martes, 30 de abril de 2013

.26 Estos son mis sueños


Vamos a besarnos.
Vamos a besarnos a ras del suelo.
Vamos a besarnos como quien abre las alas.
Vamos a hacer veinte millones de lenguas de viaje espacial.
Vamos a perdernos en la oscuridad de nuestras cuevas. Húmedas. Profundas. Inagotables.
Vamos a besarnos con sudor, lágrimas y otros fluidos que nos diluyan llevándonos a un estado que sólo nos permita volar.
Vamos a luchar boca a boca.
Vamos a darnos respiración cuerpo a cuerpo.
Vamos a entrelazarnos, cada uno por su lado.
Vamos a sentirnos desde nuestra propia isla.
Vamos a invadirnos. Vamos a tomar posesión, sin olvidar jamás la lucha por la independencia.
Vamos a someternos al yugo de las manos.
Vamos a llovernos. A evaporarnos.
Vamos a despertar amigos, enemigos, monstruos y guerreros imaginarios.
Vamos a desmontar el mito de la realidad.
Vamos a domar estrellas fugaces. A espantar caballos alados.
Vamos a mirar a los ojos al ser que convierte la carne ardiente en piedra fría, y vamos a demostrarle que hay deseos que no se apagan ni con la ira, ni con la desdicha de los dioses.
Vamos a acostarnos sobre brasas. Vamos a revolcarnos sobre las aguas. Vamos a resucitar a los vivos.
Vamos a estrellarnos contra el cielo. Vamos a derribar muros de aire. A habitar un castillo de dragones dormidos, de monstruos domados, de espadas enfundadas, de lanzas rotas.
Vamos a recorrer planetas soñados. Vamos a crear mundos. Vamos a rechazar nuestra humanidad. Vamos a asumir la condición de dioses.
Vamos a encerrarnos entre paredes incapaces de contenernos.
Vamos a penetrar fantasmas.

¡Vamos a besarnos!
Con pecado.
Con perdón.
Con olvido.
Con necesidad.
Con angustia.
Con calma.
Sin pasado.
Sin promesa.
Vamos a besarnos.  
Cavando un túnel hasta salir en un planeta inhabitable para todo ser, excepto nosotros.

¡Vamos a besarnos!
Mi boca.
Tu boca.
Y el infinito. 

lunes, 29 de abril de 2013

Estos son mis sueños: .31


.31

Esa noche entregué la felicidad que me quedaba. 
Ya no había lugar para mí en tus ojos. Tu memoria me condenó a la nada.

Entonces, las estrellas se secaron. Las constelaciones se disolvieron. Orion soltó su escudo. Los peces se detuvieron perplejos. Pegaso se posó sobre sus patas delanteras y enterró su cuerno. Cassiopea renunció a su belleza con una mueca de amargura. Junto con las osas, bajaron los canes, el cisne, Hércules, el delfín, el cuervo, Perseo, la Virgen, Vulpécula, el Pez volador, el pintor, la serpiente. Una procesión de dioses vencidos, de bestias resignadas, de guerreros perdidos, fue bajando del cielo, con una marcha fúnebre en el pecho.

Esa lluvia celestial fue un réquiem para un corazón desierto.

Sobre esas arenas me dormí. Arropada por las lágrimas de la Via Láctea, para soñarte una última vez, pronunciando antes una oración de renuncia por las almas de estrellas difuntas.

Yacen aquellos sueños.
Mis sueños.
Sueños de la piel que no te daba,
en un camposanto de estrellas.

En un camposanto de estrellas,
enterré la felicidad que me quedaba.

domingo, 28 de abril de 2013

Autorretrato - ciego corazón




Este corazón seco, incapaz de otro amor, agotado y solo,
este corazón de precisa prepotencia,
este corazón que ya no llega a la mirada,
este corazón cancelado y cambiado por una especie de helada ternura,
planeó mis iras, proyectó cada aspecto de mis entusiasmos.
Queda el rescoldo de viejas complicidades y el placer de la tarde solitaria
mientras la lluvia se repite:
es cómica la futilidad de toda agonía;
estamos solos.
Este corazón sin sed, este ciego corazón no distingue ya entre el paraíso y el desierto.


