martes, 2 de septiembre de 2014

Una oportunidad de comenzar de nuevo


Una nave. Una hora y un lugar que se han mantenido en secreto. Te ha llegado un mensaje misteriosos. Te has tomado un café con alguien que te miraba a los ojos y te has preguntado si esto lo habría escrito Ray Bradbury o Asimov, tal vez no eres tan real como piensas y por eso pides otro café. Te ríes pero sólo tienes 48 horas para pensarlo. Los puestos son limitados. Sólo puedes traer a tus hijos si los tienes. En cuanto a los animales falta una confirmación, pero no te equivoques, esto no es el Arca de Noé. Sonríes y echas una broma que esa amiga te diría que es de mal gusto, ella no tiene sentido del humor con esas cosas porque es muy religiosa. Es precisamente por eso que te han escogido. No se trata de ser ateo o no, eso no te lo están preguntando, ni cuestionando. Eso es cosa tuya. El tema es que aquí Dios será de cada quien y no para estarlo debatiendo, ni mucho menos imponiendo, ¿entiendes? Sí. En un principio habrá algunas cosas prohibidas, ¿qué le vamos a hacer? 

Mientras te lavas los dientes esa noche te pondrás a pensar, ¿qué pasa si alguien lleva una Biblia de contrabando? ¿Será tan peligroso? ¿Volverá a pasar de nuevo? ¿Cómo vamos a ser? ¿Realmente seremos todos honestos? Nos han elegido por ser de esa gente que devuelve las carteras, que dejó pasar la oportunidad de hacerse ricos, como tu amigo, que podría ser dueño de una isla de haber firmado los contratos y pagado las comisiones y ahora, es tan solo dueño de un Volskswaggen destartalado, un perro con el que duerme y unos zapatos un poco locos. Adicto al café, al menos dejó con éxito el cigarro, esperemos que corone con esos libros que está escribiendo. ¿El viene? 

¿Cómo será ese planeta? ¿Quiénes más están invitados? ¿Vendrán genios? ¿Ingenieros? ¿Médicos? ¿Alguien famoso? ¿Habrá internet? ¿Quién hizo esto? ¿Quién estará al frente? ¿Cómo lo vamos a elegir? Seguro se coló algún político. Alguien que nos  va a marear todo el camino y al llegar al anillo de nuestro nuevo planeta o cuando estemos a mitad de galaxia poniendo combustible a través de una succión de la energía de alguna luna, nos va a repartir sus pines de campaña y nos va a dejar en la mente clavada su canción "Vota por Juan Manuel. Juan Manuel vida y progreso". Y será la misma basura vacía que no dice nada y hace menos. 

¿Y los libros? ¿Y el cine? ¿Y el amor? ¿Eso también se viene? ¿Eso también cabe? Seguro que sí. ¿Y nos vamos a vestir igual? Diseñaremos un traje a lo V invasión extraterrestre, pero no vamos a comer ratas. No por favor. 

¿Qué normas vamos a tener? ¿Qué pasa con los transgresores? El que bote basura en el suelo es lanzado al vacío. Flota en el espacio o es lanzado en la cola de un cometa, para que vea lo que pasa con el desperdicio sideral. ¿Algo así? ¿Quién administra esa justicia?  O tal vez se perdona. 

¿Qué pasa con la ira? ¿Con la lujuria? ¿Habrán pecados? Bueno pecados como tal creo que no. No sé. Son transgresiones. Llevaremos libros de George Orwell y un buen periódico. Eso sí, los líderes de la sociedad serán los maestros. Y no existirán los ejércitos. El que hable de guerra, también sale fuera. 

No sé. ¿Cómo sería ese planeta? Si nos fuéramos. ¿Cómo seríamos? ¿Lograríamos convertirnos en algo mejor o terminaríamos igual que aquí?