martes, 30 de septiembre de 2014

A mis queridos jugadores de Goobye Caracas

Conmovida frente a todos los mensajes que por distintas vías me han hecho llegar de quienes se han animado a jugar Goobye Caracas conmigo. Y a quienes han compartido un pequeño escrito. Gracias por la muestra de amistad, de apoyo, de cariño. Me han sacado lágrimas -ok, yo sé que no es difícil, pero igual- y me han hecho reír, imaginando almuerzos y planes que algún día vamos a materializar.  Porque claro que sí lo haremos. La semana que viene. ¡Seguro! 

Tengo el corazón revuelto de tanto cariño. De ver cuánto nos pega el exilio, y la fractura de la vida cuando se nos va alguien que amamos, pero sobre todo de las ganas que tenemos de que alguien nos acompañe. De las formas para aligerar una carga tan pesada. De la manera en que los sueños de unos se retroalimentan con los de otros. 

Parece mentira cómo este pequeño juego a la negación, que dudé en publicar, nos ha mantenido cerca, y me ha traído a gente que no conozco en persona, pero que vamos tejiendo una ficción de planes.

Es muy reconfortante saber que no estamos solos, y que la frase no se limita a pensar si hay vida en otro planeta. 

En este todavía hay. 
En este país, también. 
En este país que se extiende y se desdobla, y que vamos creando en distintas partes del mundo. 
Estas amistades y ejemplos de solidaridad. 
La forma cómo damos la mano a otro, es allí donde se encuentra parte de la esencia que nos hace humanos. 


Nos seguimos viendo y leyendo por la Blogosfera.  
¿La semana que viene alguien se anima a ir al cine?