Jaramillo Agudelo, Darío






jueves, 18 de abril de 2013

Jueves

Hoy voy a trabajar en el libro y en la promoción de lectura. Porque Venezuela hoy más que nunca necesita lectores. Muchos piensan que la promoción y la educación de lectura no son urgentes porque, "toman mucho tiempo", "son cambios que se notan generaciones mas tarde". Yo difiero, la educación y los libros transforman a los hombres, y no es que me lo han contado, lo he vivido, lo he visto. Si no fuese así, la cultura no fuese un pilar fundamental que atacan los regímenes autoritarios. Si no fuese así, no se hubiesen encargado tantos autócratas de dejar su huella a través de la cultura. Así que aquí hay mucho que hacer. Yo los invito, si quieren hacer país, antes de mandar una cadena recomienden un libro, antes de intentar convencer a alguien con un discurso, convénzanlo con un libro. Es a través de ellos que se genera el pensamiento crítico. Necesitamos gente con ideas propias. Es entonces cuando seremos una sociedad blindad ante discursos vacíos. Repito: Hoy más que nunca Venezuela necesita LECTORES.

miércoles, 17 de abril de 2013

Breakfast at Tiffany´s



Cuando uno lee a Truman Capote uno siente que más que leyendo un texto está viviendo lo narrado. Es así de vívido.  En el caso de Breakfast at Tiffany´s es como si uno fuese un vecino del edificio en el que vive Holly Golightly, que en silencio participa y se entera de todo, se forma su opinión y toma partido.

Creo que Holly Golightly es uno de los mejores personajes que he leído. Te identificas con ella y al mismo tiempo la rechazas, porque es un juego entre la moral y sus propios principios, que te lleva a sentir que si bien por un lado hace cosas que uno considera totalmente reprobables, la respetas porque es fiel a sí misma. Es una mujer con convicción. Decidida. Que no teme, que siempre busca una salida a las adversidades sin renunciar a su alegría. Es ligera en todo sentido, como lo sugiere su apellido. Desde su peso hasta su vida sexual. Holy Golightly es una maravilla, y digo esto sin que me quede nada por dentro, me enamoré de Holy Golightly, aun siendo heterosexual, primera vez que me enamoro de una mujer en literatura. Este personaje tiene algo irresistible.

Además de los personajes, entre los que no he mencionado al narrador identificado como “Fred”, que ama a Holly, pero es gay, de modo que su amor tiene algo de esa devoción en la que no entra la atracción sexual, tal vez por eso yo siento lo mismo. Además de eso, está la historia en sí, que es maravillosa. Los giros que Capote le va a dando a la trama son sencillamente geniales. Uno se da cuenta de cómo un narrador puede mostrarnos algo extraordinario, como una historia pude parecer casi fantástica, absurda, y a la vez ser tan llana. Los personajes siempre hacen algo que uno no se espera y reaccionan de forma tal que justo cuando creías haberlos descifrado, hacen algo impresible.

Además Capote tocas temas profundos, desde el nacionalismo, hasta los devíos de un sistema legal, hasta temas de moralidad, como el matrimonio, la fidelidad, la prostitución, la relación entre criminales y su lado más humano, la forma en que Holly desarrolla una amistad con un mafioso que está preso, Sally Tomato, y que usa a Holly para enviar mensajes en código a su gente, es de esas cosas que lo dejan a uno pensando, en la ingenuidad, en la humanidad, en cómo nos comportamos como ser humano y cuáles son las consecuencias de nuestras acciones.

Y ese tema literario que tanto nos atrae y del cual parecemos no cansarnos jamás, que es el amor. El amor en sus distintas formas, pero sobre todo es la búsqueda de los personajes por el amor propio, por aceptarse a sí mismos, por logar ese “llegar a ser quienes son”, como decía Píndaro.

Disfruté muchísimos este libro, y tiene tal vez una de mis citas favoritas, esa sobre seguir siendo uno mismo, “quiero seguir siendo yo cuando me levante un día y tome el desayuno en Tiffany´s”.

Bravo Capote y donde quiera que estés gracias por habernos regalado esta maravilla. No digo más sobre la historia, porque cualquier cosa que diga la arruinará, y de verdad quiero que lean este libro. Es de esos que son para leerlos más de una vez. 

¿Qué hacer hoy?



Uno sale a la calle y pareciera que todo está normal, pero hay algo que delata que la ciudad está más anormal que nunca. Es como un velo que lo cubre todo. Incertidumbre, mezclada con desconfianza, angustia, esperanza, miedo, determinación, firmeza, convicción, ansiedad, tristeza, pero sobre todo impotencia.

