curioso. ¿Será que es verdad? ¿Será que no es pecado? 

No sé. Pero por lo pronto pecado sería dejar de leer esta maravilla de obra, de personajes fascinantes y de escenas que uno por más que haya cerrado el libro no puede olvidar. 

Tenía años que no hacía un viaje literario como este. 

2 comentarios:

Maiskell dijo...

Amé ese libro! Maravilloso!

Eduardo Arias dijo...

Si usted tiene un libro y película favorita, podria indicarnos cuales son? Seria un favor que nos haría para apaciguar nuestra curiosidad.

Saludos.