miércoles, 24 de mayo de 2017

10 puntos sobre el referendum

La idea de hacer un referendum consultivo para que “el pueblo” decida si quiere o no la constituyente, más allá de que es un mecanismo populista con que el no estoy de acuerdo por principio, implica una serie de problemas los cuales lo hacen casi imposible de ejecutar, por no decir que es un fracaso garantizado. 

1. No cuenta con consenso: La idea está viciada desde el inicio por la forma cómo fue anunciada, intempestiva, impulsiva, a través de un medio inapropiado, en un día sumamente complejo  en el que la noticia eran los magistrados que se pronunciaron sobre la propia constituyente, además de  de Maripili Hernández. Allí el primer error. Esta propuesta no fue sometida a consideración d nadie, lo que quiere decir que es unilateral y que lo más probable es que termine siendo un factor de división que lejos de animar a la gente a la lucha desmoralice a una sociedad que lo que más la impulsa es ver a sus líderes actuando coherentemente y en dentro de la mayor consonancia posible. 

2. Divide: La unidad no es sólo la MUD: La unidad que necesitamos para salir de esta pesadilla trasciende al organismo de la MUD. Quienes tenemos que estar unidos somos todos los venezolanos. Al final, este movimiento que comenzó en abril es de la gente, de la sociedad civil en pleno y ha llegado incluso a trascender el liderazgo político de muchos dirigentes que tuvieron que más bien seguir al país. Esta propuesta, incluso si la aprobara la MUD, que goza de una credibilidad baja en este momento, no cuenta con el apoyo de esa sociedad. La mayoría de los venezolanos estamos convencidos de que no queremos una constituyente, por lo tanto no hace falta una consulta. Además sabemos que los procesos electorales en nuestro país son complicados. En Venezuela desde hace años votar no es una fiesta democrática. Ni se hacen en paz, ni son procesos sencillos, ni transparentes. Quienes están dispuestos a asumir este consultivo no toman en cuenta que para muchos sectores del país una votación incluso organizada con tiempo y contando con toda la maquinaria que se necesita implica represión y violencia. La esperanzas e que vayan diez millones de personas, pero eso es muy poco probable. Unos no irán porque se sentirán desmotivados, otros porque los sectores populares están totalmente cubanizados y controlados por el régimen. Es decir esta propuesta va a fracturar la unión de la gente, que es la que más necesitamos mantener. 

3. Cuestión de Logística: ¿Cómo se va a organizar la consulta? ¿De dónde van a sacar el material? ¿De dónde van a sacar los recursos que se necesitan? ¿Van a hacer campaña? ¿Cómo se movilizaría la gente? ¿Qué pasa cuando cierren vías? ¿Han pensado que si cierran el metro sólo por una marcha podrían incluso colapsar todo el país con tal de que esto no se de?¿Quiénes van a ser los miembros de mesa? ¿Cómo se va a garantizar la transparencia del proceso? ¿Cómo va a ser el conteo de los votos? ¿Quién va a hacer la totalización? ¿Quién va a garantizar la seguridad del material de votación antes, durante y después? SI es la sociedad, como lo están planteando, ¿cómo la van a garantizar en sectores populares? ¿En dónde se hará la votación? ¿Cómo van a garantizar que los miembros de mesa estén debidamente entrenados para el proceso? ¿Si el CNE no apoya y están contando con usar los mismos miembros de mesa que las elecciones pasadas, de dónde van a sacar esa logística? ¿Qué pasa en los lugares en que esos miembros de mesa eran del PSUV? la que más me preocupa, ¿Cómo van a garantizar la seguridad de los votantes?

4. Aspectos de seguridad: Hablando de este último punto. Puede ser que en algunos lugares de Caracas, sobretodo en partes del este, la votación se lleve a cabo sin mayor problema como suele suceder en la mayoría de los procesos electorales. Sin embargo, quienes han estado involucrados en elecciones desde hace años saben que en muchas zonas de Caracas, y sobretodo el interior del país, las elecciones se ven marcadas por la represión y la violencia. Los colectivos están fuera de control. En una manifestación masiva contra Maduro y el régimen que lo sostiene, ¿cómo van a defenderse estos ciudadanos esparcidos en centros separados unos de otros? Esta dispersión aumenta su vulnerabilidad. 