Me siento mínima dentro de esta ciudad. Veo y oigo cosas. Siento que tengo que responder de alguna manera. Quiero gritar. Pero tampoco quiero gritar. Y sé que no debo, no puedo gritar. Entonces no sé cómo expresarme. De verdad. No sé cómo. Pero todo mi ser me impulsa a dar una respuesta. A lo mejor por eso no me puedo despegar del twitter. Porque a veces siento que es el único espacio. Es de lo poco que nos queda, ¿por ahora? ¿mientras tanto? ¿a partir de hoy? ¿todas las anteriores?, uno ya ni sabe.

Me siento perdida. No sé qué hacer. No se si la vida sigue. Si el tiempo se detuvo, aunque parezca que sigue pasando. No sé si el mundo se acabó o es que apenas comienza. Es una emoción nueva cada cierto tiempo, dependiendo del último acontecimiento o quien acaba de hablar en la televisión.

Nunca me había sentido así después de un proceso electoral, y después de 14 años de los mismo, uno se acostumbra y no es fácil el cambio. Por un lado esto era lo que estábamos esperando, liderazgo unido, convencido, firme, y una parte de mí lo agradece, lo apoya, y se llena de esperanza.

Uno se llena de ideas que no ayudan, y uno pasa por una montaña rusa emocional, en la que un minuto te imaginas que el futuro es prometedor y otra que es un callejón sin salida.

Nada de esto es fácil. Uno tiene que apelar a la resiliencia varias veces al día. Por la familia, por uno mismo. Por la vida propia que también pasa. ¿Me pongo a trabajar? ¿Voy al médico? ¿Hago mercado? ¿Qué pasa con nuestras vidas diarias? ¿A dónde las van a conducir? ¿Ahora cuál es el proyecto?

No sabemos casi nada. Y como diría mi papá, lo único más difícil que predecir el futuro es cambiar el pasado. Puede que mañana…hoy era un mañana que jamás imaginamos que llegaría. O tal vez sí lo imaginamos, pero lo creíamos improbable, y aquí estamos.

Sin embargo hoy más que nunca creo que tenemos que trabajar y yo en lo personal considero que el trabajo por la educación, la cultura y la promoción de lectura cobra más importancia que nunca. Y al menos por un rato hoy, trataré de aportar mi granito de arena a eso.  Ahí está mi lucha. Es lo que puedo hacer por el momento. Es la mejor forma de ayudar. 

lunes, 15 de abril de 2013

Por qué esta vez es distinto



Por primera vez desde diciembre de 1998, pasa una elección presidencial y yo no siento que el mundo se acabado. Después de cada victoria chavista no podía escuchar mucho tiempo el discurso del balcón del pueblo. Por más que a veces la victoria aplacara un poco los ánimos combatientes del líder y este tomara un discurso más conciliador. No me sentía incluida. No me sentía en casa. Me acostaba pensando si realmente este era mí país, o si la cigüeña había tenido un simple error de mapas el día que yo nací. Sentía que esto no era mío, que el discurso no era para mí, que el presidente no me tomaba en cuenta, ni le importaba, un ciudadano no ciudadano.  

Lo más fuerte de estos catorce años ha sido el tener que acostumbrarnos a vivir desde el miedo. Hemos adoptado el miedo como el sentimiento que rige todas nuestras acciones. Poco a poco hemos comenzando a temer por todo, hasta por cosas tan básicas como si podremos ir al mercado y conseguir lo necesario para manejarnos el día a día en nuestras casas. Además está el miedo a perder la vida, en manos de otro que por distintas razones no la respeta, en total impunidad. Miedo a las autoridades que uno nunca sabe cómo van a actuar, ni bajo el imperio de qué instrumento, puede ser la ley o el capricho, todo depende. Miedo a perder el trabajo. Miedo a emprender un proyecto propio. Miedo a hablar con la gente porque no sabes quién te está oyendo. Miedo a la pérdida de valores. Miedo a exigir derechos de cualquier tipo. Miedo a tomar posición. Miedo a la pérdida de valores. Miedo. Miedo. Miedo por todos lados. 

Miedo a perder lo que tenemos y peor todavía, miedo a no poder construir lo que soñamos. 

Durante catorce años, a excepción de dos elecciones, cada vez que terminaba un proceso electoral el miedo bajaba como a caudales. Miedo además mezclado con impotencia y rabia.  

Por primera vez yo no siento eso. La sensación es muy distinta. Porque anoche el que se dice ganador no ganó. Y  por más que lo dijo, en algo que no pareció un discurso de alguien que le habla a la masa que lo eligió, sino más bien a un grupo de gente al que le ruega que traten de aguantarse de una media verdad, sus palabras no sonaron creíbles. 

