miércoles, 4 de junio de 2014

Día 3: Una canción que te recuerde a tus padres / o uno de ellos



Cuando existía la Televisora Nacional Canal 5 mi papá me sentaba junto a él a ver programas culturales. De vez en cuando salía un concierto, entonces mi papá me ponía a decir en voz alta el nombre de los instrumentos cada vez que las cámaras enfocaban a un músico en particular. Yo gritaba ¡Fagot! ¡Clariente! ¡Corno inglés! y mi favorito ¡Contrabajo! El siempre tenía un comentario como, ¿te das cuenta lo que le debe pesar al músico ese instrumento? Luego contaba algo sobre lo que estábamos viendo. La historia de la pieza, del compositor, y siempre un comentario sobre el director, ¡mira alza los brazos ahora porque está furioso!

A través de  mi mamá aprendí a amar la ópera Italiana. Nos sentábamos a ver las puestas en escenas de la ópera.   Lo que más me gustaba era que mientras cantaban me contaban la historia, narrando el cuento. Tosca, La Boheme, Madame Butterfly y mi favorita, Turandot. Me encantaba como mi mamá llegaba a la última parte de ese cuento, “entonces la princesa le hace la última pregunta y él responde, ¡Turandot!” O cómo se emocionaba cuando Tosca celosa mandaba a su amante a cambiar el color de los ojos de la pintura que realizaba. Ella lo decía en italiano “ma fa gli occhi neri”, no habla el idioma, pero se sabe las óperas de memoria. 

La música también comienza siendo una historia, y siempre termina existiendo una historia detrás de la música que escuchamos. A través del arte construimos nuestra historia. 

Escojo el día de hoy esta pieza, que me recuerda sobre todo a mi mamá. Va Pensiero de Verdi. Se conoce como el Coro de los Esclavos Hebreos. El nombre completo es “Va, pensiero, sull´alli dorate”, Ve, pensamiento, sobre alas doradas. Pertenece a la Ópera Nabucco, que trata sobre el exilio de los judíos, luego de la pérdida del Primer Templo en Babilonia.

Para mucha gente, incluida mi mamá, se conoce como el Himno de la Libertad de Verdi. Muchos estudiosos lo debaten, pero para algunos esta pieza se refiere al deseo de los italianos de ver su patria unificada, cuando a mediados del siglo XIX estuvo dividida bajo el dominio extranjero. Sobre todo bajo la garra del imperio austro-húngaro. 

El coro tiene una letra bellísima y dice cosas como, “O mia patria, si bella e perduta”. O mi patria, tan bella y perdida.

En esta representación de Ricardo Muti en Roma, año 2011, al final del canto alguien grita “¡Viva Italia!” Y él dice “estoy de acuerdo con ese Viva Italia. El maestro luego hace una reflexión al final, y dice algo así como “si no reflexionamos sobre la cultura bajo la cual se formó nuestra Italia, realmente estará perdida”.

Con el permiso de mis familiares y amigos italianos, no puedo dejar de pensar en lo que este coro, también puede significar para los venezolanos. La cultura no tiene fronteras, no tiene época, son mensajes universales que trascienden cuando realmente llevan un discurso sobre lo que es fundamentalmente humano. Es el caso de esta obra de Verdi.

Así fue como mis padres me enseñaron a amar la música, el arte, el pensamiento. Me emociono mucho cuando escucho esta aria, se me salen las lágrimas a pesar que no distingo bien las palabras, porque se siente el canto por la libertad, la añoranza por ese sueño perdido, por esa patria, esa tierra tan deseada que se cuela entre las manos. Fue con música, entre otras cosas,  que nos enseñaron a valorar la libertad. El arte es instrumento de transmisión de valores, y yo me siento prueba de ello.

No miento. A veces uno llega a casa de mis padres y esto suena a todo volumen. Esto para mí es un recuerdo de infancia, de adolescencia, de adultez, es un presente, es también un llamado a la lucha constante por hacer de este un país libre y mejor, todos los días de nuestras vidas.
Gracias a mis padre, por haberme enseñado a amar y valorar esto.


En italiano
Va, pensiero, sull'ali dorate;
va, ti posa sui clivi, sui colli,
ove olezzano tepide e molli
l'aure dolci del suolo natal!
Del Giordano le rive saluta,
di Sionne le torri atterrate...
Oh mia patria sì bella e perduta!
Oh membranza sì cara e fatal!
Arpa d'or dei fatidici vati,
perché muta dal salice pendi?
Le memorie nel petto raccendi,
ci favella del tempo che fu!
O simile di Solima2 ai fati
traggi un suono di crudo lamento,
o t'ispiri il Signore un concento
che ne infonda al patire virtù.
che ne infonda al patire virtù
che ne infonda al patire virtù
al patire virtù!.
En español
¡Ve, pensamiento, con alas doradas,
pósate en las praderas y en las cimas
donde exhala su suave fragancia
el dulce aire de la tierra natal!
¡Saluda las orillas del Jordán
y las destruidas torres de Sion!
¡Oh, mi patria, tan bella y perdida!
¡Oh recuerdo tan caro y fatal!
Arpa de oro de fatídicos vates,
¿por qué cuelgas muda del sauce?
Revive en nuestros pechos el recuerdo,
¡Que hable del tiempo que fue!
Al igual que el destino de Sólima
Canta un aire de crudo lamento
que te inspire el Señor un aliento,
que al padecer infunda virtud,
que al padecer infunda virtud,
que al padecer infunda virtud,
al padecer, la virtud!.