lunes, 17 de febrero de 2014

Buenos días lectores del infinito y más allá...

Buenos días lectores del infinito y más allá. Hoy es el mejor día para compartir lectura. Si por estos lados me han visto compartir, recomendar, comentar, hablar y declarar mi amor por la lectura y los libros, no es nada más el empeño de quien tiene un hobby o una actividad. Mi trabajo en las redes tiene que ver con mi convicción de que la lectura es un instrumento de libertad. Los regímenes autoritarios buscan siempre coartar la libertad de pensamiento, no sólo a través de la censura de los medios de comunicación, sino cercenando y controlando la educación, que es el principal motor del hábito lector y el ambiente donde se forma el pensamiento crítico. Tenemos una labro, quienes nos hemos ido formando como promotores de lectura, como constructores de pensamiento crítico a través de hábito. Dentro y fuera del aula. Mi misión es promover lectura en individuos, pero también con padres y maestros para que a su vez lo hagan en sus casas y aulas. La lectura, es la herramienta fundamental del desarrollo del pensamiento. El desarrollo de pensamiento es el mecanismo de educación. Sin lectura, no hay educación. Además la lectura es un vehículo de sanación, de promoción de valores ciudadanos, de crecimiento, de transmisión de ideas, de comunicación. No es que la lectura por sí sola hace buenos seres humanos, sino que los enseña a pensar. Seres que piensan jamás se dejan embaucar por otras personas. Quienes quiera que sean, sobre todo cuando sus planteamientos atacan los valores y principios fundamentales que las rigen. Desde los sociales, hasta los más personales. 

Además de las actividades en redes sociales, estamos comenzando una serie de talleres y actividades en librerías, a fin de que esto no sea sólo en el plano cibernético, sino llevarlo más allá. 

A eso me dedico. Y en esto vamos a seguir. Aunque estos días me mantengan con cierto foco en la situación crítica del país, porque no puedo ser indiferente, lo cierto es que seguiré haciendo y construyendo país a través de la promoción de lectura y cultura. Ahora es que hay Venezuela. Y mi sueño es una Venezuela lectora. Una Venezuela que más nunca se deje embaucar por autócratas ni violentos.