Por primera vez en catorce se dice a viva voz lo que por tanto tiempo hemos querido escuchar: que no vamos a aguantar más abusos de poder. Y es importante señalar, que no es el primero en decirlo, que ya varios líderes como María Corina Machado se lo venían pidiendo a la Mesa de la Unidad, basta de seguir de rodillas, basta de aceptar todo lo que nos imponen. Aquí lo que tiene que prevalecer es la verdad. Y eso para mí vale más que cualquier boletín anunciando incluso lo que yo quería escuchar. Porque la verdad es que hasta incluso de eso hemos podido desconfiar.  

Aún con todo el ventajismo, del fraude, que no es nada más cambiar el resultado, fraude es sencillamente irrespetar la ley, y creo que no hubo un solo día de campaña en que el candidato oficialista no violentara la normativa electoral, comenzando porque no se separó de su cargo. Aún con la presión, el abuso de poder, el hecho de que el chavismo estaba de luto, en un momento en que emocionalmente lo que buscaría era mantener la conexión con su líder, por más que el candidato nombró a Chávez, una, diez, cien, más de mil veces, usó su foto, su voz, su imagen, por más que se utilizó el chantaje emocional, y se presionó a todo nivel, desde a quienes participan en una misión, hasta quienes tienen negocios con el gobierno, por más que llamaron y amenazaron, por más que ayer se violentó la norma con el voto asistido, con motorizados dando vueltas, con un Plan República con órdenes de no dejar mucha gente en las auditorías, a pesar de controlar todas las instituciones no se logró una victoria contundente. 

Hoy por primera vez amanecimos con un sentimiento distinto. El país realmente no compra el proyecto oficialista. Tal vez sea triste, y la parte de negativa de eso nos ha costado muy caro, pero creían en la utopía de un hombre. Un hombre que ya no está. 

Es el momento de la firmeza. De defender no sólo nuestros votos, sino nuestro país, ese país en el que caben todos. Venezuela cambió. Y sí. El poder todavía se niega a reconocer quien ganó, pero todo el mundo sabe quién perdió. Para el régimen una derrota maquillada no es otra cosa que el comienzo del fin, y como dijo ayer Henrique Capriles, es un tema de esperar a que escojan por qué puerta van a salir.

jueves, 11 de abril de 2013

¿Qué libros comprar a una niña de 5 años?




Una de las cosas que más me gusta hacer, por no decir que es una pasión es recomendar libros. Amo recomendar libros, porque es compartir el amor que siento por ellos. En un post anterior Andrea me pidió a través de un comentario una recomendación para una niña de 5 años. Aquí vamos. 

Una cosa que hay tener que en cuenta es que un niño puede ser lector incluso antes de aprender a leer. Es importante, porque si el niño ya tiene una conexión con el libro, cuando empieza a leer es como si le dieran alas, aunque no quiera decir que desde temprana edad deba leer sin supervisión. Como todo, durante la etapa de formación la lectura es algo que no sólo depende de los adultos, sino en la que somos necesarios. Sobre todo con nuestro ejemplo. 

Mi primera recomendación es que mientras el niño va formando su "gusto literario" busquen libros que a ustedes les gustan. Pero que les gustan de verdad, porque sienten una conexión. No porque les parece que el mensaje es positivo, o porque "ay qué lindo así si va a aprender a lavarse los dientes, o a no pegar a los amiguitos". Nada de eso. No quiere decir que el libro no pueda tener un mensaje positivo, sólo que esté expuesto de forma inteligente y que no sea un intento descarado de predicar la moral y las buenas costumbres, como si el mundo no estuviera lleno de trampas. Tampoco hay que tenerle miedo a los libros que exponen sentimientos complejos.

Hay una belleza de libro de Malika Doray, se llama Mi Tristeza. No creo que se consiga en Caracas, pero para un niño que tenido que cargar con la tristeza de los padres o de alguien cercano, es sencillamente maravilloso. 

Otra cosa que recomiendo para comenzar es un personaje. La forma más fácil de enamorarse de los libros no es sólo buenas historias, sino buenos personajes.  Nuestra cultura está llena de ejemplos, los súper héroes son los mejores. ¿Cuántos adultos no arrastran todavía la emoción que sentían de pequeños por sus personajes predilectos? Batman. Superman. James Bond. 

En Caracas puedes conseguir cosas buenas... todavía.

