domingo, 3 de mayo de 2015

La pelea del siglo.

La pelea del siglo es por Venezuela y su libertad. Es por volver a aprender qué significan los valores de una sociedad de derechos humanos: libertad, igualdad, justicia. La pelea del siglo es por exigir que nos respeten, no sólo en el número, cantidad, duración y contenido de las cadenas nacionales, sino en el funcionamiento de los organismos públicos, en el cumplimiento del ordenamiento jurídico, pero también en la forma como nos relacionamos como ciudadanos. Respeto a las normas de tránsito, a las normas básicas de convivencia. La pelea del siglo es por recuperar la educación en Venezuela, pero no educación entendida como el número de bachilleres que gradúa una gobernación o una universidad pública, sino la calidad de esa educación. Si el individuo no sabe pensar por sí mismo, la educación ha fallado. La pelea del siglo es por libertades económicas, porque un emprendedor a punta de trabajo pueda hacer surgir su idea. Desde el emprendedor que sueña con tener un negocio pequeño, hasta el que se ha propuesto llegar a ser un gran empresario. La pelea del siglo es por los presos políticos, por toda la gente a quien no se le ha seguido un debido proceso, se le violan sus derechos humanos y espera dentro de un calabozo. La pelea es por ellos, por evitar a toda costa que pierdan la esperanza y que sientan que nadie los escucha. La pelea es porque los padres de este país eduquen a sus hijos en el valor del trabajo, en que las cosas se ganan con esfuerzo, en que el ventajoso y la supuesta "viveza" criolla no son formas de construir ni nuestro propio futuro ni mucho menos un país. La pelea del siglo es por rescatar nuestra identidad, nuestro sentido de pertenencia y nuestra historia. Es por evitar que la gente siga maltratando verbalmente a Venezuela, un gran país, que no sólo tiene enormes bellezas naturales, sino que además tiene gente dentro y fuera de ella, que con todo su empeño está luchando por salir adelante y construir un futuro mejor. Gente que lo ha arriesgado todo y sacrificado mucho. La pelea del siglo es levantarse todas las mañanas y buscar una razón para que el miedo no domine y de paso a la apatía, para no creer en promesas falsas, sino que bajo la perspectiva de la realidad tan dura que nos agobia, asumir que la responsabilidad de sacar el país adelante es de todos. La pelea del siglo no son intercambios donde se descalifica, se utiliza el lenguaje del chavismo para minimizar a los demás, se pierden los argumentos, se anula todo lo que venga de alguien que no nos "cae bien". La pelea del siglo es justamente entender qué es el pensamiento crítico y la tolerancia, argumentar, fomentar el debate con respeto. La pelea del siglo es volver a comprender que pensar distinto no nos hace enemigos. La pelea del siglo es por erradicar el resentimiento y fomentar la competencia sana. La pelea del siglo es por rescatar la empresa privada y la industria, por volver a tener no el país que teníamos, sino a encontrar el camino que nos lleve a ser la nación que todavía tenemos la gran posibilidad de ser. La pelea del siglo es rescatar la idea de Arturo Uslar Pietri de sembrar el petróleo, de no depender ni de un sólo recurso, ni de un estado, ni mucho menos de un gobierno que lo administre. La pelea del siglo es por la separación de poderes, por funcionarios públicos capacitados para su trabajo, con vocación de servicio al ciudadano. La pelea del siglo es contra la pobreza económica y moral. La pelea del siglo es porque la gente que saqueó el país devuelva, restaure y de la cara ante la justicia, que pasa por la indignación de los venezolanos que tenemos que ver las consecuencias de un país en quiebra. La pelea del siglo es porque las próximas generaciones entiendan los que es el honor. La pelea del siglo es un por un cambio en la mentalidad que espera que todo lo resuelva un caudillo, por lograr que entendamos que no va venir un héroe a salvarnos, ni líder político, ni potencia extranjera, que el cambio viene de cada uno de nosotros y empieza por nuestra actitud. La pelea del siglo es volver a tener paz en todos los sentidos, desde cuando caminas por la calle, hasta cuando piensas en sacarte un pasaporte, en comprar un kilo de café, en una emergencia médica. La pelea del siglo aún está comenzando. La pelea del siglo es nuestro país, es nuestra vida, nuestro futuro y nuestra razón de ser. La pela del siglo empieza dentro de cada uno de nosotros, dónde quiera que estemos, sin importar las fronteras y los espacios. La pelea del siglo es en y por Venezuela.