5. Los números: Después de estudiar el Registro Electoral Permanente sabemos que está totalmente distorsionado. Asegurar que vamos a sacar 10 millones de votos contando con esa herramienta que no está depurada y que ha sido manipulada por el régimen es irse en el aire. Primero habría que empezar por reconocer que desde la base hay serios problemas y que esos diez millones no se pueden garantizar. Ganar la Asamblea Nacional comenzó por reconocer este problema y por hacer un plan pensando y muy bien organizado que cotejó sobretodo este aspecto, aunado al punto cuatro. 

6. Los tiempos: Tomando en cuenta los puntos cuatro y cinco solucionarlos toma tiempo, al igual que descifrar toda la logística, este referéndum tendría que llevarse a cabo en días. ¿Han averiguado ya si da tiempo de imprimir todo el material necesario? ¿Cuánto tiempo tomará llegará a un consenso? ¿Cuánto tiempo antes del referéndum habría que hacerlo? 

7. La Pregunta: Evaluar la pregunta, es decir qué se va a someter a consulta no es cualquier cosa. Lo planteado ayer por Freddy Guevara en su alocución demostraba que no había reflexionado sobre el tema y que no lo tenía claro. La pregunta no puede implicar elegir entre una Constituyente y salir de Nicolás Maduro. Entre otras cosas porque lo que exige la protesta sobrepasa a la salida de Maduro y no es sólo eso lo que está en juego. Pero sobretodo porque, en sentido estricto tendría que plantearse una pregunta más sencilla cuya respuesta sea Si o No, lo contrario se resta a confusión. ¿Qué se va plantear entonces? ¿La salida de Maduro o la Constituyente? Por más que quienes plantean esta estrategia lo nieguen someterlo a referéndum de cierta forma lo legitima. Afirmar que esa no es la intención sencillamente no niega el hecho. 

8. Represión: En estos momentos hay civiles que ya han sido juzgados por tribunales militares. Hay algunos a quienes en cuestión de días sentenciaron a 20 años cárcel por estos delitos. ¿No creen que todo aquel que se presente como miembro de mesa se expone a esto? ¿Lo van a hacer anónimo? Después de que vivimos la lista de Tascón, todavía hay mucha gente, sobretodo de los sectores que esta movida de movilización en masa busca aupar que no se atreverán a ir a votar y con toda la razón. O porque son empleados públicos o porque tienen a los represores de vecino. Si lanzan lacrimógenas, perdigones, plomo contra residencias tienen que tener por seguro que lo harán contra centros de votación, irán presos votantes miembros de mesa, testigos. Este proceso, puede ser muy civil y hermosos, pero hace vulnerable individualmente a mucha gente. Expone demasiado. 

9. Apoyo internacional: La unidad y la coherencia en la protesta es lo que nos ha ganado el apoyo internacional, que ha llevado a que incluso las islas del Caribe, totalmente rendidas al régimen se vayan separando. Este proceso, en el mejor de los casos, frenará este asunto. La OEA por ejemplo tendrá ahora la excusa de paralizar sus gestiones para esperar a ver qué sucede. Entre otras cosas porque no se vale en ningún sistema ir a una consulta partiendo de la base de que está ganado. De ser así, ¿para qué hacerla? 

10. Apaciguamiento: Es muy difícil convencer a la gente de que un país que ya está colapsado, va a profundizar ese colapso con esta estrategia electoral. Es decir, que una vez que tengamos el consultivo sí se irá a al 350 y a la “calle sin retorno”. El país se preguntará ¿por qué entonces sí y ahora no? Y la respuesta que da Freddy Guevara y Lilian Tintori de que este será el detonante no es convincente, entre otras cosas porque esta misma propuesta no está clara y lo más probable es que termine siendo un intento fallido, que como el mismo revocatorio que se le negó a la gente, termine por generar más frustración y desconfianza. Es iluso pensar que si se tranca esta vía la indignación sí va a movilizar a la gente, entre otras cosas por lo mencionado anteriormente, esta propuesta no cuenta con consenso. 


Entiendo que estos mecanismos en una primera aproximación parecen viables, pero lamentablemente frente a une régimen mafioso, asesino, que tortura desde estudiantes y profesores, hasta quienes se han entregado al activismo en pro de los derechos humanos, pensar que esto no va a tener un altísimo costo para muchos ciudadanos es cuanto menos ingenuo. Quizás se se hubiese planteado hace un año, pero en este momento nos dejará exactamente donde estamos ahora, pero más fracturados.

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