Está Olivia, de Ian Falconer. Creo que Olivia es la mejor. Olivia es una cochinita de una personalidad genial. Voluntariosa. Creativa. Segura de sí misma. Que inventa cosas y ejecuta lo que inventa. Que sueña. Agota a su mamá. Y además Ian Falconer nos demuestra que se puede incorporar cultura general a la literatura para abrir el horizonte de los niños. Genial. De verdad con Olivia no te vas a equivocar. Hay una comiquita y es buena, así que uno puede unir las dos cosas, y además comprobarán los padres que aún hoy en día la televisión no le gana a los libros si hacemos las cosas bien.

Sapo de Max Velthuijs, es maravilloso. Es el ejemplo de libros fabulosos con mensajes positivos. Sapo es sapo y Sapo enamorado son mis favoritos, “el amor no tiene fronteras”, es una de mis frases bandera. Sapo y el forastero viene bien para hablar de las diferencias y la tolerancia, y la importancia de conocer a alguien antes de hacerte una idea de la persona, lo engañoso de las apariencias y lo peligroso de los estereotipos.

Los libros de Eric Carle también son maravillosos, pero pueden ser para más chiquitos. Aunque está uno que se llama La Mariquita Gruñona que es fantástico para aprender el horario, y sobre la actitud en la vida, pero puede ser costoso si es que se consigue.

Hay libros de Oliver Jeffers que son estupendos. Es una autor como muy pocos, pero muchos de sus libros considero que son para más grande como el Corazón y la Botella, pero está Perdido y Encontrado, que es sobre la amistad. Hicieron un corto de ese cuento que es de las cosas más bellas que he visto. También está El Increíble Niño Comelibros. A mi hija se lo leyeron en el colegio y está impactada. Pero todavía no lo entiende bien. De hecho estaba un poco asustada pensando que alguien se pueda comer los libros. Pero la curiosidad está.

Anthony Brown es otro del que uno se enamora y ellos también. Uno de los que más me gusta es Cosita Linda, que es sobre la amistad incondicional, y sacar el cuello porque alguien que amas. Amar a alguien diferente, y lidiar con el hecho de que no somos perfecto y que a veces hacemos cosas que asustan o alejan a nuestros seres queridos, sin que hayamos tenido la intención de hacerlo. Está Mi mamá, Mi papá, que son una belleza. De hecho son buenos regalos para el día del padre. Brown tiene un personaje que se llama Willy. Mi hija lo ama. Este trabajo es realmente una obra de arte, las referencias a la cultura en general, sobre todo al surrealismo son brillantes. Es un regalo para adultos también. Pero hay libros de Brown que son para más grandes, les recomiendo leerlos antes de comprarlos.

Hay otro autor que es maravilloso, pero en Caracas, tal vez más que en otros lados por el tema de la importación los libros  son costosos, es Jimmy Liao. El libro de El Monstruo que se comió la oscuridad es sencillamente espectacular. Ese ha sido de los que más hemos disfrutado, y mi hija es considerablemente más pequeña, pero estoy segura que aguanta, porque el tema de la oscuridad no es algo que necesariamente resuelves a los cuatro años. También está La campeona mundial en mantenerse despierta, este a dúo con Sean Taylor.

Por último te voy a recomendar La Sorpresa de Silvia Van Ommen. Este libro te va a servir si la mamá o tú misma pueden ayudarla en una aproximación. El libro no tiene palabras, así que uno mismo puede inventar una historia. Es sobre una oveja que utilizando su lana le prepara una sorpresa a su amiga jirafa. Amamos este libro cómo no tienes una idea. El tema del amor y de la amistad es algo que nos fascina. Este libro fue uno de los ganadores de Los Mejores del Banco del Libro hace dos años.

Aquí tienen para ir a una librería y pasar un buen rato. Pero les doy una última recomendación, también pueden llevarlos a ellos, y dejar que escojan, ir guiando con las recomendaciones que les di, sentarse en el piso, leerle en voz alta, dejar que hagan mil preguntas y que sueñen con llevarse el libro a la casa. 

En Caracas está Lugar Común Librería que tiene un espació muy bonito, están mis amigas de La Sopa de Letras que no sólo tienen ejemplares increíbles, sino que su espacio es mágico para estas cosas, y está la librería del Banco del Libro, más pequeña pero su selección es impecable.

Buen viaje Andrea, y luego me cuentas, espero que estés camino a construir una lectora. Esa persona, o esas personas que forman parte de nuestra vida como lectores no las olvidamos jamás. Es el regalo más valioso que le puedes hacer a un ser humano.