viernes, 7 de noviembre de 2014

La felicidad pega de repente. ¡Corramos!



No soy de autoayuda. He intentado escribir algunas frases de esas tipo, bueno ustedes saben: La luz de la tarde sale para recordarte que la oscuridad es cuestión de perspectiva. Ok. Sí. Nada que ver. Yo sé. Paulo Coelho tiene algo que yo definitivamente no tengo, millones de libros vendidos (touché) con una paja que yo no manejo (sé fiel a ti mismo). En todo caso si algo me gusta es regar felicidad. No sé muy bien qué sea. Tal vez la comprobación de que tres estornudos seguidos delante de una tía funcionaron: salud, dinero y amor. Traducidos en: llegar a Sabas Nieves, mucha gente inscrita en tu próximo Círculo de Lectura y manifestaciones poéticas cuya hermosura te hace levitar, te pone cursi y...

Y bueno, sales de tu casa con el propósito de saludar a TODO el mundo. A TODO el mundo. Ejercicio altamente recomendable para el espíritu. A la mierda el Zoloft, la terapia y los capítulos viejos de Friends, cuando ves la cara de alguien que te iba a pasar de largo cambiar de ceño fruncido a media sonrisa con un "buenos días mi reina", obvias el mi reina y algo de ti siente que el mundo está jodido pero de alguna manera extraña funciona y hay esperanza.

Como a veces nada de eso sirve y uno necesita un empujón más, entonces les dejo esto.

Es viernes. La felicidad pega de repente.

¡Corramos!


1 comentario:

be art manzanares dijo...

Muy bueno tu sarcasmo. Me gusta como escribes. Y mucha razón en tus palabras. Ánimo y siguenos contando...